Era una tarde del año 1973 y estábamos dos o tres amigos tomando algo en el bar Mon Café, en calle Arias a media cuadra de Sáenz Peña. Uno de ellos era el flamante intendente de Junín, el inolvidable Luis Oscar Venini, -auténtico abogado de los trabajadores, deportista olímpico y sencillo poeta- y hablamos sobre sus proyectos municipales. Ahí fue que nos invitó para que a la mañana siguiente fuéramos a ver algo en su despacho.
Así fue que puntualmente concurrimos con Roberto Fij y Cacho Iorio y cuando ingresamos, con una canchera sonrisa retiró una amplia tela que tenía sobre la mesa, emergiendo triunfal la maqueta del puente que pensaba construir sobre las vías ferroviarias en avenida Rivadavia.
¡Acá lo tienen muchachos, mírenlo! ¡Tal como lo prometí en la campaña! Ya está hecho el puente! ¡El viejo sueño nunca antes concretado, ahora es una realidad!
Por supuesto que superada la sorpresa nos alegró ver la muestra, pero después de las felicitaciones de rigor, salimos preguntándonos, ¿un simple intendente, podrá construirlo? ¿lo ayudarán? ¿de dónde va a sacar los recursos?
No hubo tiempo de nada. No mucho meses más tarde Oscar se vio enfrentado a una serie de dificultades e inexplicables obstrucciones políticas de un grupo de sus propios partidarios, que lo obligaron a renunciar y el sueño quedó trunco.
Muchos años después el intendente Mario Meoni, relanzó el plan, pero no ya con la forma de puente, sino de túnel y después de haber quedado frustrado un proyecto licitado por el gobierno de Scioli, adjudicado a la empresa Tecma S.A. que quedó misteriosamente archivado (ver “El paso bajo nivel de Rivadavia, la gran obra que nunca se concretó” en diario La Verdad del 30 abril de 2018), en la campaña de 2015 cuando iba por su cuarta reelección montó una impactante cartelería donde anunciaba la futura concreción, con la significativa leyenda de “Sueño cumplido”. Perdió las elecciones con Pablo Petrecca, volvió a perderlas en 2019 y escaso tiempo después asumió como ministro de Transportes de la Nación convocado por el presidente Alberto Fernández. Desde allí volvió con el proyecto que, como corresponde, habría de realizarse bajo la dirección y con recursos del Estado Nacional.
Entre el proyecto, licitación y adjudicación de la obra pasaron un par de años cuando, desgraciadamente Mario Meoni falleció en un accidente de tránsito en abril de 2021. El sucesor en la cartera, Alexis Guerrera, continuó avanzando, al igual que el actual ministro del ramo, Diego Giuliano, pero con demoras y retrasos burocráticos, que llegan al punto de que recién hace unos pocos meses, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) aprobó definitivamente el proyecto.
A su vez la Municipalidad de Junín consiguió una modificación del que fuera el proyecto original, reduciendo la extensión del túnel para no afectar la circulación y actividades de la avenida Rivadavia y sus calles adyacentes. Luego, se ocupó de cambiar las manos de circulación, colocar plazoletas y semáforos para reordenar el desvío del tránsito cuando quedara clausurado el paso a nivel.
Por otra parte, mediante un decreto del intendente Petrecca, se aprobó la eximición de todas las tasas municipales que pagaban los comerciantes de la zona afectada y, consciente de que con eso no alcanzaba, el Consejo Deliberante elevó una petición para que el gobierno provincial los exima el pago de ingresos brutos y el nacional de los impuestos federales.
Ahora sólo resta aunar esfuerzos para que el plazo de conclusión de la obras no exceda lo prometido y en menos de dos años se abra al tránsito comunicando definitivamente el área céntrica con Villa Belgrano. Los interesados pueden consultar la pág. web https://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%BAnel_de_L%C3%A6rdal, que ilustra sobre el sofisticado túnel noruego de Lærdal (Lærdalstunnelen) de 24,5 km cavados en la piedra, cuya construcción comenzó en 1995 y finalizó en 2000, o sea a razón de 5 kmts. por año (si se respetara ese cálculo nuestro túnel debería estar listo en no más de dos meses).
Eso se lo deberemos reclamar al gobierno nacional, a éste y al que venga, del signo que fuere, para que aporte los recursos necesarios, y a la empresa adjudicataria, para que no dilate sus trabajos, porque esta es una obra que una vez iniciada no puede ni debe demorarse.
Como diría nuestro intendente poeta Luis Oscar Venini, sería maravilloso que más pronto que tarde se viera hecho realidad el mismo sueño que a lo largo de décadas muchos juninenses soñaron.
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora





