En contacto con Grupo La Verdad, Daniel Bochiardi, trabajador del rubro carpintería en nuestra ciudad, afirmó que no faltan oportunidades laborales ya que quedan pocos profesionales que realicen estas intervenciones.
Por Redacción Grupo La Verdad
El trabajador del rubro carpintería en Junín, Daniel Bochiardi, fue entrevistado por Grupo La Verdad sobre la actualidad del sector. Afirmó que no faltan oportunidades laborales debido a que quedan pocos profesionales de oficio que realicen estas intervenciones con vasta experiencia encima.
“Siempre hay trabajo como carpintero. Hoy en día, queda poca gente que haga este trabajo en Junín. Por eso, el que es carpintero de verdad, de oficio, de años, y tiene las herramientas necesarias, trabajo tiene. La gente ya nos conoce, entonces tenemos clientes por recomendación de otros”, expresó.
Dentro de esos trabajos, destacó “fabricar amueblamiento de cocina, vestidores, vanitorios o placares. Siempre hay cosas para hacer. Alguna casa se construye y necesita aberturas; normalmente las puertas principales son de madera maciza y con medidas importantes, que es lo primero que se ve de la casa, entonces te llaman. También para marcos y ventanas”.
Además, “hay trabajo de restauración. En este momento estoy trabajando con un ropero que debe tener más de 100 años y me lo trajeron para modificar”, manifestó.
El entrevistado contó que “lo que más trabajo es la madera maciza, como el cedro. Pero también se utilizan mucho otros tipos de madera, como el paraíso, el kiri y guayubira. Quedan muy bonitas con colores hermosos”.
“Hay mucho pedido de puertas placas a medida, de hasta 2,40 metros de alto. También hacemos mucho de eso listas para colocar, tanto para pintar como enchapadas en madera”, agregó.
Por otro lado, comentó que “la mayor parte de lo que hacemos es a medida y siempre por encargue. Se está usando mucho hacer muebles en pinotea, que es muy linda, pero el drama es conseguirla. Por eso damos turnos: requiere tiempo”.
Por último, Bochiardi habló sobre su trayectoria como carpintero y señaló que “empecé a trabajar a los 12 años en Leandro N. Alem. Con esa misma carpintería en la que trabajaba estuve en San Luis; y en el año 1988 vinimos para Junín y estuve hasta el 2014, cuando dejó la parte de carpintería medida. Desde ahí me independicé y empecé a trabajar por mi cuenta. Tengo la carpintería en mi galpón”.







