Por Redacción Grupo La Verdad
En una entrevista en los estudios de LT20, César Ordóñez, dueño de la fábrica de cuchillos artesanales “El Ñato”, declaró que “el primer cuchillo lo hice a eso de los 14 o 15 años y ahí empezó mi vocación por esto, tenía un vecino que se dedicaba a la fabricación de cuchillos artesanales y por curiosidad me fui interiorizando cada vez más”, y añadió: “Empezó como un hobby en su momento, hasta que decidí dedicarme de lleno y vivir de esto”.
Seguidamente, Ordónez dijo que “trabajo con acero nuevo, reciclado, carbono e inoxidable aunque prácticamente no se consigue, y en cuanto a los mangos utilizo astas de ciervo de volteo que es lo que descarta el animal y no lo que se obtiene por medio de la caza furtiva”, y completó: “Por lo general un cuchillo con hoja de 22 centímetros completo me demanda de dos días de trabajo”.
“Trabajo mucho por encargo tanto en Junín como la región, también me piden muchos trabajos desde la Patagonia y ciudades como El Calafate, Ushuaia y Madryn, y también tuve la suerte de mandar varios trabajos para Europa”, resaltó el entrevistado y completó: “Muchas de las ventas surgen en las ferias a donde concurro con la colección de entre 150 y 200 cuchillos que llaman la atención del público, y de ahí surgen ventas, encargos y pedidos especiales”.
Asimismo, el fabricante señaló que “trabajo solo en mi taller porque este es un oficio donde por lo general es difícil delegar en otra persona, porque se trata de expresar lo que uno tiene en la cabeza y eso es muy difícil poder transmitirselo a otra persona”. A su vez, aseguró que “es un trabajo muy gratificante porque la persona que compra disfruta del producto final al igual que uno lo hace durante la fabricación”.
Por último, César Ordónez expuso que “todas aquellas personas que quieran conocer más sobre mis producciones de cuchillos artesanales pueden contactarse conmigo a través de mi página en Instagram ‘El Ñato – Julio Ordoñez’, por medio del teléfono 2364300031 o en las ferias donde participo”.







