• Redacción
  • Publicidad
martes, mayo 5, 2026
  • Login
La Verdad Online de Junín, Buenos Aires, Argentina
No Result
View All Result
  • La Deportiva
  • Junín
  • Rurales
  • Regionales
  • Provinciales
  • Nacionales
  • Inmobiliarias
  • Obituario
  • Suplementos
    • Autos | Motos | Bikes
    • Construcción | Deco | Jardín
    • Gastronomía | Turismo | Tiempo Libre
    • Salud | Moda | Belleza
  • Edición Impresa
  • La Deportiva
  • Junín
  • Rurales
  • Regionales
  • Provinciales
  • Nacionales
  • Inmobiliarias
  • Obituario
  • Suplementos
    • Autos | Motos | Bikes
    • Construcción | Deco | Jardín
    • Gastronomía | Turismo | Tiempo Libre
    • Salud | Moda | Belleza
  • Edición Impresa
No Result
View All Result
La Verdad Online de Junín, Buenos Aires, Argentina
No Result
View All Result
Home Opinión
La vida de un verdugo

La vida de un verdugo

Redacción Grupo La Verdad por Redacción Grupo La Verdad
2 mayo, 2026
en la categoría Opinión
Tiempo de Lectura:3 min para leer
A A

Por Marcelo Sicoff (*)

La noche del 12 de julio de 1955, Albert Pierrepoint decidió que iba a renunciar a uno de sus trabajos. No al del pub Help the Poor Struggler, donde pasaba los días atendiendo a parroquianos que conocía de memoria. Iba a renunciar al otro: el que venía de familia. La dinastía había empezado con su abuelo, el viejo “Old Harry”, siguió con su padre Tom y ahora iba a terminar con él.

Albert había nacido en la primavera de 1905 en Clayton, un rincón de Yorkshire. Fue el primero de cinco hermanos y creció bajo la sombra de Henry, un padre que saltaba de empleo en empleo porque siempre encontraba más interesante el fondo de una botella que la puerta del trabajo.

A diferencia de su abuelo y de su padre, Albert logró fama internacional. Pero esa noche su mundo se llenó de preguntas. Prefería cantar con algún amigo en la barra del pub antes que seguir cargando el secreto de un oficio que ya lo había cansado.

La excusa llegó en enero de 1956. Lo convocaron para un trabajo en Manchester. Albert llegó con tiempo de sobra, hizo los cálculos, preparó las herramientas. Le cancelaron el trabajo. Días después fue a cobrar los gastos del viaje y sus honorarios. Sólo le pagaron los viáticos. El argumento fue simple: no correspondía el pago. Albert protestó. No sirvió de nada. Entonces renunció.

Para entonces ya era el verdugo más famoso de Inglaterra. Había cumplido el sueño que anotó a los once años en una composición escolar: “Quiero ser el Verdugo Oficial como mi padre”.

Pierrepoint no era un sádico: era un profesional. Anotaba en un cuaderno los detalles de cada ejecución y se enorgullecía del trabajo bien hecho. En 1951 alcanzó su mejor marca: siete segundos tardó en ahorcar al preso James Inglis. En lo suyo era, sin discusión, el número uno.

Viajó a Alemania para ocuparse de los trece condenados de Bergen-Belsen, entre ellos el comandante Kramer y esa chica de veintidós años llamada Irma Grese, a quien la prensa bautizó como “la Bella Bestia de Auschwitz”. El mariscal Montgomery anunció su llegada a los diarios como si presentara a una estrella de cine, pero a Pierrepoint no le gustó tanta publicidad. Creía que un buen trabajo se hace con discreción y en silencio.

Era tan metódico en eso que, al publicar su autobiografía, dedicó el libro: “A Anne, mi mujer, que durante cuarenta años nunca me hizo preguntas. Le agradezco su lealtad y su discreción”.

Cuando se dictaron las sentencias en Núremberg, nadie dudaba de quién debía ser el encargado de las ejecuciones. Pero los norteamericanos no estaban dispuestos a ceder protagonismo. Eligieron al sargento amateur John Woods, un texano que no estaba a la altura. El resultado fue una carnicería burocrática. El diseño de la horca era defectuoso, la trampilla angosta y los cálculos de caída un desastre. La mayoría de los jerarcas nazis no murieron por la rotura del cuello sino por asfixia, tras golpearse la cara contra el borde de madera.

Uno de sus casos más complejos fue el de James Corbitt, un cliente habitual de su pub, un tipo al que todos llamaban “Tish”. Habían cantado juntos incontables noches. Cuando lo subió al patíbulo, Pierrepoint lo llamó por su nombre. Pero no permitió que la memoria o la amistad se entrometieran en el procedimiento. El trabajo se hizo rápido y sin ruido.

Pierrepoint nunca mostró remordimiento. Lo suyo era solo un trabajo.

En 1955 ahorcó a Ruth Ellis, la mujer que había matado de cuatro tiros a su pareja. Fue la última mujer ejecutada en Gran Bretaña. Meses después dejó el oficio para siempre.

En 1976 publicó su autobiografía. Allí contó los detalles de su técnica: los cálculos de peso, altura y complexión con los que determinaba la longitud exacta de la soga para evitar sufrimiento innecesario. Tenía más de cuatrocientas ejecuciones en su haber. Pero en esas páginas terminó declarándose en contra de la pena de muerte.

Albert Pierrepoint, que había apurado tantas muertes ajenas, vivió la suya con parsimonia. Se fue apagando de a poco, como un fósforo.
Murió de viejo en un geriátrico, en 1992. Tenía 87 años.

El tiempo fue su verdugo.

Y lo hizo esperar.

Foto de Alireza Jalilian en Unsplash

(*) Crónicasdebaigorria.blogspot.com
++++++++

También puede interesarte:

• Todo el Deporte en: La Deportiva

• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin

• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora

Tags: Sicoff

Más Noticias

Silvia Velasco busca extender su mandato en las elecciones de Suteba Junín
Junín

SUTEBA Junín solicita ser convocado a la Mesa Intersectorial y propone 10 puntos a abordar

5 mayo, 2026
Un planteo de la Corte que hizo ruido en la Gobierno, mientras los libertarios hablan de apertura
Opinión

Un planteo de la Corte que hizo ruido en la Gobierno, mientras los libertarios hablan de apertura

4 mayo, 2026
Editorial: Los trabajadores de hoy
Opinión

Editorial: Los trabajadores de hoy

3 mayo, 2026
La CGT Regional Junín convoca a un plenario
Junín

1 de Mayo – Día del Trabajador: Nada que festejar

30 abril, 2026
La crisis no es el problema: el problema es que llegamos tarde
Opinión

La crisis no es el problema: el problema es que llegamos tarde

28 abril, 2026
La escuela, como espacio social, no es  ajena a lo que sucede en la comunidad
Opinión

La escuela, como espacio social, no es ajena a lo que sucede en la comunidad

27 abril, 2026

Entradas recientes

  • Intendentes del PRO se reunieeron con Santilli
  • Obras hídricas para favorecer el escurrimiento del agua en Villa del Parque
  • Gobierno envía a Diputados proyecto que recorta subsidios al gas
  • Labor coordinada en procesos de donación de órganos
  • Villarruel publicó un mensaje irónico y deseó “una cascada de éxitos” en plena polémica por Adorni

El Diario La Verdad de Junín, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, fue fundado por Monseñor Vicente Peira, Cura Párroco de la Iglesia San Ignacio de Loyola, de la Iglesia Católica Apostólica Romana, el 24 de noviembre de 1917.

Suplementos

  • Autos / Motos / Bike
  • Construcción / Deco / Jardín
  • Gastronomía / Turismo / Tiempo Libre
  • Salud / Moda / Belleza

De interés

  • Obituario
  • Carta a la Ciudad
  • Opinión

Redes Sociales

Facebook Twitter Instagram Youtube LinkedIn
  • Redacción
  • Publicidad

Diario La Verdad | Roque Sáenz Peña 167 Junín, Bs. As. Argentina | Tel: 54-236-4511559 © 2025 Registro de Propiedad Intelectual Nº 60606230 Edición Nº 2955. Director:​ Cdor. Fernando Ratto | Propietario:​ Arzobispado de Mercedes - Luján.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • La Deportiva
  • Junín
  • Rurales
  • Regionales
  • Provinciales
  • Nacionales
  • Inmobiliarias
  • Obituario
  • Suplementos
    • Autos | Motos | Bikes
    • Construcción | Deco | Jardín
    • Gastronomía | Turismo | Tiempo Libre
    • Salud | Moda | Belleza
  • Edición Impresa

Diario La Verdad | Roque Sáenz Peña 167 Junín, Bs. As. Argentina | Tel: 54-236-4511559 © 2025 Registro de Propiedad Intelectual Nº 60606230 Edición Nº 2955. Director:​ Cdor. Fernando Ratto | Propietario:​ Arzobispado de Mercedes - Luján.