El Superclásico que Boca le ganó a River en el Monumental dejó en el centro de la escena a un protagonista inesperado: Héctor Paletta. El árbitro encargado del VAR no consideró necesario llamar a Darío Herrera para que revisara su decisión y así lo explicó en diálogo con C5N: «Toda la evidencia era para apoyar la fuerte decisión de campo. Era una jugada gris». Además, contó que recibió amenazas y aseguró que no era hincha del Xeneize.
El empujón de Lautaro Blanco sobre la espalda de Lucas Martínez Quarta en prácticamente la última jugada del partido no fue considerado falta por el árbitro principal. «Un equipo arbitral de campo valoró que hubo un contacto, que ese contacto no tuvo la suficiente fuerza. Yo en las cámaras coincidía, no tuve evidencia de un error claro», explicó. Y agregó: «Somos un equipo, tanto en campo como en cabina, yo soy el responsable de la cabina, pero el responsable máximo de todo el equipo es el árbitro principal. Me gusta respaldar siempre la decisión de árbitro de campo».
Paletta explicó cómo vio la jugada desde la cabina del VAR. «Yo en las ímagenes coíncidia, no tenía evidencias de un elefante, como nosotros le llamamos. Sigo sosteniendo que, hay una imagen que parece más, pero es muy poca evidencia para corregir esa decisión de campo».
Y luego habló del contacto en sí, sobre el que dijo: «Yo coincido que el brazo de referencia que pone Blanco sobre la espalda cuando Martínez Quarta, que mide 1,80 metros y pesa 80 kilos, se está desplazando hacia atrás. En cuanto siente el brazo exagera la caída. Martínez Quarta se tira en el piso, se toma la espalda, parecía que le habían pegado en la espalda. Toda la evidencia era para apoyar la fuerte decisión de campo. Era una jugada gris».
Y por último, concluyó: «Sostengo que no fue penal. Veo el contacto, manos en la espalda, y veo la exageración de la caída de Martínez Quarta. Cuando empieza a caerse Martínez Quarta, cuando siente ese contacto, hay un estiramiento del brazo de Blanco».
El empujón de Blanco se comparó con el que sí cobró Herrera de Maximiliano Salas sobre Lautaro Di Lollo. Como el cabezazo del delantero se fue desviado, Paletta no necesitó intervenir, pero aseguró que no consideraba que fuera falta. Y en su defensa, remarcó que fue él mismo el encargado del VAR en el Superclásico que River ganó 1-0 en la Bombonera y en el que Nicolás Ramírez, luego de que él lo llamara, anuló un gol de Milton Giménez sobre la hora para el empate de Boca. Claro, lo que no aclaró es que aquella vez llamó para que se revisara, no para cambiar la decisión. En cambio esta vez decidió ni siquiera llamar.
Hermano de Gabriel, exzaguero con paso por Boca y quien alguna vez reconoció que toda la familia era hincha del Xeneize, el árbitro se desligó de cualquier favoritismo. «Yo no soy fanático de ningún club de fútbol. Está la declaración esa de Gabriel en un momento… nosotros somos cuatro hermanos, uno es hincha de River y Gabriel es hincha de Boca «, declaró.
La preocupación de Paletta, más allá de la valoración de su trabajo («Rapallini y Beligoy estuvieron de acuerdo en el uso de la herramienta», declaró), tiene que ver con algo más personal. «Filtraron mi teléfono, recibí llamados, amenazas», reconoció. Además, lo acusaron de haber recibido alrededor de 130 millones de pesos en criptomonedas en 2024, sobre lo que afirmó: «Es totalmente falso, que muestren quién presentó eso. Lo van a tener que demostrar porque eso sí que hace daño. Sale en portales y, en horas pico en programas que no hablan de fútbol me meten a mí en esto de las criptomonedas para pegarle a no sé a quién… «.






