Cumplir veinte años en la gastronomía es mucho más que llegar a un aniversario. Es haber compartido miles de almuerzos y cenas, acompañar reuniones familiares, festejos y momentos cotidianos, siempre con la misma premisa: cocinar como si fuera para nuestra propia mesa.
Soy Jorgelina, aunque casi todos me conocen como Vero, y hoy tengo el orgullo de continuar la historia que comenzó hace dos décadas gracias al esfuerzo y la dedicación de mi mamá. Ella fue quien dio el primer paso, levantando este emprendimiento familiar con trabajo, sacrificio y una enorme pasión por la cocina. Con el tiempo me tocó tomar la posta, asumiendo la responsabilidad de cuidar ese legado y mantener intacta la esencia con la que nació Rotisería Vero.
Quienes tienen un comercio saben que el camino nunca es sencillo. Hay jornadas interminables, momentos de incertidumbre y desafíos que ponen a prueba las fuerzas. Sin embargo, cada obstáculo también deja una enseñanza y nos impulsa a seguir creciendo.
Uno de esos grandes desafíos fue el cambio de local. Toda mudanza genera incertidumbre, pero tuvimos la fortuna de poder permanecer en nuestro querido barrio. Allí comprobamos una vez más el enorme cariño de nuestros clientes, que nos acompañaron en esa nueva etapa y continuaron eligiéndonos como siempre. Esa confianza fue el impulso que necesitábamos para seguir adelante.
Con el paso de los años también se fueron sumando nuevos vecinos, trabajadores, estudiantes y personas que descubrieron nuestros platos casi por casualidad. Muchos llegaron buscando una comida casera y rica; con el tiempo terminaron convirtiéndose en clientes habituales y, en muchos casos, en amigos de la casa.
Las fiestas de fin de año ocupan un lugar muy especial en nuestra historia. Navidad y Año Nuevo representan los días de mayor trabajo, pero también los más gratificantes. Saber que nuestras preparaciones forman parte de la mesa donde una familia brinda, comparte y celebra es una satisfacción difícil de explicar. Detrás de cada bandeja hay horas de dedicación, organización y mucho cariño para que todo llegue fresco, abundante y con el sabor de siempre.
Si algo nos emociona especialmente es ver pasar las generaciones. Muchos de quienes hoy vienen a buscar su almuerzo eran chicos cuando acompañaban a sus padres o abuelos hasta el mostrador. Hoy regresan con sus propias familias, manteniendo una tradición que para nosotros vale muchísimo más que cualquier reconocimiento.
En esta Semana del Gastronómico queremos agradecer profundamente a cada persona que nos acompaña desde hace años y también a quienes nos eligieron por primera vez. Gracias por confiar en nuestro trabajo, por recomendarnos y por permitirnos formar parte de tantos momentos importantes.
Estos veinte años son el resultado del esfuerzo de una familia, del compromiso diario y, sobre todo, del apoyo incondicional de una comunidad que siempre estuvo presente.
Los esperamos, como desde el primer día, en Francia 64, con la calidez de siempre y el deseo de seguir compartiendo muchas historias alrededor de una buena comida.
¡Feliz Semana del Gastronómico para todos los colegas y gracias por acompañar estos 20 años de Rotisería Vero!
Jorgelina (Vero)






