Desde el área de Educación y Psicología de la Fundación Runachay, este domingo escribiremos acerca de la temática discapacidad e inclusión.
La palabra discapacidad presenta múltiples significaciones según la construcción social epocal. Desde el sentido común podríamos definir a la discapacidad como una afección del cuerpo o la mente (deficiencia) que hace más difícil que la persona haga ciertas actividades (limitación a la actividad) e interactúe con el mundo que la rodea (restricciones a la participación). No obstante, a lo largo de la historia, existieron diferentes paradigmas acerca de como tratar a la discapacidad. Antiguamente el primer modelo sobre la discapacidad se denominó modelo rehabilitador, era un modelo que consistía en concebir a la persona con discapacidad, sin autonomía, que no podía decidir sola, por ende, los demás que tienen el saber, dicen como hay que hacer, y que es lo que hay que hacer, rehabilitarse todo el tiempo, para ser productivo dentro de las posibilidades de la persona con discapacidad en medio de la sociedad, dejando a la persona en lugar de objeto, sin poder decidir, decidiendo los demás por el. En este punto, la autonomía de las personas con discapacidad estaba totalmente coartada.
En la actualidad se habla desde lo formal en relación a un modelo social de la discapacidad, supone que la persona con discapacidad tiene autonomía, y por lo tanto decisión plena en relación a que hacer con su vida, como hacen las personas que no presentan discapacidad.
La discapacidad como todo problema social, implica necesariamente que existan políticas públicas que eliminen las barreras sociales de la exclusión, porque pensar que todxs somos resilientes, y que se cuenta con las herramientas emocionales necesarias para atravesar dicha problemática, implica dejar la misma a merced de un grupo, tal vez muy pequeño de personas que puedan palear la situación de esa manera, para el resto se necesita que alguien ayude, en ese caso, la mejor ayuda consiste en generar políticas públicas que hagan por ejemplo que aquello personal que le sucede a una persona en relación a la discapacidad, pueda estar hoy día como base en las carreras de terapia ocupacional.
Desde la mirada que proponemos, la persona con discapacidad, es alguien que requiere apoyos, en ese sentido, entendemos a la discapacidad como el resultado de la relación entre las personas con deficiencias y las barreras que impiden que participe en la sociedad, pero ¿qué entendemos por barreras?, entendemos que puede ser algo que impide a una persona realizar una tarea o conseguir algo, pues las barreras no son solo físicas, por ejemplo: los prejuicios son barreras.
Resulta fundamental que entendamos a la discapacidad como un problema de aceptación de la diversidad y heterogeneidad, ya que en definitiva, como sociedad, debemos lograr que sea la persona con discapacidad que elija que quiere de su vida, debemos adaptar la sociedad a la persona con discapacidad, y no la persona a la sociedad.
Claudio Eduardo Ringelman Jaquez
Psicoanalista
MP: 56783
Integrante de PULSAR
Correo electrónico: cringelman@gmail.com






