Por Redacción Grupo La Verdad
La suspensión del programa MESA en la provincia de Buenos Aires abrió un nuevo capítulo de debate en torno a la política alimentaria y el rol del Estado en un contexto económico complejo. En ese marco, la consejera escolar de Fuerza Patria en Junín, Cecilia Paolizzi, brindó una explicación a Grupo La Verdad sobre los motivos de la decisión adoptada por el gobierno provincial y sostuvo que la medida debe leerse en función de la caída de recursos provenientes del Estado nacional.
Un contexto de recorte y prioridades
“La suspensión se da producto de políticas de ajuste de un gobierno nacional que recortó recursos esenciales para la provincia de Buenos Aires”, afirmó, al tiempo que planteó que, frente a este escenario, “es necesario empezar a priorizar”.
En esa línea, la consejera apeló a una lógica de administración de recursos en un contexto de escasez. “Es como en cualquier casa: si hay menos ingresos, hay que definir qué es lo más urgente. En este caso, estamos hablando de garantizar la alimentación de los chicos”, explicó.
Relevamiento y reorganización del programa
Paolizzi detalló que la interrupción del programa no implica una eliminación definitiva, sino el inicio de un proceso de reorganización que permita redirigir los recursos disponibles. Según indicó, uno de los factores que influyó en la decisión fue la detección de situaciones donde los módulos alimentarios no eran retirados por las familias.
“Hay escuelas donde las cajas no se estaban buscando. Frente a eso y a la falta de recursos, lo que se va a hacer es un relevamiento para identificar dónde realmente se necesitan”, señaló, y aclaró que esta situación no es uniforme en todos los distritos.
El foco puesto en la asistencia dentro de las escuelas
Al mismo tiempo, buscó ampliar el enfoque del debate y poner el acento en otras medidas adoptadas por la Provincia en materia alimentaria. “No nos quedemos solo con lo que se suspende. Hoy la Provincia aumentó un 30% el Servicio Alimentario Escolar, y eso también es una decisión importante”, subrayó.
Para la consejera, el fortalecimiento del servicio alimentario dentro de las escuelas responde a una lógica de contención directa en un contexto social adverso. “Hoy los chicos están en la escuela, y es ahí donde tenemos que garantizar que puedan comer, tomar algo caliente y tener una alimentación adecuada todos los días”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que, ante la necesidad de establecer prioridades, la asistencia dentro del ámbito escolar adquiere un rol central. “Cuando hay que decidir, uno tiene que asegurar lo básico. Y hoy lo básico es que dentro de la escuela los chicos tengan garantizado su plato de comida”, expresó.
Críticas al enfoque del debate público
Por otra parte, Paolizzi cuestionó la forma en que se instaló el tema en la agenda pública y advirtió sobre lo que definió como una mirada parcial del problema. “Siempre se hace foco en lo que suspende la Provincia, pero no se habla de los programas que el Gobierno nacional dejó de financiar”, planteó.
En ese marco, mencionó que la discontinuidad de distintos programas a nivel nacional impacta directamente en las capacidades de la Provincia para sostener determinadas políticas públicas, entre ellas las vinculadas a la asistencia alimentaria.
Cuestionamientos al Municipio y llamado a intervenir
La consejera también se refirió al rol del Municipio de Junín en la implementación del programa MESA, que —según explicó— se articulaba a nivel local. En ese sentido, recordó situaciones ocurridas durante la pandemia vinculadas a la distribución de mercadería.
“El programa lo administraba el Municipio. Hubo momentos en los que se descartaron productos vencidos en un contexto muy delicado, cuando muchas familias necesitaban esa ayuda”, afirmó.
A partir de esto, cuestionó las críticas actuales hacia la suspensión del programa y planteó la posibilidad de que el gobierno local intervenga con recursos propios. “Si hay tanta preocupación por esta situación, el Municipio podría sostener el programa durante este tiempo con fondos propios”, señaló.
Asimismo, apuntó contra sectores políticos a los que acusó de “hacer política con la educación” y de sostener posturas cambiantes según el contexto. “Son los mismos que antes cuestionaban la forma en que se distribuía este programa y hoy lo reclaman. Habría que definir qué es lo que realmente se quiere”, expresó.
Un Estado presente en un contexto complejo
Por último, Paolizzi insistió en la necesidad de sostener un Estado activo, capaz de intervenir en situaciones de vulnerabilidad social, aun en un escenario de restricciones presupuestarias. “Hay que reorganizar los recursos, pero el Estado tiene que estar presente, especialmente cuando está en juego la alimentación de los chicos”, concluyó.
Mientras tanto, la suspensión del programa MESA y su eventual reformulación continúan generando repercusiones en el ámbito educativo y político, en un contexto donde la asistencia alimentaria vuelve a ubicarse en el centro de la discusión pública.







