El fútbol femenino de la Liga Deportiva del Oeste volvió a vestirse con los colores de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA). En una final cerrada, de esas que se definen por detalles mínimos, las universitarias se impusieron por 1 a 0 ante Sarmiento, alzándose con el Torneo Apertura. Con este logro, el conjunto dirigido por Diego Carpinella estira su hegemonía local y alcanza la emblemática cifra de 13 títulos en su palmarés, consolidándose como el proyecto más ganador de la región.
Tras los festejos en el campo de juego y en la antesala de la entrega oficial de premios, el director técnico dialogó extensamente con los medios locales. Diego analizó el complejo camino que sortearon, la mística de un número ligado históricamente a la fortuna esquiva, los sacrificios del plantel amateur y la inminente participación de UNNOBA en la exigente Copa Federal, donde representarán de manera exclusiva a la Liga Deportiva del Oeste.
Lejos de la contundencia de otros campeonatos, este Apertura significó una verdadera prueba de carácter. Las idas y vueltas de jugadoras por cuestiones laborales o académicas, las lesiones y la necesidad de reinventarse sobre la marcha tiñeron la campaña de un tinte épico.
«La verdad que es un título distinto, que se disfruta igual o más que los otros», reconoció Diego Carpinella. «Nos costó bastante ir armando el grupo, hubo chicas que se tomaron un tiempo, algunas que volvieron y luego tuvieron que dejar, otras que viajaban constantemente y lidiamos con varias lesionadas, no fue para nada un torneo lineal».
Sin embargo, el gen competitivo del equipo apareció en el momento justo. «Cuando tuvimos que jugarnos verdaderamente la clasificación, el equipo apareció, en los últimos partidos volvimos a tener esa solidez defensiva que nos caracteriza y a jugar con el nivel de los grandes torneos. Es un campeonato muy especial; creo que de esta manera no nos había tocado ganar nunca, peleándolo desde atrás, sufriéndolo y revirtiendo tantas dificultades para poder festejarlo», explicó el entrenador.
Para los cabuleros, el número 13 suele estar ligado a los malos augurios. En el búnker de UNNOBA, en cambio, la cifra se resignifica como sinónimo de vigencia y trabajo sostenido. Al ser consultado sobre el lugar que ocupa esta estrella —teniendo en cuenta que él y las hermanas Garayalde son los únicos presentes en todas las vueltas olímpicas de la institución—, Carpinella prefirió poner el foco en el valor del día a día.
«El título es valioso sea el número que sea, lo que realmente importa es el esfuerzo que hay detrás para mantenernos competitivos año tras año. Compartir esto con las hermanas Garayalde, que son pilares de la historia de este club, es un orgullo enorme, mantener el hambre de gloria después de haber ganado tanto es lo más difícil en el deporte. Para nosotros el 13 no es mala suerte; es la recompensa al trabajo, a la disciplina y al compromiso con la camiseta de la Universidad», afirmó.
Las últimas temporadas locales han estado marcadas por una polarización absoluta entre UNNOBA y Sarmiento. Tras haberse cruzado en las últimas definiciones directas de Primera División, el choque ya se transformó en el verdadero clásico de la liga. Diego no escatimó en elogios para el rival de toda la vida, remarcando que la jerarquía del «Verde» realza notablemente su propio logro.
«Enfrentar a Sarmiento siempre exige dar el ciento por ciento, ellos son un equipo permanentemente muy bien formado, con una estructura institucional y deportiva importante y una capacidad de captación lógica que les permite atraer a las chicas que andan bien en Junín y la zona, pensando en proyectarlas a los torneos nacionales de AFA», analizó.
En ese sentido, el DT trazó una línea comparativa respecto a la realidad cotidiana que viven ambos planteles: «Esa diferencia de estructura realza muchísimo el esfuerzo que hacemos nosotros, ellas quizás cuentan con una dedicación más enfocada al fútbol. En cambio, en nuestro equipo muchas chicas trabajan largas jornadas, otras estudian carreras universitarias pesadas y no le pueden dedicar la cantidad de tiempo ideal a los entrenamientos. Sostenemos la actividad con las dificultades propias del amateurismo, por eso, llegar a la final contra un rival de ese calibre y decidir el título por detalles mínimos nos da una satisfacción doble».
La vorágine del fútbol regional no da respiro. Sin tiempo para digerir los festejos, el cuerpo técnico de UNNOBA ya planifica el próximo gran objetivo: la Copa Federal. El certamen de alcance nacional comenzará el primer fin de semana de agosto y las universitarias serán las encargadas de llevar la bandera de la Liga Deportiva del Oeste.
«Ya hablamos con las chicas apenas terminó el partido; vamos a otorgarles un pequeño descanso por una cuestión de lógica pura, el esfuerzo físico y mental de estas últimas semanas fue tremendo. Si no aprovechamos estos parates cortitos de una semana, después se hace imposible sostener el ritmo, porque enseguida arranca la Copa Federal, casi en simultáneo con el Torneo Clausura local y posteriormente el Nocturno», detalló Carpinella. «Calculo que a mitad de la semana que viene ya vamos a estar corriendo otra vez, no podemos dar ventajas porque el 1° de agosto ya tenemos que estar listos».
A diferencia de las ediciones anteriores, la Copa Federal implementará un sistema de eliminación directa con partidos de ida y vuelta. Aunque UNNOBA contará con la ventaja de definir la serie como local, el formato de «mata-mata» reduce las equivocaciones a cero. El rival asignado para el debut es El Fortín de San Nicolás, un equipo del cual Carpinella ya empezó a recolectar datos minuciosos.
«Como director técnico uno ya se pone a averiguar, esta es una competencia nacional que no te permite relajarte ni un segundo; si no tomas conocimiento de a quién te enfrentás, te volvés a tu casa rápido», advirtió. «A El Fortín no lo hemos enfrentado antes, en otras oportunidades nos tocó medirnos con Somisa o La Emilia, que siempre son equipos sumamente duros y físicos. Estuve haciendo unos llamados: El Fortín viene con un ritmo tremendo, recién el fin de semana pasado perdió su primer partido del año, venían de ganar once encuentros consecutivos y marchan punteros absolutos. San Nicolás tiene una liga femenina muy fuerte; sabemos perfectamente que va a ser una serie durísima y que el margen de error es nulo».
Frente al exigente doble frente competitivo, la profundidad de la plantilla se vuelve crucial. El desgaste de jugar dos partidos por semana obligará a rotar nombres. En cuanto a las altas y bajas, el entrenador se mostró optimista y reveló gestiones avanzadas para sumar caras nuevas: «La idea principal es mantener la base campeona y potenciarla, hay chicas con las que estuvimos hablando durante el torneo que están con muchas ganas de volver, y sus tiempos coinciden justo con esta segunda parte del año. Además, hubo un par de chicas que me llamaron directamente porque están estudiando en la región, ya han tenido un recorrido importante y quieren sumarse», reveló.
«Yo creo que con la base del equipo actual, más el regreso de algunas históricas y la incorporación de dos o tres jugadoras, vamos a conformar un plantel excelente. Lo que más nos va a sumar es esa competencia interna sana que se produce en los entrenamientos, confío plenamente en las chicas que están hoy; si tuviéramos que salir a jugar mañana con este mismo plantel, lo haría con total tranquilidad», añadió el estratega.
Uno de los grandes dolores de cabeza para los clubes amateurs es la superposición de calendarios y las complicaciones laborales. Carpinella arrojó luz sobre cómo se organizará el cronograma de UNNOBA a partir de agosto, marcando las diferencias con respecto a experiencias de años anteriores: «El torneo masculino empieza el primer fin de semana de agosto, en simultáneo con nuestro debut en la Copa Federal. Respecto al inicio del Clausura femenino, casi siempre se estipula una o dos semanas posterior al de los varones por el tema de los pases e inscripciones en la liga, para evitar que se junten tantas categorías en las oficinas», explicó.
Por último, el DT valoró el cambio de postura reglamentaria respecto a la prioridad de las fechas: «En las primeras ediciones nos volvíamos locos: viajábamos a jugar el torneo nacional entre semana y disputábamos el campeonato local los fines de semana. Eso nos complicaba muchísimo porque la gran mayoría de las chicas trabaja o estudia, por suerte, ahora la prioridad absoluta de los fines de semana se le otorga a la Copa Federal. La Liga Deportiva del Oeste tiene el compromiso de permitirnos jugar nuestros partidos del torneo doméstico entre semana. Así que nuestra rutina estará clara: jugaremos la Copa Federal los fines de semana y los días martes, miércoles o jueves completaremos las fechas de la liga local en Junín».
Antes de finalizar, Diego Carpinella se tomó un espacio para agradecer profundamente a quienes hacen posible que el proyecto mantenga su vigencia de primer nivel: «Quiero agradecerle enormemente a Luis Arregui y a todo su equipo por estar al pie del cañón difundiendo el fútbol femenino y dándole a las chicas el espacio que se merecen. Para mí es fundamental que las jugadoras tengan voz, que puedan expresarse ante la comunidad de Junín y mostrar de primera mano el esfuerzo de cada torneo», expresó.
«Finalmente, no quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer de forma muy especial a la UNNOBA, a toda la línea de autoridades, al área de deportes y a cada empleado de la institución que siempre colabora. Sentir el respaldo de la Universidad en cada paso que damos hace que todo este camino sea mucho más fácil y prolijo», concluyó. UNNOBA festeja, recibe su merecido galardón y arma los bolsos; el horizonte de la Copa Federal ya las espera.






