Por Redacción Grupo La Verdad
El incremento de caudal de agua en las lagunas de la región, luego de largo periodo de sequía, sacó a relucir la pasión de los junienses por la pesca.
Niños jóvenes y adultos colman semana a semana las instalaciones de la Laguna de Gómez y de El Carpincho en busca de la especia más deseada de la zona: el pejerrey.
El regreso de los pescadores a los espejos de agua locales se ve contextualizada por un movimiento comercial que beneficia a distintos sectores de nuestra ciudad.
En bicicleta, en auto, en motos, centenares de junienses y vecinos de localidades aledañas se ubican en puentes o acceden a campos linderos a la Laguna Mar Chiquita con sus cañas.
Estaciones de servicio, vendedores de artículos e insumos de pesca, vendedores de carnada, guías de pesca, propietarios de botes de alquiler, entre otros, se ven beneficiados por la movida que genera la práctica de este deporte de aficionados.
Una serie de consultas realizada por esta medie marca que los locales que comercializan artículos de pesca han incrementado sus ventas, y esperan que con la llegada del invierno la tendencia se sostenga.
Los que se inician, o los que deben renovar sus equipos de pesca , pagan entre 26 mil y 50 mil pesos por cañas de fibra de vidrio o telescópicas. Entre cinco mil y 10 mil pesos por líneas y entre 30 mil y 40 mil pesos por cajas plásticas con dos bandejas internas. El valor de la medida de carnada, en tanto, es de ocho mil pesos (50 mojarras).
Primero la pandemia, después el calor extremo y posteriormente la sequía, hicieron que ver a pescadores por las calles deje de ser una constante.
“Es muy importante como ayuda económica esto, para toda la ciudad de Junín. Hace más de cinco años que estaba todo parado. Ahora se reactivó la pesca, volvió el agua, el pejerrey y hay que cuidarlo ahora. Viviana Lobato trabajó muy bien en esto, ahora hay que hacer inspecciones y no permitir más de 20 pescados por persona. Otra de las cosas fundamentales es que se respeten las medidas”, dijo a este medio Rubén Rossetti, vendedor de carnada.
“El agua viene bajando, necesitamos lluvias buenas ahora para que se mantenga el pescado. Hay pescadito de medida, pero hay que cuidarlo. Hace unos años con las primeras heladas el pescado se aquietaba y calmaba el pique mucho. Esperemos que ahora con el agua nueva esto no pase, ahora el pique que hay es muy bueno”, reseñó Rossetti.
Retomar la actividad
La pasada semana, ante este medio. Ruly Fernández, guía de pesca local, había expresado que “luego de soportar la pandemia, el bajón de agua y la sequía total de la Laguna de Gómez, volvió a aparecer el pejerrey aunque todavía no con un tamaño apto para la pesca”, señalando además que “desde el momento en que se siembra se debe dejar transcurrir un año, año y medio o dos para que el pejerrey llegue a su madurez y alcance un tamaño óptimo para su consumo”.
Fernández dijo también que “lo que se trabajó en Junín por parte de la Estación Hidrobiológica todavía no está dando las medidas, hay mucho pejerrey juvenil que está en los 18, 20 o 22 centímetros como máximo. La gran mayoría de los pejerreyes que supera la medida apta para su pesca no son de esta Laguna, sino que ingresaron por otros medios o canales por decirlo de alguna manera. Nosotros como guías estamos intentando retomar la actividad, en mi caso todavía no estoy tomando pedidos activos porque la gente que viene de afuera tiene un gasto considerable y con los deseos de pescar los matungos más grandes de su vida, cuando esos tamaños de pescados todavía no están”.
El entrevistado consideró asimismo que “cuando el agua baje un poco de temperatura se van a dar unas muy buenas pescas, pero hoy en día todavía está un poco tibia y eso afecta al pique del pejerrey. Por el momento no se está logrando la cuota de 25 pejerreyes que superen los 25 Cm. de longitud, calculo que ya para fines de abril se va a notar con mayor fuerza la actividad, porque históricamente siempre fue de las mejores épocas para la práctica. Ojalá la actividad se pueda retomar con fuerza lo más pronto posible porque genera un movimiento económico importantísimo para Junín, con muchísima gente que viene desde distintas partes de la provincia y el país exclusivamente para la pesca del pejerrey”.







