Jorge Zanetta para La Verdad
La tarea de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires para intentar derrotar al gobernador Axel Kicillof no es para nada sencilla y tiene su correlato en los números que arrojaron las primarias, antes que nada, al haber sido el primer mandatario provincial el candidato más votado de manera individual y a nivel frentes políticos y en el peso histórico del peronismo en el bastión casi inexpugnable de la tercera sección del conurbano (La Matanza y Lomas de Zamora, entre otros) que son los “gigantes” que siempre le dan aire en cada elección.
Kicillof camina a paso firme en este proceso electoral sacando “toda la artillería” de la gestión al servicio de su objetivo que es el de lograr la reelección. Los números previos lo avalan y las encuestas hasta el momento siempre lo ubican por encima en las preferencias de los vecinos bonaerenses.
Así es que se combinan recorridas por el interior con los distritos leales del conurbano entregando buenas noticias. Inauguración de obras, netbooks, viviendas, equipamiento en salud, descuentos en la consolidada billetera virtual “Cuenta DNI” del Banco Provincia, escrituras, etc, etc, etc. Una gestión enfocada a la política y la política enfocada a la cuestión electoral.
Ante ese poderío se enfrenta la oposición que tiene que buscar la manera de entrar en carrera y sortear la división de votos que apareció con el efecto libertario de Javier Milei y su candidata bonaerense, Carolina Píparo, que cosechó más de 1.200.000 votos en agosto pasado.
Grindetti, intendente de Lanús, hombre del “PRO duro” bullrichista, pasó el primer escalón en su carrera hacia la gobernación como lo fue la competencia interna con Diego “el colo” Santilli, a quien venció por un ajustado margen y dio la sorpresa sobre el precandidato larretista que desde 2021 (o incluso antes) se venía preparando para disputarle el poder a Axel Kicillof pero que se quedó en el intento.
Con la lógica “intendentista” encabezó esta semana un encuentro de trabajo junto a los principales dirigentes del espacio, para avanzar en las propuestas y proyectos de gobierno de cara a las elecciones generales del 22 de octubre.
El evento tuvo lugar en el salón Ría, ubicado en 151 y 521, en La Plata, donde Grindetti y su compañero de fórmula Miguel Fernández analizaron las principales propuestas de campaña en materia de Seguridad, Salud, Educación, eficiencia y reforma del Estado, Agroindustria y Desarrollo Económico, entre otras áreas.
“Tenemos ideas, equipo y un liderazgo encabezado en Bullrich. Nuestro Gobierno va a ser un gobierno con intendentes, porque las cosas suceden en las intendencias. Entonces vamos a trabajar mucho en la autonomía municipal”, concluyó Grindetti frente al aplauso de los jefes comunales que asistieron al encuentro.
En ese marco, sabiendo que hay que empujar “de abajo hacia arriba”, la fórmula bonaerense de la oposición le va dando mayor vuelo a los intendentes que en sus territorios, en la mayoría de los casos, salieron muy bien parados de las primarias y prometen “trabajar, trabajar y trabajar” para recuperar los casi 280.000 votos que los separan del sillón de Dardo Rocha en La Plata.
En su paso por la cuarta sección de estos últimos días quedó demostrado una vez más. En esa línea, el intendente radical en uso de licencia de Trenque Lauquen y candidato a vicegobernador, Miguel Fernández, puntualizó que con Grindetti hay un convencimiento de que “la provincia se gestiona al revés de lo que se viene gestionando históricamente, muchos de ustedes van a tener que sacar, lo que hay que sacar de los Ministerios, para ir a los territorios, y asistir a los 135 intendentes”
“Juntos por el Cambio está muy lejos del techo electoral que puede llegar a alcanzar, es muy habitual, nos ha pasado en todas las elecciones que crecemos desde las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) hacia las generales”, arengó el dirigente “boina blanca”.
Si alcanza o no, sabremos en menos de un mes.






