Por Jorge Zanetta
para La Verdad
La gran mayoría de encuestas nacionales dejan a Patricia Bullrich, candidata de Juntos por el Cambio, fuera de un posible balotaje presidencial en contra de una fija como parece ser el diputado libertario Javier Milei. En este contexto, faltan tijeras, porque sobrevuela el fantasma de corte de boleta.
Uno de esos casos se produce en Pergamino, donde algunas señales de “despegue” de sectores que responden al intendente del PRO, Javier Martínez, encienden las alarmas de los armadores de la exministra de Seguridad.
Es que a pesar de las resonantes victorias que está teniendo el frente electoral opositor en varios puntos del país, derrotando al poderío histórico del peronismo como Chaco, San Juan y San Luis, Santa Fe, entre otros, la provincia de Buenos Aires vuelve a ser la madre de las batallas y allí están puestas las miradas desde los distritos más grandes del conurbano hasta los más pequeños del interior.
Sobre todo, en el rol que jugarán los intendentes, hábiles conocedores de la política territorial, del metro cuadrado y del cara a cara con el vecino.
Ellos ocuparon nuevamente un espacio clave para generar la tracción necesaria no solo para imponerse en sus territorios sino también para traccionar el voto ascendente hacia las contiendas nacionales y provinciales.
«El corte no fue significativo, ocurre. Los intendentes empujamos, trabajamos un montón. Hubo una valoración, siempre en un marco complejo, pero hubo una valoración», planteó una voz ejecutiva desde un despacho de la cuarta.
Los números (de la PASO) representan «un respaldo que tiene que ver con lo que se hizo, se ve un gabinete trabajando fuerte y un gobierno que defiende a su ciudad «, explicó, dejando a las claras que no ve con malos ojos localizar una elección que asoma compleja.
«Mas allá de estar conformes con un resultado, necesitamos más apoyo por lo que falta”, señaló.
Esta semana, por el caso de Junín, la diputada provincial Laura Ricchini, al referirse en diálogo con Grupo La Verdad a la aparición de un importante corte de boleta en las primarias y el efecto que puede llegar a tener en las generales, dijo que se apuesta “por la boleta completa”.
“En las PASO hemos visto mucho corte en diferentes direcciones, hasta llamativo, Javier Milei con la izquierda, por ejemplo”, expresó.
“Es una situación que se viene dando cada vez más, yo celebro que eso suceda porque quiere decir que es lo que mejor demuestra que la ciudadanía estudia su voto y decide en cada categoría”, consideró luego.
“Nosotros defendemos la boleta completa porque entendemos que Juntos es el mejor espacio no solo para ganar una elección, sino después para gobernar”, aclaró de todos modos.
En ese sentido, Ricchini, expuso que “todas aquellas propuestas hay que llevarlas adelante y para eso se necesitan gobernadores, intendentes, concejales en los distritos. Por eso creemos que Patricia Bullrich, Néstor Grindetti, Pablo Petrecca son la opción”.
“Para no quedarnos en cambios a medias hay que apostar por espacios fuertes que puedan lograrlo”, destacó finalmente.
Nadie se anima a blanquear ni lo hará que está preocupado por la candidata presidencial, pero se intuye. Bullrich está quedando “En las PASO hemos visto mucho corte en diferentes direcciones, hasta llamativo, Javier Milei con la izquierda, por ejemplo”, expresó.
“Es una situación que se viene dando cada vez más, yo celebro que eso suceda porque quiere decir que es lo que mejor demuestra que la ciudadanía estudia su voto y decide en cada categoría”, consideró luego.
“Nosotros defendemos la boleta completa porque entendemos que Juntos es el mejor espacio no solo para ganar una elección, sino después para gobernar”, aclaró de todos modos.
En ese sentido, Ricchini, expuso que “todas aquellas propuestas hay que llevarlas adelante y para eso se necesitan gobernadores, intendentes, concejales en los distritos. Por eso creemos que Patricia Bullrich, Néstor Grindetti, Pablo Petrecca son la opción”.
“Para no quedarnos en cambios a medias hay que apostar por espacios fuertes que puedan lograrlo”, destacó finalmente.
Nadie se anima a blanquear ni lo hará que está preocupado por la candidata presidencial, pero se intuye. Bullrich está quedando afuera de la segunda vuelta, pero no se baja de la pelea y sabe que deberá convencer a los que ya lo estaban o retener la expectativa de trabajo en esta recta final donde Juntos por el Cambio tendrá el desafío de ir por dar vuelta el panorama.
En dos semanas se vota y en política todo puede pasar. El caso Insaurralde y el de “chocolate” podrían ser un “cisne negro” para el peronismo, sí, pero la bronca parece canalizarse en otro lado.






