Por Redacción Grupo La Verdad
El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina en los melanocitos, las células que producen el pigmento de la piel. Los signos de advertencia incluyen un lunar que cambia de tamaño, forma o color, mostrando una variedad de colores y bordes irregulares.
Este tipo de cáncer es causado principalmente por la exposición excesiva al sol o el uso de camas solares.
Es el tipo de cáncer de piel más peligroso y puede ser mortal si no se detecta a tiempo. La detección temprana y el tratamiento son cruciales para mejorar las tasas de supervivencia.
El melanoma se origina habitualmente en la piel que suele estar expuesta a la luz solar. Esto incluye la piel de los brazos, la espalda, la cara y las piernas. La exposición a la luz ultravioleta causa la mayoría de los melanomas.
El riesgo de manifestar un melanoma puede aumentar en las personas mayores de 40 años. Conocer los síntomas del cáncer de piel puede ayudar a asegurar que los cambios cancerosos se detecten y se traten antes de que el cáncer se disemine.
Sobre el tema, la doctora Eugenia Naso, médica especialista en Dermatología, señaló a este medio que “esto tiene que ver mucho con los factores de riesgo, la sobre exposición a la radiación solar, las quemaduras a edad temprana, antecedentes de cáncer de piel en la familia y el no uso de los fotoprotectores”.
Chequeos y prevención
“Esto se relaciona con lesiones que puedan aparecer o lunares ya tenidos, que hay que controlar en su evolución, y las características de estas lesiones. No todas las lesiones van a terminar siendo un melanoma, si bien la incidencia fue aumentando en los últimos años. La incidencia sigue siendo alta, de todas formas”, agregó Naso.
“La mayoría de las lesiones cancerosas de piel tiene que ver con el factor de riesgo de la exposición solar. El daño solar es acumulativo, por eso se recomienda sobre todo en los menores de 20 años el uso de protectores solares, pero todos deben utilizarlos. Los antecedentes familiares son también muy importantes, por eso se recomiendan los chequeos ante lesiones nuevas o lunares antiguos”, ahondó la profesional.
“La idea es que el paciente se controle, se auto examine, haga una consulta una vez al año. Hay tratamientos y vacunas para los estadios que no son tan avanzados. Hay situaciones que se pueden evitar y como decimos habitualmente lo importante es prevenir”, completó finalmente la entrevistada.







