Por Redacción Grupo La Verdad
Faltan pocos días para Navidad y las celebraciones de fin de año. En estas fechas, los comercios tienen mucho movimiento debido a los regalos navideños que las familias compran para el arbolito.
En este sentido, los juguetes para los más chicos ocupan un lugar preponderante. Ante este escenario, Grupo La Verdad se comunicó con comerciantes de la ciudad para conocer cuáles son los productos de juguetería más buscados.
Dentro de los juguetes en tendencia, están las opciones industriales, en la mayoría de los casos importados, como así también la alternativa de lo artesanal.
Silvina Fidalgo, encargada de una juguetería en el centro de Junín, comentó que “esta es la mejor época del año para nosotros. Si bien es cierto que estamos en el final de las clases, empiezan los regalos para Papá Noel y Reyes Magos. Ahora empezamos a abrir de corrido. También implementamos que la gente pueda mandarnos un mensaje y una vez por día vamos a salir a repartir”.
“Tenemos juguetería y librería. Nos enfocamos en primera infancia y niñez, aunque también tenemos cosas para adolescentes”, indicó.
En cuanto a los artículos más vendidos, expresó que “en este momento, los productos más buscados para Navidad son los relacionados con K-pop, que es una banda de música oriental. Todos los chicos lo buscan, es furor. Vienen muñecas, funko pop, calendarios, llaveros, y set de pinturas con sus figuras. Todo de origen chino. También hay unas cocinas con sus elementos en miniatura que llevan mucho”.
“Los comerciantes e importadores llamamos ‘bolo’ a algo que surge de la nada y se impone. Con TikTok se potencia porque los chicos lo ven mucho. Y la industria lo sabe y lo aprovecha”, agregó.
En relación a los precios, señaló que “comprando en efectivo, los funko van de 12 a 14 mil pesos. Los muñecos de K-pop van desde 45 a 60 mil pesos, dependiendo el tipo de colección, mientras que los calendarios están 37 mil pesos”.
También destacó que “estamos adheridos a la movida de Comercio e Industria para adelantar la compras para no esperar a último momento. Todos le sacamos beneficio a eso. Nuestros clientes van a participar de los sorteos de televisores y bicicletas que hace la cámara”.

La alternativa artesanal
Por fuera de los productos industriales masivos, casi todos importados y pertenecientes a grandes marcas, una opción diferente y que también se vende mucho son los juguetes artesanales.
Marisa, quien es artesana en una feria de emprendedores en Plaza Alem, dijo que “en estas fechas como Navidad o el Día del Niño, los juguetes es lo que más se vende en la feria”, en dialogo con este medio.
“Nuestra feria es artesanal; luego decidimos incluir al resto de emprendedores. Hay más de 15 artesanos. Yo hago lo que es cerámica, pero hay cuero, tejido, sastrería, armadores de bijouterie, etcétera”, compartió.
Acerca de los productos más solicitados, contó que se destacan “muñecos tejidos a crochet, que es la última moda, juegos de encastre de madera, que se lleva mucho para los primeros años de vida de los niños, y un montón de juguetes de toda clase hechos a mano, como aviones y autitos”.
Respecto a precios, aclaró que “lo artesanal, hecho a mano, es un poco más caro que lo que viene de China comprado por cantidad. Los precios son diferentes porque son cosas distintas. Esto lleva muchísimas horas de trabajo”.
El e-commerce y las grandes empresas, las principales problemáticas
Los comercios pequeños locales y/o los emprendedores artesanales compiten, aunque en desventaja, con dos rivales: el comercio electrónico y las marcas masivas.
Silvina sostuvo que “las compras a través de plataformas influye bastante negativamente. La gente piensa que va a ahorrar mucho dinero, pero después aparecen sorpresas o no era lo que esperaban. En las plataformas hay mucha variedad de precios. Mucha gente se va al exterior a comprar y después lo vende en Mercado Libre a un precio mucho menor”.
“El comerciante no tiene manera de competir, porque paga el alquiler del local, tiene un empleado, etcétera. Quizás las personas no son conscientes, pero el consumidor tiene que ser más responsable. De esta manera perjudica al pequeño comercio. La situación económica tampoco ayuda”, ahondó.
También advirtió que “lo mismo pasa con los supermercados que venden juguetes: obviamente que yo nunca voy a poder poner los mismos precios, cuando ellos tienen 250 sucursales en todo el país y compran de a millones de unidades”.
En ese sentido, dijo que “de los comercios chicos, los clientes tienen que evaluar la atención, la disponibilidad, las promociones y la posibilidad de cambiar los productos. Nosotros cambiamos todo, salvo que sea una rotura importante. Si no hacemos eso, en no mucho tiempo los pequeños comercios vamos a desaparecer, entre internet y las grandes estructuras. Depende de la gente”.






