Por Dr.Fernando O. Scanavino
Próximo a cumplirse el 48 aniversario del último golpe de estado cívico militar ,parecería que algunos argentinos nostálgicos no aprendieron mucho …
La Constitución que nos rige desde hace más de 150 años no solo establece los principios derecho declaraciones y garantías sino también la organicidad y la división de poderes, digno de una República.
Siempre digo que el mayor daño del kirchnerismo es el cultural, y una prueba de ello fue la utilización y financiamiento que realizaron para imponer un discurso único y antojadizo.
Para ir poniendo blanco, sobre negro debemos decir que la primer verdad escondida por los historiadores rentado o ensobrados, fue que “El terrorismo de Estado, no empezó en 976,sino en 1974 bajo un gobierno democrático, peronista liderado desde las sombras por el personaje más oscuro de la historia de nuestro pais, es decir LÓPEZ REGA.
La segunda verdad es que la Argentina previa al golpe, ya estaba desbordada de violencia política, bombas ,asesinatos y copamientos de cuarteles por parte de por algunas agrupaciones que por medio del terror y la lucha armada querían alcanzar el poder, para imponer una “Patria Socialista”.
Finalmente llega marzo del 76, y la Junta Militar asume el mando del país, siendo la tercer verdad, que no lo hizo sola, la mayoría de los partidos políticos, instó, colaboro y apoyó esta etapa, como también lo hicieron en su mayoría miembros del Poder Judicial y también buena parte de la Iglesia Católica.
El saldo de esta página oscura fue sin duda, la noche más sangrienta de nuestra historia coronada por una guerra de MALVINAS, que también contó con el apoyo de muchos sectores.
Una vez retomada la senda de la democracia 1983,las consecuencias estaban a la lista, desapariciones, torturas, muertes y mas violaciones en materias de derechos humanos , deterioro económico y una democracia tutelada desde la sombra por las secuelas de la dictadura.
Sin duda el rol del Presidente Alfonsín, fue ir por justicia , no por venganza, y así fue la ejemplaridad del Juicio a las Juntas y sus respectivas condenas.
Posteriormente en 1991 , en pleno uso de sus facultades el entonces presidente Dr. Carlos Menem, firmó los indultos, consecuencia lógica después de las leyes de Obediencia debida y Punto Final, sancionadas en el gobierno anterior.
Pasaron los años y el desembarco del kirchnerismo, en el año 2003 en su afán de legitimar aquel 22 % de los votos obtenidos, se apropió de la bandera de los Derechos Humanos , monopolizando a los mismos , parcializando la historia y politizando y vaciando de contenido a muchas organizaciones de DDHH.
Hasta ese año, no existe registro alguno que ni Néstor ni Cristina Kirchner ,habían alguna vez alzado su voz por esa causa; aún en su roles de jóvenes abogados, de haber suscripto un escrito en post de la defensa de los detenidos y/o desaparecidos, les sedujo más las ejecuciones hipotecarias, de los más vulnerables; es más si existen testimonios de las madres de desaparecidos de Santa Cruz , donde el entonces Gobernador no solo que nunca las recibió sino también que les negó cualquier apoyo económico, y para que no queden dudas durante la dictadura las fotografías de Néstor eran con el entonces gobernador militar de su provincia ,que fueron publicadas en diarios locales y con agradecimientos a la autoridad castrense.
El dolor, el sufrimiento, la pérdida no tiene ni debe porque legitimar, ni negociados, ni cargos políticos, y menos aún la corrupción, el hecho de haber sido familiar de víctima no legitima a ocupar un cargo, del cual no se está preparado, por citar algunos ejemplos Victoria Donda, entre otros.
Si hablamos de corrupción, la sociedad política -comercial de Sueños Compartidos, quedó en una quimera de los que esperaban su vivienda y el estado presente, nunca existió.
Lo que más sorprende es que muchos de sus protagonistas y/o seguidores, hoy están deseosos de colaborar con una gesta sectorial, que es la caída del presidente Javier Milei, es decir desconocer y pretender invertir la carga de la culpa en un gobierno de mayoría del 56%, donde la gente optó por un cambio económico y también cultural, solo cabe en el cerebro acotado de un grupo de fanáticos, que en vez de hacer autocrítica de su paso vergonzante por la historia, pretende gozar de una nueva interrupción institucional.
La argentina del parche, del contubernio, está dando sus últimos manotazos de ahogados, no por eso es menor, su poder de daño.
Sería bueno que dicho sector termine de asumir que el tiempo y los acierto del presidente Javier Milei, son proporcionales a su supervivencia en un escenario que cada vez los deja con menos relato y más duras realidades, de las cuales parecen nunca reconocer. Citando al científico evolucionista Darwin sostenía que la ausencia de cambio precede a la extinción de la especie…aún están a tiempo.
La argentina tuvo seis interrupciones militares , dos golpes palaciegos 1989 y 2001; donde los responsables de estos último han dejado semilla en generaciones para seguir internado, escuchar a Guillermo Moreno, trazando un escenario dramático, o leyendo a Fontevecchia ofreciendo a su pupilo PICHETTO PRESIDENTE, es faltarle el respeto a las instituciones y al pueblo que se expresó libremente en una situación de hartazgo moral y decadencia económica y cultural.
Los argentinos de bien no apuestan a una caída, a copar las calles para arrinconar un gobierno constitucional, llegado ese caso existen resortes constitucionales, lo que no terminan de entender es que la sociedad maduro más que ellos Hoy la dirigencia política en su versión más decadente es la fortaleza del Presidente, ni hablar de la dirigencia sindical, Vetusta, anacrónica y elitista y millonaria.
En cuanto a los referentes sociales, la intermediación que se pretende pulverizar será el reaseguro, para que nunca más un argentino sea objeto de aprovechamiento político por su situación de vulnerabilidad.
Si a casi 50 años de esa noche, aún quedan tilingos, y algún filósofo de cotillón que pretendan derrocar a un gobierno democrático, sería bueno que jueces y fiscales haciendo uso de sus facultades, tomen cartas en el asunto, y apliquen el imperio de la ley y el orden…
Parafraseando al fiscal del Juicio a las Juntas, Dr. Strassera digamos que “NUNCA MÁS «, y que aplica para todos y todas, sin exclusiones, en virtud de privilegios, ideologías, ni fueros algunos…






