Por Redacción Grupo La Verdad
Los altos costos operativos, la disparada del precio del combustible y la caída de la rentabilidad arrastraron a una medida drástica que deja aisladas a localidades intermedias y desprotegidos a trabajadores, estudiantes y pacientes médicos.
El impacto de la crisis económica se materializó en el interior de la provincia de Buenos Aires. A partir del próximo viernes 17 de julio, el crucial servicio de transporte interurbano que conecta la ciudad de Junín con General Arenales y sus localidades intermedias interrumpirá oficialmente todos sus viajes diarios. La decisión, adoptada por la empresa prestadora ante un asfixiante e insostenible panorama financiero, amenaza con profundizar el aislamiento de cientos de vecinos y alterar de forma directa la dinámica laboral, educativa y sanitaria de la región.
La firma encargada de cubrir este corredor clave es La Nueva Viajes. Su propietario, el empresario Raúl Purini, explicó con crudeza que la ecuación económica se volvió inviable en los últimos meses. Según detalló el directivo, la recaudación de los pasajes ya no alcanza para solventar las necesidades básicas de la operatoria, principalmente el abastecimiento de combustible y las tareas de mantenimiento de las unidades, cuyos repuestos e insumos han registrado incrementos exorbitantes en las gomerías y talleres mecánicos.
“Hemos llegado a nuestro punto límite. Como empresa privada no podemos sostener el servicio a costa de descapitalizarnos para seguir solventando los gastos corrientes. La realidad nos obligó a tomar esta determinación”, reflejó Purini






