Por Redacción Grupo La Verdad
“Sigo de gira con ‘Los Iracundos’ con quienes continuamos una bandera que ya tiene más de 60 años de trayectoria musical, y que para mi suerte conjuga dos cosas fantásticas como son el trabajo musical y viajar por el mundo que es un placer enorme”, dijo Aguilera, aunque también anunció que “el año que viene voy a dejar las giras internacionales y a dedicarme a lo que me gusta que es componer, estar en casa, leer, frecuentar amigos y disfrutar de las montañas, el silencio y la naturaleza”.
Asimismo, indicó que pasa mucho tiempo del año entre Junín y Potrerillos, provincia de Mendoza, donde disfruta de la vida tranquila, alejado de las grandes urbes donde abunda el ruido y la vorágine diaria. “El silencio es un tesoro con el que ambicionamos los que hemos vivido en las capitales, porque es el que te hace encontrar con vos mismo”.
Falta de apoyo a los artistas
“Argentina es un polo creativo de un valor increíble, hay una gran versatilidad por parte de los músicos autóctonos al igual que en la vida y eso se ve reflejado en la música”, consideró el maestro musical, aunque también manifestó que “a nivel país ha faltado una industria discográfica más maciza y solvente”, y recordó: “Hubo una época de oro en la que las discográficas trabajaban sobre los artistas con una maquinaria publicitaria con la que te asegurabas que llegabas a toda Latinoamerica”. Soda Stereo, Sandro, Leonardo Fabio, María Martha Serra Lima, Piero fueron algunos de los artistas y bandas musicales enumeradas por él que marcaron esa época y trascendieron fronteras.
“Lamentablemente esa industria pujante se murió en los 90, actualmente México es el único país de esta parte del continente que sigue teniendo esa robustez industrial; la música como todas las expresiones artísticas precisa de un aparato que la apoye”, dijo el director de orquesta y añadió: “Tenemos muchísimos artistas muy buenos, pero no hay apoyo y al no haber un aparato parece que no tienen éxito”.
Nuevas generaciones y estilos musicales
El legendario músico opinó que en la actualidad hay un “descenso por parte de la exigencia del público, ya no es común ver a un artista vestido con un buen smoking y buena escenografía, y también se ve un descenso en la calidad de las letras”, y agregó: “Me gustan los artistas que se escuchan ahora, pero como para escuchar un ratito nada más, a diferencia de los grandes como Gilbert Becaud, Sandro y Miguel Cantilo de los que podés escuchar todo un disco y detenerte en las letras”.
En este contexto, subrayó que “hay música para la mente, para el corazón y para los pies que es lo que engloba todo y es lo que eligen los chicos hoy”, y amplió “hoy sucede que los jóvenes se ponen a escuchar música para bailar, que no tienen letras, sino solo riffs y cosas pegadizas que se repiten tipo cancha”. Además, trazó una comparativa con épocas pasadas, al decir que “generacionalmente tenemos la suerte de haber vivido la época de oro con un aluvión musical que comenzó en el ‘82 con la Guerra de Malvinas cuando se empezaron a socializar las letras, había protesta y contenido en las líricas con muy buenos artistas”.
Política y situación del país
En otro momento de la charla, el músico hizo una lectura sobre cómo ve la realidad que atraviesa el país: “Siempre fui un hombre enfrascado en la política y me duele actualmente lo que se está viviendo, en general los argentinos somos muy orgullosos de nuestra patria y me genera mucha bronca escuchar que los pibes se nos van”. Luego, subrayó que “tenemos que generar un país que sea más abarcativo, donde no sea solo la cuestión económica la que defina todo”.
“Como todos deseo que nuestro país se reencamine, porque tenemos todo para hacerlo, pero falta la cuestión de tener buenos dirigentes y que seamos inteligentes para votar”, opinó. También puso el ojo en la importancia de la militancia por parte de los jóvenes al expresar que “yo nunca fui militante de ningún partido, pero creo fuertemente en esta actividad y si la juventud se pone a militar es cuando más se interesa por las cosas; considero que está muy bueno que los pibes tengan una base de conocimiento político”.
Balance de vida y legado musical
“Empecé a estudiar piano a los cuatro años y a trabajar a los 12, por lo cual ya son 60 años de batallar en todas partes”, dijo el artista y se refirió a su legado familiar también vinculado al arte: “El trabajo de Jon está volcado hacia la producción, con el lanzamiento de artistas, la elección de repertorios; me alegra que haya elegido ese camino”.
Finalmente, el maestro Rubén Aguilar aseguró que “disfruté cada una de las etapas de mi carrera con todos los sinsabores, siempre me atrajo la cuestión social y es por eso que tengo tantos amigos artistas, no por la fama, sino porque nos manejamos en un mundo en el que todos somos locos”.






