Por Redacción Grupo La Verdad
“La prevalencia en autismo se ha incrementado muchísimo, tal es así que hace 20 años se diagnosticaba un niño con espectro autista cada 1000 nacidos, y hoy estamos hablando de uno cada 100. Algo pasó en el medio, en Argentina en 2023 se detectaron casi 115.000 casos de espectro autista”, dijo en una entrevista con Grupo La Verdad el doctor Luciano Maggi.
“Hay que darle a esto la importancia que se merece para empezar a tomar conductas que nos ayuden a reducir este número de casos. La evolución de los métodos diagnósticos es fundamental, hoy nos encontramos con adultos autistas que no fueron jamás diagnosticados. El autismo se asocia con otras comorbilidades como epilepsia, síndrome de Down, déficit intelectual. A veces pasa que viene un adulto con depresión, o muy medicado con un cuadro de epilepsia, y resulta que es un adulto autista. Además de mejor diagnóstico está el incremento de los partos quirúrgicos, cuando un niño no atraviesa el canal de parto de su nacimiento no incorpora el micro bioma y eso está demostrado que es una gran desprotección. Hay estudios realizados en 19 países que hablan de un incremento del número de niños con espectro autista por partos por cesárea”, indicó el facultativo en el mismo sentido.
“Hay que empezar a pensar en todo esto, una cesárea debe hacerse si tiene la indicación médica y no porque es una situación más cómoda o de libre dolor. Hay un riesgo de este tipo de afecciones, y también otros factores como por ejemplo la obesidad, que modifica el micro bioma intestinal y favorece la aparición de espectro autista. Es bueno ver la conducta de la mamá durante el embarazo, que haga actividad física, que no engorde, que tenga una alimentación adecuada, rica en fibras, para tener ciertos nutrientes que favorezcan el desarrollo de un micro bioma intestinal adecuado y de esta manera mayor protección” , añadió en otro segmento del diálogo mantenido con este medio.
“Hace 20 años los diagnósticos de espectro autista se hacían entre los cuatro y los ocho años. Después fuimos retrocediendo con respecto a la edad de diagnóstico y normalmente se detecta entre los dos y los cuatro años de vida. Pero hay métodos de diagnóstico nuevos que van a permitir el diagnostico desde el día cero, la ciencia ya está enfocada en hacer un diagnóstico precoz. Por supuesto que hay genes también que predisponen al autismo. A partir del día 26 de fecundación hay genes que regulan todo lo que sea neuro desarrollo”, refirió seguidamente el profesional de la medicina.
Identificación y desarrollo
“Estamos hablando de una patología que tiene causas genéticas y epigenéticas. Ahora en la Universidad de Hong Kong hicieron un trabajo con 1.625 niños con espectro autista versus 1.625 niños sin espectro autista y detectaron que los niños con espectro autista tienen una composición del micro bioma con 51 tipos de bacterias, siete tipos de hongos, y 18 tipos de virus que no están en los chicos sin espectro autista. El metabolismo de estos micro organismos genera sustancias que modulan de una manera diferente el sistema inmunológico, con un impacto distorsivo sobre el sistema nervioso entérico y eso produce alteraciones en el desarrollo o en el neuro desarrllo. Esto es lo último que hay en investigación y en diagnóstico de espectro autista”, sostuvo a continuación.
“Antes se diagnosticaba por la clínica, una patología neuro psiquiátrica, con trastornos del comportamiento, de la interacción social, con problemas sensoriales. Pero no todos los chicos tienen focalizaciones o rituales frente a ciertos objetos. Hay un 20 por ciento que no tiene déficit intelectual, por ejemplo. Por eso el diagnóstico debe ser lo más preciso posible. Para los papás, que tienen un inmenso amor por sus hijos, cualquier diagnóstico es un trago amargo. Pero después acompañan, luchan, trabajan y saben acerca del autismo. Investigan y saben muchísimo”, expresó luego.
“El pediatra y la familia deberían ser los que identifiquen rasgos que pueden requerir estudios pertinentes. Hay detecciones importantes que puede hacer un médico pediatra, y no los papás o un docente. Es muy importante que el médico pediatra esté atento a todo esto. Como también que haya un control sobre la administración de corticoides o antibióticos porque se produce un barrido sobre micro bioma intestinal que es fundamental para proteger al niño del autismo”, evaluó el doctor Maggi.
Y consideró por último: “Los polimorfismos genéticos para desarrollar espectro autista están, se nace con eso. La expresión génica puede retrasarse, normalmente la edad de aparición varía hasta los ocho años”.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno que afecta la habilidad para interactuar y comunicarse socialmente. Es una afección del neurodesarrollo que presenta alteraciones en la comunicación y en las interacciones sociales, junto a otras características, como comportamientos repetitivos, restringidos y estereotipados.
Las manifestaciones pueden ser muy variables entre las distintas personas de acuerdo a su crecimiento y maduración, y generalmente con impacto de por vida.
Las señales de alerta
Falta de respuesta cuando al niño o niña lo llaman por su nombre (a partir del año de edad).
No señala objetos mostrando su interés (a partir de los 14 meses de edad).
No juega con situaciones imaginarias (a partir de los 18 meses de edad).
Evita el contacto visual y prefiere estar en soledad.
Retraso en el desarrollo del habla y del lenguaje.
Falta de reciprocidad ante la demostración de los sentimientos de otras personas.
Irritabilidad frente a cambios mínimos.
Repetición de palabras o frases.
Movimientos incontrolados del cuerpo, sobre todo de las manos.
++++++++++++++++++++++++
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora






