El fin de semana pasado no fue una fecha más para Tobías Martínez y su equipo. Más allá de ser el debut en la máxima categoría del automovilismo argentino, se quedó con la pole en la final. Situación que poco esperaban debido a que el piloto llegó a competir sin probar el auto y su desempeño sería de ahí en más a prueba y error.
A última hora del lunes, el Trottaracing presentó el auto sólo por redes sociales explicando el trabajo a contrarreloj. El equipo recién había culminado de armarlo, y no hubo tiempo para poder hacer una gran presentación para este nuevo proyecto.
Allí, varias horas lo tuvo a Oscar Crocco y todo el equipo ultimando detalles para que el Torino tuviera un buen rendimiento en El Calafate, donde se realizó la primera carrera del Turismo Carretera.
El sueño del pibe, el anhelo de un niño pequeño que hoy con el correr de los años es una realidad.
La Deportiva dialogó con Oscar Crocco, el mecánico de Ascensión, que fabricó el auto con el que Tobías Martínez tuvo el debut soñado.

“Desde el 2014 que arranqué con Esteban Trotta en el tema de pintura. Arranqué en el automovilismo por Adrián Fulcheri, en ese momento corría en el Turismo 4000. Ahí entré a los Garavano y después a Trotta. Por cinco años hice reparaciones de primera, hasta que comenzó Tomás Urretavizcaya que hacía mantenimiento de chapa. Me fueron llevando, en el 2017/18 se hicieron dos Torinos para Facundo Ardusso y Emiliano Spataro, y me dieron la posibilidad de trabajar sobre eso. Nunca estuve fijo. Fui haciendo trabajos a medida que me fueron llamando”, comenzó su relato Crocco.
“Ésta es la tercera temporada que voy a las carreras con Esteban y estoy como segundo mecánico de Marcos Landa. Estaba el proyecto de hacer ese Torino, con Maxi Juárez y Gabriel Macei y obviamente le dije que sí. Si bien tuve mucho que ver, hay mucha gente detrás de mí. Es un trabajo en equipo”, agregó.
Además, dijo: “Sucedió, lo que sucedió. Fue algo muy loco. Muchos pensaban que no íbamos a llegar. La intención era ir, girar y que no se cayera nada. Después se fue dando esto. Bien para el pibe, bien para el auto y el equipo”.
En cuanto al auto que se hizo en Ascensión, explicó: “Ese auto lo hice hace tres años atrás, para Facundo Ardusso que ganó el Viedma. Cuando Ardusso se baja lo agarra Benvenutti y corrió hasta el año pasado. Este año, como ese auto estaba parado, se desarmó y se armó el nuevo Torino. Se restauró en Chacabuco”.
El piloto sanjuanino, a bordo de un Torino Nueva Generación del equipo Trotta, se adjudicó una victoria histórica e inolvidable en su debut en el TC, cuya primera fecha se disputó en El Calafate. La jornada fue a puro vértigo, ya que cuando todo parecía que Facundo Chapur había logrado su primera victoria en la divisional, no pasó la técnica y en definitiva el triunfo quedó en manos del también debutante Tobías Martínez.

Con respecto al piloto ganador, Oscar, expresó que Tobías no demuestra nada, es un chico tranquilo.
También, y sobre la accidentada fecha, sostuvo: “Trabajando todo el fin de semana con Marcos Landa, y por como terminó la carrera, personalmente opaca la victoria de Tobías. Tenés lo bueno y lo malo. No lo disfruté tanto, lo viví de una manera diferente. Me felicitó y llamó un montón de gente. Armé un auto porque tuve la posibilidad, pero atrás mío hay un montón de gente. Tuve mucho que ver, y gran responsabilidad. Me emocioné cuando salió a pista el primer día porque me parecía mentira por el contrarreloj”.
También, resaltó: “Uno viene de un pueblo (Ascensión) en el transcurso de la vida hice de todo un poco se dio esta posibilidad y hay que aprovecharlo. Cuando era chico, en la escuela, en plástica hacía maquetas de autos de carrera. Es muy loco que con el paso de los años poder estar en la categoría máxima del automovilismo y disfrutarlo de esta manera. Es un sueño hecho realidad”.
Para finalizar, agradeció: “A toda la gente que me saludó y a los que compartieron el trabajo en el taller. A Esteban Trotta. Felicitar a Tobías”.






