El deporte no siempre se trata de grandes estadios, luces de neón o contratos millonarios. A veces, el deporte se trata de una joven en un patio o en un parque de Junín, mirando una pantalla de celular, repitiendo una y otra vez un movimiento de suspensión para fortalecer sus manos, mientras sueña con cruzar una meta en Brasil. Esa es la realidad de Belén González, la atleta juninense que hoy es noticia tras haber obtenido el pasaporte directo para integrar la Selección Argentina de OCR en el próximo Campeonato Latinoamericano que se llevará a cabo en Bahía, Brasil, del 11 al 14 de junio de 2026.
En una charla extensa y detallada en el programa D1470 El Deportivo de LT 20 Radio Junín, Belén desglosó su historia, los pormenores técnicos de una disciplina que crece a pasos agigantados y la dura realidad económica de los deportistas amateurs que deben autofinanciarse para representar a la nación.
Para el lector desprevenido, las siglas OCR (Obstacle Course Racing) pueden sonar extrañas. Belén lo explica con la precisión de quien vive el deporte en el cuerpo: «El nombre del deporte es OCR, son tres letras que representan ‘carreras de obstáculos’, es un deporte de mucha adrenalina».
Pero el OCR no es simplemente saltar vallas. Es una disciplina híbrida que exige una preparación física total. Según Belén, «combina varias disciplinas en realidad, es un deporte muy completo lo principal es la carrera trail, que es carrera en montaña o en sendero. Dentro del recorrido, que yo actualmente corro 12 kilómetros en la categoría competitiva, tenemos diferentes obstáculos que combinan resistencia y fuerza con habilidades como puntería y equilibrio».
El corazón de estas carreras son los denominados «aéreos». Son estructuras de metal o madera de las cuales los atletas deben colgarse y avanzar sin tocar el suelo. «Son los obstáculos principales del OCR, básicamente es donde no podés tocar el piso, tenés que estar colgado y superar diferentes pruebas», detalla González. Esto requiere no solo fuerza en los brazos, sino una técnica de agarre (grip) y una potencia en el «core» que pocos deportes exigen de manera tan conjunta.

A diferencia de un maratón tradicional donde el único enemigo es el reloj, en el OCR el reglamento es un obstáculo más. Belén describió con minuciosidad cómo funciona el sistema de pulseras que determina quiénes pueden subir al podio.
«Lo bueno de esa carrera y por ahí la incertidumbre es que tiene un reglamento, de hecho, cada participante tenemos tres pulseras que serían como las vidas», explica. «Tenemos tres posibilidades por obstáculo para superarlo, si en esas tres posibilidades no lo lograste, te sacan una pulsera. La idea es llegar con la mayor cantidad de pulseras o por lo menos con una para poder clasificar. En el caso de que te saquen una, tenés que penalizar con un cierto ejercicio».
Este sistema añade un componente psicológico brutal. Un atleta puede ser el más rápido corriendo, pero si falla técnicamente en un obstáculo aéreo o de equilibrio, su clasificación está en riesgo. La presión de ver cómo un juez corta una de tus «vidas» es parte del espectáculo y del sufrimiento de este deporte.
Uno de los puntos más impactantes de la entrevista fue la revelación de Belén sobre su preparación diaria. En Junín, a pesar de ser una ciudad con una cultura deportiva inmensa, no existen todavía gimnasios de «OCR Box» con las estructuras necesarias para practicar los aéreos de nivel internacional.
«Por el momento me entreno sola porque acá no tengo ni un gimnasio ni por ahí un grupo en sí para entrenar, así que bueno, voy mirando videos de YouTube», confiesa Belén con una humildad que conmueve. «Tengo muchos otros profes en gimnasios de Córdoba o de Buenos Aires de los que voy sacando algunos tips, porque también hay muchas técnicas específicas para pasar ciertos obstáculos. Así que voy aprendiendo básicamente de forma autodidacta».
Esta condición de autodidacta multiplica el mérito de su clasificación. Mientras sus competidores en otros países o ciudades grandes entrenan en instalaciones que replican los obstáculos de la competencia, Belén debe usar la imaginación y la voluntad. «El entrenamiento es muy amplio, más allá de combinar la carrera con la fuerza, se combina con el entrenamiento militar por ahí hay que entrenar mucha variedad de ejercicios».
Afortunadamente, la pasión es contagiosa. Aunque empezó sola, hoy cuenta con un pequeño equipo familiar: «De acá de Junín se sumó a correr mi papá, Darío, y mi hermano Jeremías, también hay un corredor más que se llama Julián. Por el momento somos cuatro».
El camino a Brasil se selló en un escenario emblemático: las sierras de Córdoba. El 19 de abril de 2026, Belén participó en La Falda, una competencia denominada «La cima hacia los Caídos de Malvinas».
«Esa carrera era una de las clasificatorias justamente a esta competencia que es el Latinoamericano», relata Belén. El sistema de acceso a la selección nacional es directo para quienes logran la excelencia en estas fechas puntuables: «Haciendo podio en esta carrera por categorías, clasificás directamente porque tienen un convenio con la Federación de Argentina de OCR, en esa carrera salí segunda en el podio de mi categoría y eso me dio la clasificación».

Belén compite actualmente en la categoría competitiva, pero mira hacia el futuro con ambición: «Después hay una superior que es Elite, que tiene otro reglamento y es mucho más difícil en las pruebas que hacen. Quizás en algún futuro lleguemos ahí».
Al ser consultada sobre el panorama del OCR a nivel continental, Belén ofreció un análisis detallado de sus rivales. «Argentina viene muy bien por ser que se empezó más o menos en 2019 o 2020 a conocer el deporte, pero los países vecinos ya lo tenían, ya venían entrenándolo. Los más fuertes por el momento son Colombia y Brasil, en Venezuela también tienen algunos participantes muy fuertes».
Aun así, el crecimiento del país ha sido exponencial. «Argentina da pelea y a veces está peleando el podio, de los cinco latinoamericanos que se llevan hasta el momento, Argentina ganó uno». Incluso recordó que en 2024 Argentina fue anfitriona en Córdoba, lo que ayudó a masificar la disciplina.
A pesar de haber ganado su lugar en la pista, el viaje a Brasil está en duda por motivos estrictamente económicos. Belén ya vivió la frustración de no poder viajar en el pasado: «El año pasado ya había clasificado también al que se hizo en Chile, pero bueno, no pude ir por costos de viaje y otros compromisos. Así que este año tengo la nueva clasificación y espero poder asistir».
Los costos para representar al país son altísimos y deben ser cubiertos por el propio atleta. «Los costos aproximadamente son de 3 millones de pesos, más allá de la estadía de una semana allá, también tenemos una indumentaria reglamentaria, que es la ropa de la Selección Argentina que lleva mi apellido y mi número para identificarme. Eso también tiene un costo, además del valor de la inscripción».
Belén no viajará sola; irá acompañada por su novio, quien es su apoyo fundamental en esta travesía. Para juntar los fondos, la familia González ha puesto en marcha una serie de eventos solidarios bajo el lema de que «todo es a pulmón».
El próximo domingo será clave para los sueños de Belén. Se realizará un evento masivo en el local La Raza Irlandesa, ubicado en Comandante Escribano 337, con el objetivo de recaudar fondos.
«Estamos organizando un evento con mi familia. El latinoamericano es ahora en junio, así que tengo un mes más o menos para terminar de prepararme y recaudar lo mayor posible», explicó la atleta. El cronograma del domingo incluye un gran bingo familiar (15:00 hs): El cartón tendrá un valor de $3.000. Habrá importantes premios en efectivo. Belén aclaró que «la entrada es libre y gratuita, no solo pueden ir a jugar, sino también a consumir de la cantina y pasar el día».
Luego habrá un torneo de truco (17:30 hs): Se jugará en parejas (2 versus 2). El valor de la entrada por pareja es de $20.000 (es decir, $10.000 por persona). También habrá premios en efectivo para los ganadores.
La historia de Belén González es un reflejo de lo que significa ser deportista en el interior del país. Es la lucha contra la falta de recursos, contra la distancia y contra los presupuestos imposibles. Pero también es la muestra de que, con determinación y un tutorial de YouTube, se puede llegar a vestir la camiseta de la selección.
Junín tiene ahora una representante que llevará el nombre de la ciudad a las playas y selvas de Bahía, Brasil. Solo falta que la comunidad la acompañe este domingo para que el último obstáculo sea superado con éxito.






