Por Redacción Grupo La Verdad
Recientemente, en la localidad de Munro, un chofer que trasladaba a niños de 12 años en un viaje de egresados, dio positivo en un test de drogas. Registró cocaína y marihuana en sangre, luego de que los padres de los chicos exigieran la realización del examen al que el conductor se negaba.
Con destino a Cariló, el micro partió desde Exaltación de la Cruz, donde se constató la documentación del vehículo y se le practicó un test de alcoholemia al chofer, que dio negativo. Sin embargo, en el segundo control durante la escala en Munro, los padres presionaron para luego detectar las sustancias.
Con esta situación como disparador, Grupo La Verdad entrevistó a Rodrigo Díaz, guía de turismo y coordinador de viajes, para conocer el panorama en nuestra ciudad: cómo se desempeñan las empresas de transporte locales y evaluaciones a los conductores de los colectivos.
Ante la consulta prioritaria, Díaz dijo que “hace siete años que estoy en esto. En nuestro caso, hasta el momento, nunca nos pasó encontrar a alguien positivo de drogas o de alcohol. Tampoco en falta de horas de sueño, que también es una problemática”.
Las principales tareas de los coordinadores son, entre otras, planificar y supervisar los viajes. Esto último incluye que, además, “la persona que tiene el primer contacto con los choferes es el guía”, según el entrevistado.
En cuanto a los controles, manifestó que “existen, mucho más en turismo estudiantil porque son solicitados puntualmente por el colegio o el grupo de padres, a través del municipio, la CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) o seguridad vial. Estos lugares que se encargan de regular el transporte y la seguridad nos brindan a nosotros las condiciones para hacer los controles. Hay de drogas y de alcoholemia si es solicitado. En el 90% de los casos, los padres están muy metidos en el tema”.
“Como empresa, estamos totalmente dispuestos y es mucho mejor que se hagan. Antes de la salida del viaje, queda el registro de ese control de los choferes. Se los filma y se lo pasa al grupo de padres”, explicó.
Y agregó: “También hay controles en ruta, como en peajes o gendarmería, pero por parte del Estado, más que nada de la CNRT que regula el movimiento de pasajeros. En los cambios de provincias o salidas de grandes ciudades es donde hay más controles en ruta”.
Díaz contó que trabaja “con chicos de todas las edades, desde el jardín hasta secundaria. Casi siempre vamos a micro lleno, entre 50 y 60 pasajeros por viaje. Y también estoy en la coordinación de turismo nacional para adultos mayores. Es cierto que en esos casos no hay tantos controles, porque usamos los mismos transportes y conocemos a los choferes. Pero nunca dejás de estar ajeno y sería importante hacerlo”.
A su vez, expresó que “el tema de la velocidad es otra cosa a la que hay que estar atentos. Si bien todos los colectivos tienen reguladores de velocidad, hay maneras de desactivarlos. Como coordinador y persona a cargo hay que estar atento a eso también”.







