Las manchas en la cara son uno de los problemas estéticos que más afectan a las mujeres y aparecen por diferentes motivos. Las que más nos afectan estéticamente son las marrones, que a su vez son las que más trabajo cuesta quitar, una vez que las tenemos y las queremos disimular. Estas se producen por un aumento de melanina en la piel, y la exposición al sol sin protector solar hace que aparezcan o que se intensifiquen si ya las tenemos.
En cuanto a las causas de la aparición de las manchas, entran en juego varios factores como la edad, el embarazo, la menopausia, el tipo de cuidado que tengamos con la piel, entre otros.
Para no tener manchas en la piel, o si ya las tenemos, hay que evitar que se intensifiquen o aumenten la cantidad. Para esto es importante utilizar un protector solar todos los días, incluso durante el invierno.
Aquí te damos unos consejos para evitarlas, y en caso que las tengas, atenuarlas:
- Protección solar estricta (FPS 50+): es la medida principal. Aplicá 20 minutos antes de salir de casa, usá protección de amplio espectro (UVA/UVB) y reaplicá tras sudar o nadar.
- Antioxidantes y rutina: incorporá antioxidantes (vitamina C o niacinamida) por la mañana para proteger del daño solar, seguidos de una crema hidratante ligera y no comedogénica.
- Evitar la exposición en horarios de mayor intensidad solar: el sol es más peligroso entre las 11:00 y las 16:00.
- Protección física: sombreros de ala ancha y gafas de sol son fundamentales para evitar manchas en zonas sensibles.
- Evitar fotosensibilizantes: no uses perfumes directamente sobre la piel si te vas a exponer al sol, ya que pueden causar manchas (fototoxicidad).
- Hidratación: bebé al menos 2 litros de agua al día y usá productos con ácido hialurónico o aloe vera para prevenir la deshidratación.
- Limpieza suave: limpiá el rostro mañana y noche para eliminar sudor y exceso de grasa, usando limpiadores suaves que no irriten.
- Exfoliación: realizá exfoliaciones suaves, máximo 1 o 2 veces por semana (según tu tipo de piel), para eliminar células muertas.
Lograr una piel sin manchas, radiante y uniforme no es cuestión de suerte, sino de constancia y de aplicar los cuidados adecuados, lo cual no nos lleva mucho tiempo. Incorporar una rutina efectiva y hábitos saludables puede marcar la diferencia en la apariencia de tu piel.






