Por Redacción Grupo La Verdad
El Boletín Epidemiológico Nacional indica que en lo que va del 2026 ya se llevan diagnosticados 6.482 casos de tuberculosis en la Argentina, 133 más que los detectados en igual período del año pasado y en el marco de un alza sostenida desde el año 2022. Según especialistas este aumento está atado principalmente a un incremento de condiciones sociales como pobreza, hacinamiento, desnutrición y malas condiciones de higiene.
El médico clínico Gabriel Erbiti explicó en primer lugar que “la tuberculosis es una enfermedad que es transmitida por una bacteria denominada Mycobacterium tuberculosis que tiene forma de bastón o bacilo y que se transmite entre personas y a través del aire”, y agregó: “Puede producir una enfermedad pulmonar o afectar otros órganos de acuerdo a la inmunidad que tenga el paciente en cuestión, o también puede suceder que adquiera el bacilo y quede latente sin manifestarse”.
“El contacto tiene que ser prolongado en el tiempo y reiterado como para que se produzca un contagio, y también se tienen que dar ciertas condiciones para contagiarse tanto en lo que respecta al ambiente como al huésped”, expresó el médico y prosiguió: “El contagio en el ambiente se produce en lugares cerrado, con falta de aireación y la presencia de varias personas adentro”. En continuidad, afirmó que “cualquier persona puede adquirir el bacilo, pero no todos van a desarrollar la enfermedad”.
Además, Erbiti indicó que “los datos oficiales muestran que se produjo un aumento en la cantidad de casos de tuberculosis a nivel nacional, si bien se trata de una enfermedad que nunca dejó de estar presente en la Argentina, como tampoco dejó de haber sífilis, lepra y demás”. Al mismo tiempo, observó que “si aumentan los casos de tuberculosis es porque hay determinadas condiciones sociales que favorecen esta situación, como la pobreza, el hacinamiento y las malas condiciones de higiene”.
Asimismo, el profesional en Medicina Clínica aseguró que “la mayoría de las personas en Argentina han tenido contacto alguna vez con el bacilo de la tuberculosis, pero al tener un sistema inmunológico indemne o adecuado el bacilo queda latente; por ende, ante una baja de las defensas por desnutrición, el consumo de medicamentos u otra enfermedad, la bacteria se pone en manifiesto”. En este sentido, informó que “la mejor manera de prevenir es a través de la vacunación, en este caso de la BCG que es obligatoria dentro del Calendario Nacional de Vacunación (CNV) y también existe el tratamiento una vez que la enfermedad es detectada”. A modo de cierre, Erbiti consideró que “la tuberculosis no es para nada una enfermedad estigmatizante, pero si es una luz amarilla o roja si aumentan los casos y ahí es donde se deben analizar en profundidad los motivos”.
La enfermedad
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que se transmite por el aire al toser, hablar o estornudar. Afecta sobre todo a los pulmones, aunque también puede dañar otros órganos. No todas las personas infectadas desarrollan la enfermedad: se estima que solo alrededor del 10% lo hacen, por lo que es importante diferenciar entre infección y tuberculosis activa.
La tuberculosis es tratable y curable pero para conseguir estos desenlaces favorables se debe seguir un tratamiento bajo supervisión médica, y puede ser un poco pesado y largo, pero si se hace bien la enfermedad se curará.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año ocurren alrededor de 10 millones de casos de tuberculosis en el mundo y alrededor de 1,2 millones de muertes. Se considera la enfermedad infecciosa que más muertes causa en el mundo.
También se estima que un cuarto de la población mundial está infectada o lo ha estado en algún momento.







