El automovilismo nacional volvió a vibrar con el nombre de Gabriel Ponce de León. El piloto de Junín, uno de los referentes históricos de la actividad en el país, se reencontró con la victoria en el TC2000 tras imponerse en el desafiante autódromo El Zonda en San Juan. El triunfo, largamente esperado, no solo confirma su vigencia y calidad conductiva, sino que también inyecta optimismo a su equipo y lo motiva a seguir luchando por su regreso al Turismo Carretera (TC) con el Ford Mustang.
En una extensa entrevista en los estudios de LT20 Radio Junín, con el programa D1470, Ponce de León visiblemente emocionado, habló sobre la experiencia en San Juan, la importancia de su recorrido, el presente del TC2000 y el estado de su proyecto en el TC.
El triunfo en San Juan fue el resultado de un arduo trabajo de desarrollo con su equipo, el Corsi Sport, en una temporada de importantes cambios reglamentarios en el TC2000.

Ponce de León confesó que la victoria era una necesidad personal y profesional: “Se venía buscando a lo largo del año. La categoría cambió bastante, principalmente los autos para esta temporada y bueno, era una etapa grande de desarrollo. Nosotros como equipo por ahí particular nos costó un poco más que el oficial.”
El piloto destacó que la emoción del domingo reflejaba todo el esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo, una lucha constante contra las limitaciones presupuestarias y técnicas. “La emoción que sentí fue por no bajar los brazos, nunca. Me costó mucho tiempo poder volver de nuevo a la victoria y bueno, eso es producto, de por ahí no dar con, como quien dice, con el conjunto, el presupuesto, digamos, es toda una serie de factores que hace que uno pueda conseguir una victoria, se tienen que dar un montón de cosas,” explicó.
El tiempo sin victorias puede sembrar dudas incluso en un campeón. Ponce de León reveló que la sequía de triunfos lo hizo reflexionar sobre su propio nivel. “También entra la duda de uno, de decir, ‘pucha, capaz que estoy lejos yo’,” confesó. El avance tecnológico y la irrupción de jóvenes pilotos que se preparan en simuladores le generan esa inquietud: “Hoy en todos los deportes vienen avanzando rápidamente y se adaptan rápidamente, digamos, por lo menos en nuestro deporte, el automovilismo. Hay muchos ya canales y vías y la tecnología ha hecho que ya te bajás un simulador y no te digo que vas y ganas una carrera, pero bueno, estás muy cerca.” Sin embargo, el triunfo en San Juan despejó cualquier interrogante.
El circuito de San Juan, exigente con los neumáticos, jugó a favor de la experiencia de Ponce de León. El piloto de Junín reconoció que el trazado le cae bien y fue allí donde se hicieron notorios los cambios introducidos en el Toyota Corolla. “La experiencia más en este trazado es súper importante,” afirmó, señalando que la rotura de neumáticos de algunos competidores fue producto de no haberlos cuidado y por eso el podio no fue casual.
“Casualmente por ahí los que terminaron rompiendo los neumáticos fue producto también de a lo mejor no cuidarlos como había que cuidarlos, ¿no? Tal y así, fíjate que Leo Pernía llega al tercer puesto y él venía cuidando mucho, mucho más que nosotros, por eso creo que este circuito amerita a eso a que la experiencia te juega a favor” analizó.
El momento clave de la carrera ocurrió cuando venía segundo, detrás de Matías Rossi, quien finalmente tuvo un problema mecánico. No obstante, Ponce de León reveló que ya tenía un plan para las vueltas finales: “Yo lo iba a ir a atacar las últimas tres vueltas. Sin duda, yo hoy estoy lejos en el torneo, y Matías está peleando el campeonato, entonces, cualquier maniobra, yo de mi punto de vista entendía que por ahí Matías no iba a poner en riesgo su auto, entonces era importante poder atacarlo ahí en las últimas vueltas.”
La experiencia también fue crucial para eludir problemas en un circuito que penaliza los errores, como lo demostró en Junín, donde un error anterior le costó la victoria. “En Junín estuve muy cerca. En Junín fue un pequeño error, la pista no estaba del todo fácil, tenías ahí un 50 y un 50 por ahí de cometer errores o no. Yo cometí un pequeño error de tocar el charco ese del lado interno y tuve la suerte de quedarme arriba de la pista, pero bueno, Leo venía cerca y me supera.”
Uno de los temas más consultados por los oyentes y más importantes para el automovilismo nacional es el regreso de Gabriel Ponce de León al Turismo Carretera (TC) con la nueva generación de autos. “La idea es presentar el Mustang antes de fin de año,” confirmó el piloto, quien estuvo de forma ininterrumpida en la categoría de 2002 hasta el año pasado.
El cambio de auto a la nueva generación (Mustang, Camaro, Challenger, Mercedes, BMW) es un factor que impulsa a pilotos como Ponce de León a actualizarse, que de lo contrario competirían en desventaja. “Hoy debe estar prácticamente casi un segundo atrás el auto viejo y es un montón,” señaló.
El proyecto del Ford Mustang es casi una construcción desde cero. “Lo único que quedó del auto que estamos haciendo y que estamos transformando, quedó solamente la jaula” reveló. El alto costo de la tecnología de punta desde el último portamasas hasta el último equipo de frenos, hasta el tablero digital mucho más preciso y liviano que generan que se demore el proceso. “Nos costó, digamos, la remodelación nos costó bastante, primero por un lado el tiempo que lleva y por otro lado también costo que tiene.”
La meta inmediata es clara: “La idea por eso, ahora en la etapa que estamos del año es poder juntar e ir, como dije antes, a algunas carreras porque bueno, también en lo personal no corrí, ni siquiera di una vuelta con un auto de estos de nueva generación, entonces serviría también primero como para poder probarlo y desarrollar para el año próximo.”
El triunfo en el TC2000 ayuda a mantener viva la expectativa: “Ayuda, siempre digamos estar en como quien dice en la boca por ahí un poco de todo siempre ayuda. Tal es así digamos que, me han escrito por ahí hasta dueños de algunas empresas y también hasta me han preguntado cuándo volvemos al TC.”
El regreso del TC2000 al autódromo de Junín, con miras a un posible debut del TC en febrero, fue un tema de especial interés. “Lo vi para bien, creo que era importante, primero de poder poner de nuevo el autódromo en actividad a nivel nacional,” expresó. A pesar de las críticas, el autódromo local tiene un gran nivel. “Te digo la verdad, a nivel infraestructura está diez veces mejor que cualquier otro autódromo, a nivel lugar para el público lo mismo.”
Sobre el sector más criticado, el curvón, Ponce de León fue optimista. “El tres cuarto del circuito del asfalto está perfecto, digamos, el único que está roto es el curvón pero te digo la verdad, de los trabajos que se hicieron en este último tiempo quedó de lo mejor que hemos transitado, no molestaba para nada. Si vos me preguntas solo quedaría reacondicionar ese sector y ya quedaría perfecto para recibir a cualquier categoría”.
Respecto al TC2000, el piloto defendió el cambio de reglamentación: “Era previsible que arrancara con un parque chico porque se hizo un cambio importante de autos y era un poco a lo que la categoría tenía que apuntar, porque la categoría por ahí estaba decayendo un poco. La gente quería más espectáculo, sonido de auto, que los autos vayan rápido y que se pasen, porque a todos nos aburre una carrera lineal. Y está el en esa etapa de transformación creo que hay que darle tiempo, va a llevar este año y para mí quizás medio año del año próximo también.”
En cuanto al presupuesto, el piloto fue sincero sobre la necesidad de trabajar «más en la calle que adentro de un circuito». “La verdad que es así porque bueno, ayuda en todo, principalmente a hacer ensayos. Hoy por hoy nosotros no lo estamos haciendo en TC 2000. Y esos ensayos hoy cuestan dinero.” Si bien el dinero no garantiza el éxito, es un factor crucial para desarrollar el auto y pelear el campeonato. “Nadie te asegura que tengas el mejor presupuesto y puedas ganar. Pasa en todas las categorías del mundo, creo que hoy Ferrari debe ser el que más presupuesto tiene y son los autos están el tercer y cuarto equipo.”
Finalmente, como referente de Ford, el mensaje para el hincha fue emotivo y crítico. “Yo como también hincha de la marca y un apasionado por el automovilismo no puedo entender que la marca no esté,” dijo, refiriéndose a la ausencia de un apoyo oficial en categorías clave, más aún cuando rivales como BMW y Mercedes se están sumando. “Sin dudas que hay un montón de cosas que ellos obviamente miran, obviamente los directivos deben estar evaluando, tienen como para poder incorporarse, así que ojalá que en algún día puedan volver y estar”.
Sobre su futuro, Ponce de León de 46 años, aseguró que la pasión sigue intacta: “No lo pienso todavía en mi retiro porque creo que si lo hubiera pensado me hubiera bajado ya antes. La verdad que no me cansa la actividad, me gusta, me gusta cada día más, disfruto de estar arriba en un auto de carrera.” El campeón está de vuelta y piensa seguir dando pelea por mucho tiempo.
El triunfo de Gabriel Ponce de León en el TC2000 no solo cerró una sequía personal, sino que también reavivó la conexión con una generación de fanáticos. El piloto se mostró sorprendido por un dato estadístico: los casi 27 años entre su primera y su última victoria en la categoría. «Pasó mucho tiempo y me sorprendió,» admitió, relatando anécdotas en las que exclamaciones como «es el hijo de Gabriel» se convirtieron en «No, no, es Gabriel,» demostrando la extensión de su trayectoria.
Este largo recorrido quedó evidenciado en la explosión de mensajes que recibió a través de las redes sociales. «Me han dicho, ‘te veía cuando yo era chico, tenía 6, 7 años y hoy esos chicos tienen 34, 35’,» compartió emocionado. Para Ponce de León, ese retorno del cariño es un poderoso motor. «Me decían ‘me volviste a alegrar porque yo fui hincha tuyo, lo sigo siendo’ me hicieron vivir eso,» comentó, refiriéndose a los fanáticos que volvieron a festejar un triunfo suyo, quizás por primera vez desde que tenían su póster de aquel recordado Ford Escort colgado en la habitación. Incluso, agradeció el apoyo inesperado, destacando que hasta algunos «hinchas de Chevrolet» le manifestaron su alegría por el triunfo.
Finalmente, Ponce de León dedicó un emotivo mensaje a sus afectos más cercanos, reconociendo a su familia y equipo como el principal pilar de su carrera. Agradeció especialmente a su pareja, «la que más me banca,» por el apoyo constante tanto en los momentos de euforia como en la frustración de los abandonos. «La alegría fue por ellos,» afirmó, reconociendo que son quienes están en las «malas» y no siempre se ven. En el mismo sentido, agradeció a sus auspiciantes, incondicionales a pesar de los contratiempos, como la rotura de caja en Buenos Aires.
El piloto juninense cerró la entrevista con un mensaje a sus seguidores y a los vecinos de su ciudad natal: «Ojalá que haya como quien dice Ponce para rato, ¿no? Vamos a seguir intentándolo.» Con este triunfo y con el cariño renovado, Gabriel Ponce de León demuestra que la pasión por el automovilismo sigue intacta.






