Escribe: Franco Defendente (*)
En los domicilios particulares (casas) con un promedio de 30 años o más, suelen encontrarse cables de un segmento menor al que demandan los consumos actuales. Esto se encuentra tanto en la instalación general de la vivienda, como en su acometida (bajada del suministro) y en casos donde la edificación está alejada del medidor, el cableado encargado de comunicar la acometida y el tablero de dicha edificación.
También la falta de actualización de las protecciones ITM (interruptor térmico magnético), ID (interruptor diferencial) y sistema PAT (puesta a tierra). Lo anterior mencionado, al no estar en condiciones, en norma o directamente no estar instalados, puede ocasionar desde daños en el cableado a electrificar paredes/cañerías, por dar algunos ejemplos.
En edificios/consorcios se ve también lo apuntado, en estos casos se da por lo general la falta de mantenimientos y malas administraciones sumado a la falta de planificación al momento de remodelaciones o soluciones “provisorias….para siempre” como dice el dicho popular.
Por lo general esto aplica a edificios de un promedio de 50 años, pero también está el caso de edificios relativamente nuevos, donde la falta de control de las etapas (ej. canalización, cableados, tableros) provocan desde su instalación un mal funcionamiento o una rotura temprana de los componentes. También aplica esto a los sistemas que más fallan, por ejemplo los sistemas de bombas, en este punto se ve desde una mala concepción del sistema (mal calculado, sin bomba de respaldo, sin cisterna equivalente al valor de los tanques, etc,) hasta un abandono total.
Por último, dejo consejos para el usuario para esta temporada de verano:
Es de público conocimiento que en esta época la demanda eléctrica supera al sistema de suministro eléctrico, provocado bajas de tensión las cuales dañan algunos artefactos. Recomiendo poner protectores de tensión en los artefactos de uso vital (heladeras por ejemplo) como una solución sencilla que el usuario puede instalar por sí mismo.
En el caso de quien tenga el recurso para costear un elevador de tensión para su vivienda o negocio, sería una solución más lograda para poder continuar con un uso normal de sus electrodomésticos e luminaria, ya que estos elevan la tensión de aproximadamente 170v y también tienen la capacidad de proteger de la sobretensión o llamado popularmente como “Golpe de tensión”, para instalar estos equipos, se tiene que tomar el consumo real de la casa y en lo posible adquirir uno que su capacidad de trabajo este sobre lo necesario, en palabras más cotidianas “que esté sobrado”.
Aprovecho la oportunidad para saludar a los colegas, palpitando la reunión anual en la cual celebramos esta profesión que elegimos, valoramos y da sustento a nuestras familias.
(*) Titular de Bear Electricidad.






