El rugir de los motores en el Autódromo de Junín no solo marcó el regreso del automovilismo nacional a la ciudad, sino también el renacer de Lucas Gambarte, quien volvió a subirse a un auto de competición después de un largo parate. Su retorno tuvo un sabor especial, ya que se dio frente a su gente, rodeado del apoyo juninense y donde anhelaba correr como local. En una extensa entrevista, el piloto juninense compartió sus sensaciones sobre su regreso, el desafío de la inactividad y sus expectativas para el futuro.
“La verdad que muy contento y orgulloso de haber podido quedar ese casillero que tenía pendiente, de poder correr de local”, confiesa Gambarte. El parate desde diciembre del año pasado fue un período de incertidumbre, pero el anuncio de la fecha en Junín encendió una chispa de esperanza y lo puso en marcha. La movilización de la comunidad local y el entusiasmo por el regreso del automovilismo fueron clave para que Lucas pudiera concretar su participación. “Cuando se dio el anuncio de la fecha acá en Junín nos pusimos a trabajar aún más para visitar a las empresas amigas que nos habían dado una mano durante todos los años anteriores, para que se sumen, para incentivarlos a que estén presentes”, relata. La respuesta fue abrumadora y le permitió estar en la grilla de largada. “Por suerte salió un fin de semana bastante lindo”, resume.
La inactividad fue, sin duda, el mayor obstáculo para Gambarte. Los meses lejos de las pistas no solo representaron un desafío económico, sino también un arduo combate mental. “La verdad fue complicado desde obviamente lo mental porque uno siempre quiere estar cada vez que termina un año se pone a trabajar para iniciar la próxima temporada y cuando llega la primera fecha y uno no puede estar presente por el presupuesto, dice ‘bueno, para la segunda puede ser’ y pasa la segunda y no está y pasa la tercera y no está. Se va acumulando esas ganas, ese deseo de volver a estar arriba”, explica con sinceridad.
Sin embargo, a pesar de las dificultades, Lucas se mantuvo en estado para estar listo por si surgía la posibilidad. “Igualmente siempre, siempre manteniéndome activo físicamente para no perder el foco, porque si se llegaba a dar la oportunidad, y bueno, por suerte se dio y pudimos cumplir de buena manera y los resultados creo que fueron bastante satisfactorios y me volví conforme de no haber perdido tanto rendimiento en esos meses que estuve parado”. Esta disciplina y resiliencia demostraron ser la clave para su exitoso retorno.

El regreso a las pistas se sintió aún más especial por haber sido en Junín. El apoyo de su familia, amigos y de toda la ciudad fue un motor extra que lo impulsó durante todo el fin de semana. “Eso fue la verdad un plus hermoso”, afirma. El fervor de la gente se sintió desde días antes de la carrera. “Todas las semanas previa a la carrera fue muy linda, el hecho de tanta gente que se motivó con la carrera, que me preguntaba acerca de los horarios, que querían estar, que querían ir”.
Además de los adultos, Gambarte destaca la emoción de los más chicos, quienes tuvieron la oportunidad de ver de cerca una carrera de automovilismo nacional por primera vez. “Muchos chicos chiquitos también que obviamente no habían tenido la posibilidad todavía de ver una carrera de automovilismo nacional en un autódromo teniéndolo acá en Junín”. Para Lucas, ver esa pasión en los niños es algo que lo conmueve profundamente, ya que le recuerda su propia infancia. “En alguna época uno fue ese niño y siempre tuvo la ilusión de estar presente en una carrera, de escuchar el ruido de los motores”.
El apoyo de sus sponsors, que pudieron presenciar en vivo el resultado de su ayuda, también fue un momento significativo. “Esta vez pudieron estar presentes, ver el auto de cerca, eso también a uno lo llena porque el retribuir un poco de toda la ayuda que le dan para poder estar ahí”.
El fin de semana en Junín estuvo cargado de momentos emotivos. Sin embargo, para Lucas, hubo uno que se destacó por sobre los demás: la clasificación del sábado. “En lo particular soy mucho de valorar lo que es la clasificación de los sábados”, revela. Y es que este es el momento en el que todos los pilotos están en igualdad de condiciones, con autos listos y neumáticos nuevos.
El rendimiento del auto lo sorprendió gratamente, ya que no conocía al equipo en profundidad. “No me esperaba digamos tener el rendimiento que tuvimos y tuvimos terceros muy cerca de poder clasificar adelante”, confiesa. “Eso es lo que más me emocionó una vez que me bajé, porque es sentirse de vuelta vivo, activo, sentir que todavía está la llama prendida adentro”.
Otro momento memorable fue la largada de la final. “A pesar del clima que por ahí no nos acompañó el domingo, el hecho de poder largar la final en la primera posición acá corriendo de local en Junín fue un momento que también nos movilizó bastante”. A pesar de que no se pudo concretar el triunfo, la experiencia de arrancar desde adelante en su ciudad natal fue inolvidable.
A pesar del gran balance en Junín, la continuidad de Gambarte en la categoría aún no está asegurada. El próximo desafío es la carrera en Buenos Aires, una fecha muy importante para el automovilismo nacional. “No es fácil mantener carrera tras carrera el presupuesto necesario, más aún cuando obviamente pudimos ir a esta última fecha gracias a un gran esfuerzo de mucha gente de acá de la ciudad”. La situación económica actual y un aumento en los costos para esta próxima fecha complican la confirmación.

“Aún no pudimos confirmar la participación”, dice Lucas. “Estamos terminando de cerrar, llamando a todos los responsables que estuvieron en esta carrera para ver si podemos contar con ellos para seguir adelante”. A pesar de las dificultades, Lucas se muestra optimista. “Sabemos que tenemos un muy buen auto y una linda oportunidad para poder pelear la carrera y quizás traernos algún trofeo o un podio para para acá para Junín”.
Su confianza se basa no solo en el auto y el equipo, sino también en su buen historial en el circuito de Buenos Aires. “Soy de un circuito que me gusta, que siempre me cayó bien las veces que fuimos. Hemos hecho la pole en varias clasificaciones, hemos ganado carreras, sprint”.
Lucas finaliza con un mensaje de agradecimiento y un llamado a quienes quieran sumarse a su proyecto. “Estoy muy agradecido más que nada con todos los que estuvieron acá en la carrera de Junín que están conmigo ya desde hace tanto tiempo, son siempre más o menos los mismos y ya se convierten en amigos, empezamos siendo un contacto, un conocido y después de tanto vernos todos los meses, todas las carreras con el ver su empresa en el auto, se fue formando una amistad”.
El piloto juninense invita a nuevas empresas a apostar por él y su equipo, confiado en que su rendimiento en la pista es la mejor carta de presentación. “Por suerte pudimos mostrar acá, en Junín, que tenemos el rendimiento y el potencial como para poder pelear adelante y ojalá que esto sirva como un puntapié para para ver si podemos pelear el campeonato”.
Con la ilusión de seguir compitiendo y representando a su ciudad, Lucas Gambarte espera poder dar el “sí” definitivo para la carrera en Buenos Aires, con el objetivo claro de seguir demostrando el potencial de un piloto que, a pesar de las adversidades, mantiene la llama de la pasión encendida.






