El hombre está curtido, sabe de batallas y casi todas fueron en el fútbol del ascenso argentino. Es Juan Manuel “Vicha” Azil, que en el tramo final de su carrera futbolística, logró otro ascenso. En este caso lo hizo con el club Deportivo Laferrere, que subió de la C a la Primera B (antigua Metropolitana).
Desde niño se formó en el club River Plate de Junín, con vocación ofensiva, pero las vivencias del fútbol lo llevaron a asegurar la banda derecha, al ser un aguerrido lateral.
Pasó diferentes situaciones en el ascenso como por ejemplo canchas muy complicadas, escases de indumentaria de los clubes, baños sin agua caliente, entre otras realidades que presenta el fútbol nacional en las categorías bajas pero allí está, con otro logro en “Lafe”, con 100 partidos cumplidos en la institución y con una hinchada que le exigía subir de categoría tras 17 años en la misma divisional.
La Deportiva del diario La Verdad dialogó con el “Bicha” para analizar su presente y el reciente ascenso.
“El último año que estuve en San Miguel terminamos en octubre, me vine a jugar un Regional a Viamonte y pensé en retirarme, por cuestiones extra-futbolísticas. Quizás quería disfrutar de otras cosas y bajar la exigencia. Pero me llamaron de Laferrere, no lo dudé porque es un club donde hay un cariño mutuo. Tenía dos objetivos, cumplir los 100 partidos y también lograr el ascenso. El que va a “Lafe” sabe que tiene que ascender, es un club que te exige. Hacía muchos años que estaba en la categoría y no lo dudé, me fui enseguida. Al arrancar el año me lesioné en la pretemporada. Con el primer cuerpo técnico no jugué mucho. Con la llegada del “Búfalo” mejoramos, tampoco tuve lesiones y ya no salí más”.
Sobre el ascenso logrado, Azil afirmó que “es un club que uno aprendió a querer, es difícil meterse en el cariño de la gente. Las dos etapas anteriores que había estado, me tocó quedar afuera del Reducido y tenía esa espina. Este año la pasamos mal por momentos y las cosas no salían. Cuando jugamos, lo hicimos con la mochila de los 17 años de estar en la categoría y la cancha siempre llena. Este cuerpo técnico lo acomodó, tuvimos 13 fechas sin perder y ganamos los últimos cuatro partidos, logrando el ascenso una fecha antes. A esta altura de mi carrera no es fácil ser campeón, hay jugadores que pasan toda una vida en el fútbol y no salen campeón o no ascienden. Hubo mucho festejo, la gente lo merecía”.

“Este último año, económicamente quizás no me salvaba y podía venia más cerca y estaba en mi casa pero elegí una vez más Laferrere. Perdés un montón de cosas, tus viejos se te ponen más grandes y el costo de estar afuera es difícil por eso coronarlo con el ascenso es gratificante. En Laferrere estoy solo, y a veces podés venir y a veces se te complica, aún siendo que la distancia no es muy grande. La familia siempre apoya, cuando decidí volver a Laferrere hablé con mi vieja y lo coronamos con el ascenso”, dijo a continuación.
Sobre su futuro, comentó que “hay que cerrar algunas cosas, quieren que siga un año más. No lo puedo confirmar porque no está cerrado pero hay intensiones de las dos partes. Había dicho que sino ascendíamos, me venía. No por lo físico, sino porque llega una edad y querés estar tranquilo y disfrutar de otra cosa”.
Una vez que deje Laferrere, quizás a fines del 2024, Azil tiene pensado volver a su ciudad. “La idea es volver a Junín, tengo muy buena relación en Viamonte. Si algún momento se da, quisiera retirarme en la Loba. Ya estuve en la Loba un tiempo, pero el día que deje el profesionalismo y si el físico responde, jugaría en La Loba. El grupo de mis amigos son todos los clubes, quizás ya no juega ninguno pero tengo muchos conocidos. Si bien lo sigo por los diarios y las páginas, mi grupo es de River, donde uno se crió y los valores que tomé para desarrollarme en la vida”.
JUGADOR DE ASCENSO
“La C hace ya varios años que es profesional, jugué en todas las categorías menos en la D. Algunos clubes concentran pero es el fútbol de ascenso. Hay días que te bañas con agua fría, otro día no hay ropa, y te tenés que adaptar. Por eso cuando las cosas salen bien, se disfruta el doble. Mi mayor parte fue en el ascenso, ya sabés en donde estás parado. Es un club con mucha concurrencia. A veces lo deportivo hace crecer lo institucional. Me pasó en Sarmiento que ascendimos en el 2012 y después no paró más. Ojalá sea el mismo caso de Laferrere, que necesitaba ese empujoncito. Este logro deportivo va a traer muchas cosas buenas”, afirmó finalmente.

PASO POR SARMIENTO
“Lo recuerdo de la mejor manera. Nos tocó llegar en el año que perdemos el ascenso con Almirante Brown. Al siguiente año nos fue realmente mal y al tercer año logramos el ascenso. Fue hermoso, mi primer ascenso y con toda mi familia. En el primer año de Nacional B tuve rodaje, y al siguiente ya no tuve tanto lugar y me tuve que ir. Tengo la mejor relación con Sarmiento, no es fácil salir campeón en un club”, afirmó en relación a su paso por la entidad juninense.






