Hacer ejercicio físico, en cualquier época del año, siempre es muy beneficioso para la salud. Pero nos enfrentamos a varios riesgos al practicarlo los días de mucho calor. Conocer esos riesgos, cómo afectan al rendimiento y qué medidas tomar es clave para entrenar de forma segura y prevenir problemas graves.
El calor y la humedad no solo incomodan, también modifican la forma en que el cuerpo regula su temperatura, pierde líquidos y tolera el esfuerzo.
Entender qué cambia en el organismo permite entrenar mejor, elegir horarios más convenientes, hidratarse de manera adecuada y reconocer a tiempo las señales que obligan a frenar. Un conocimiento especialmente útil en esta época del año, cuando el movimiento gana lugar, las rutinas se flexibilizan y muchas personas —corredores recreativos, nadadores o quienes vuelven al gimnasio— retoman la actividad física.
Los principales riesgos para la salud son:
*Golpe de calor: es la urgencia médica más grave, con síntomas como temperatura superior a 40°, piel seca o sudoración extrema, confusión, mareos, dolor de cabeza intenso y frecuencia cardíaca elevada.
*Deshidratación: pérdida excesiva de líquidos que provoca fatiga, mareos y afecta a la tensión arterial.
*Calambres por calor: contracciones musculares dolorosas debidas a la pérdida de electrolitos.
*Agotamiento por calor: náuseas, vómitos, fatiga extrema y debilidad.
*Rabdomiólisis: degradación muscular que libera toxinas en la sangre, pudiendo causar insuficiencia renal.
Medidas de prevención y seguridad:
*Evitar las horas de mayor calor: entre las 11:00 y las 16:00 horas.
*Hidratación constante: beber líquidos antes, durante y después, calculando aproximadamente 250 cm³ cada 20 minutos.
*Aclimatación: adaptar al cuerpo progresivamente durante unos 14 días a las nuevas condiciones de calor.
*Ropa adecuada: usar ropa ligera, transpirable y clara.
*Escuchar al cuerpo: detenerse y refrescarse ante cualquier mareo o fatiga inusual.
Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas son los más vulnerables.
Aclimatarse poco a poco y respetar las señales del cuerpo son claves para prevenir problemas. Con estas pautas, es posible seguir disfrutando de la actividad física incluso en los días más calurosos, cuidando nuestra salud y bienestar.
Preguntas frecuentes:
*¿Qué riesgos tiene hacer deporte con altas temperaturas?
El calor puede provocar deshidratación, calambres, agotamiento por calor y, en casos graves, golpe de calor, que requiere atención urgente.
*¿Cómo saber si estoy deshidratado al hacer ejercicio?
Orina oscura y escasa, fatiga, mareo o dolor de cabeza son signos de alerta. Es importante beber agua antes, durante y después de entrenar.
*¿Cuál es el mejor horario para entrenar en verano?
Las horas más frescas son por la mañana o al atardecer. Evita ejercitarte entre las 12 y las 17 h, cuando el calor y la radiación son más altos.
*¿Qué ropa es recomendable para hacer ejercicio con calor?
Usa prendas ligeras, holgadas y de colores claros que permitan evaporar el sudor. Añadí gorra, lentes de sol y protector solar.
*¿Qué hacer si siento mareos o calambres al entrenar?
Detén la actividad de inmediato e hidrátate. Si hay confusión o pérdida de conciencia, pide ayuda médica urgente.
En resumen, si van hacer ejercicios con altas temperaturas, es fundamental hidratarse constantemente (antes, durante y después), evitar las horas centrales del sol (12:00-17:00), utilizar ropa clara y transpirable, y reducir la intensidad o duración del ejercicio.
Y fundamental, estar atentos a las señales que nos da el cuerpo, frenar a tiempo -teniendo en cuenta lo dicho en esta nota- es lo más saludable.






