En los últimos días de noviembre del año pasado los analistas hablaban que se venía para nuestro país un tiempo favorecido por cosechas récord y que iba a ayudar al Gobierno nacional a ver crecer sus reservas der la mano de la finalización de la sequía y el comienzo de los efectos de “El Niño”.
Todo ese tiempo se venía cumpliendo hasta diciembre de 2023 y de repente en la última semana todo cambió. En seco. Ya no se habla de supercosecha, se habla de los efectos que dejará estos tremendos días de calor y falto de lluvias.
El presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos de Junín, Bernardo Rosenthal analizó el comienzo de la campaña y la graficó “con un tanque de nafta vacío y poca reserva” pero que de a poco se fue revirtiendo esa situación: “arrancamos la campaña con tanque de nafta vacío y la reserva no era nada, con las napas abajo en cuatro metros dependíamos de lo que lloviera. El de arriba se apiadó y nos regó, porque la lluvia fue importante en diciembre, en enero y eso ayudó a que los cultivos estuvieran en un estado óptimo”.
“Tuvimos buena amplitud térmica, las noches con temperaturas moderadas como durante el día, con ese panorama los cultivos venían muy bien y nos agarra en un momento con la soja de primera que está en período crítico está cuajando la vaina, los maíces tardíos que están comenzando a florecer o sea los cultivos todavía están, pero con un pronóstico que nos espera de acá a 5 días con altas temperaturas y sin lluvias no sé cómo nos va a ir”.
Esa fue la primera etapa que en pocos días dejaría huellas en los cultivos, el ingeniero agrónomo indicó: “Esto es biología y quizás tengamos alguna recuperación del cultivo pero sí o sí está el impacto, se va a sentir, esto no es lo que esperábamos veremos qué pasa con el clima que es difícil predecir siempre hablamos de lo mismo, todo depende del estado del cultivo”.
“Los maíces sembrados en fecha temprana creo que ya están hechos, esos son los que menos van a sentir el impacto de la falta de lluvias, lo que es soja de primera va a estar complicada o sea la merma de rindes se va a sentir y lo que es soja de segunda todavía le queda un trecho por recorrer”.
Para el final Bernardo Rosenthal agregó “insisto , al no tener reservas el suelo, no tener napas y depender solo de la lluvia todo se complica más si vas a ver un lote que viene de otro cultivo por ejemplo un productor que sembró avena lo que te hace el cultivo anterior te seca totalmente el perfil y arrancás de cero, hoy esos lotes ya se están marcando, ahí arriba de esa avena se siembra una soja y esos lotes están todos marcados”.
“Hay que entender que esto es una industria a cielo abierto y la inversión que hace un productor es altísima con una incertidumbre altísima esa es la producción a cielo abierto que significa invertir mucha plata dependiendo en un setenta u ochenta por ciento de lo que pase climáticamente eso es lo que hay que entender”.






