Por Redacción Grupo La Verdad
Acerca de esta situación, profesional que trabaja en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) N°4 del barrio Emilio Mitre, expresó: “La salud está en crisis debido a múltiples factores, por lo cual es imprescindible que forme parte de la agenda de debate para ver qué política de Estado se va a efectuar para optimizar los recursos, saber administrar en la escasez y asignar los recursos humanos eficazmente”, y añadió que “es un tema de Estado que debe estar en la agenda del próximo gobierno que venga, sea del color que sea, porque la salud nos atraviesa a todos y nos damos cuenta de la importancia que tiene cuando nos hace falta y ahí ya es tarde”.
Seguidamente, la doctora afirmó que la pandemia visibilizó la relevancia social que tienen los profesionales de la salud y la importancia del propio cuidado comunitario, pero también expuso que “luego de la misma quedó un recurso humano agotado, desmotivado y con un alto nivel de desgaste en cuanto a la salud física y psíquica”. Además, agregó que “a esto se le suma un recambio generacional de chicos y chicas que se reciben de médicos y que eligen emigrar al exterior porque hay menos pluriempleo que acá, mejor remuneración y calidad de vida”.
En continuidad, Mosca aseguró que “atravesamos una crisis macroeconómica a nivel país con un sistema de salud fragmentado, donde el sistema de las obras sociales que son sindicales y de las provincias, el PAMI, las prepagas y el sistema público, y cada uno actúa por su parte en vez de aunar todos los esfuerzos”, y señaló que “esto genera una superposición de tareas a la hora de utilizar el sistema”.
“Las obras sociales también están en crisis, hay clínicas que cierran, falta cobertura de calidad porque los chicos no se están formando y no hacen residencias por varias razones, ya sea por los bajos salarios o un sistema de enseñanza vertical; son todas cuestiones que deberían estar en la mesa de discusión a nivel nacional y no lo están”, subrayó la ex funcionaria municipal.
En cuanto al debate y la polémica en torno a la decisión de asociaciones de profesionales médicos de cobrar un copago para las consultas, Mosca manifestó: “Las obras sociales pagan atrasadas y está la inflación de por medio, por lo tanto una consulta que hace tres, cuatro o seis meses atrás valía un determinado dinero hoy al médico no le rinde y ve deteriorado su poder adquisitivo”, y continuó: “También pasa cuando uno quiere recuperar trabajando en el CAPS cuando vienen con obras sociales y generás el SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada), donde te encontrás con que con PAMI no podés recuperar ese dinero, y cuando tenemos que hacerlo con las obras sindicales o provinciales nos pagan muchísimo menos y súper atrasado”.
Por otra parte, también hizo mención de la necesidad e importancia de la buena administración del recurso humano en el sistema sanitario: “Si a un médico que nos costó formarlo unos 10 años, con todas las especializaciones que hace, más las recertificaciones cada 5 años, más lo que invierte en sus propios conocimientos, se lo manda al territorio a vacunar puerta a puerta no se optimiza el recurso humano, porque es más importante que quede atendiendo en el centro de salud y no generando una demanda insatisfecha; para hacer trabajo en el territorio es preferible que salgan los agentes sanitarios o enfermeros”.
Con respecto a la falta de profesionales médicos, Fabiana Mosca consideró que “es algo que ocurre en Junín, en la Argentina y en el mundo, y es algo que la gente lo tiene que saber, podés tener 20.000 ambulancias que si no le ponés un médico arriba cumplen la función de unidades de traslado, y lo mismo ocurre si seguís inaugurando hospitales, pero después no contás con la cantidad de profesionales necesarios para el servicio”, y detalló que entre las principales especializaciones médicas que escasean están las de neonatología, terapistas, pediatras y generalistas clínicos.
Cardiologia
Desde hace por lo menos un mes, por falta de dólares, insumos básicos como stents coronarios, filtros para hemodiálisis, contraste endovenoso -un inyectable que se usa para mejorar la visibilidad en angioplastias y tomografías- y hasta jeringas o guantes de látex no llegan en la magnitud en que deberían a sanatorios, consultorios, clínicas ni hospitales. La situación llevó a varios médicos a advertir públicamente que hay pacientes de riesgo que no pueden esperar y que, peor, serán los de bajos recursos quienes más sufrirán la restricción.
Carlos Bonnano, presidente de la Sociedad Argentina de Nefrología, dice que esto no pasó ni siquiera durante la hiperinflación de Alfonsín. “Nunca, pero nunca, este problema de falta de insumos -reafirma-. Problemas con el dólar o la pesificación asimétrica, sí; pero esto, nunca”.






