La primera parte de su discurso inició con un duro diagnóstico sobre la situación económica a partir de las políticas económicas de Javier Milei: “Desde Paolo Rocca a Cavallo, desde Mirta Legrand a Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien” dijo.
Para describir la “magnitud de la tragedia económica nacional” recordó algunos indicadores: “las ventas en minoristas y en supermercados están 10 puntos por debajo, mientras que en mayoristas cayeron un 20% Los datos son escalofriantes: leche, carne vacuna, frutas y verduras y hasta yerba mate están en mínimos históricos de consumo” describió.
“Casi todos los sectores productivos se desplomaron: la industria cayó un 10%, la construcción un 26% y el comercio un 6%. Esta temporada, sin ir más lejos, se movilizó un millón menos de turistas a los destinos bonaerenses, con un consumo 35% menor” expresó.
Y resumió: “Desde que asumió Milei cerraron cerca de 30 empresas por día” dijo.
Para el gobernador, el planteo de Milei es que “la gente se sienta culpable”. “Si creemos que el problema somos nosotros, si creemos que los argentinos no servimos, que los trabajadores son todos vagos o que los empresarios nacionales son todos ineficientes corremos el riesgo de naturalizar lo que ocurre en nuestro país” observó.
“Lo primero que tenemos que recuperar, es el orgullo y la convicción de que esta tragedia no es inevitable, de que esta realidad se puede cambiar” planteó. “Al trabajador despedido que siente vergüenza, que siente que falló: le digo. No sos vos, es que hay un gobierno nacional que te abandonó, es el rumbo económico y su insensibilidad.






