Por Claudia Birello
Para Grupo La Verdad
Una de las figuras deportivas locales que trascendió los límites de la ciudad fue la del Dr. Mario Raúl Pajoni.
Formado en el Club Junín, llevó su fútbol a River hasta recalar definitivamente en el Club Platense, llegando a vestir la camiseta del seleccionado nacional.
Cursó la carrera de medicina, profesión que ejerció en Junín hasta su trágico final en 1970.
La Verdad fue reflejando a lo largo del tiempo, hechos salientes en la vida del futbolista y médico, inclusive una entrevista memorable entre Agustín Cosso, Antonio Sastre y Mario Pajoni. Un encuentro que se hizo esperar durante 35 años
17 de JUNIO DE 1937
En nuestro estimado colega metropolitano “El Pueblo” de Buenos Aires, aparece en su edición del sábado último, el siguiente reportaje al ex jugador del Club Junín, Mario Raúl Pajoni. Por considerarlo de interés, lo damos a conocer a nuestros lectores.
El mismo comienza así, “Mario Raúl Pajoni, fuera del field, es otro. Dista tanto de semejarse al half izquierdo y capitán del equipo superior del Club Platense, que quien lo trata por primera vez de “particular”, se pregunta de inmediato y con justísima razón, si es el mismo o lo han cambiado. Hasta su físico se modifica ya que ausente del rectángulo verde, el brillante jugador platense carga en la nariz un moderno anteojo de carey que le da otro aspecto, otro aire…muy distinto, por cierto, al habitual, al que se observa en la cancha…
EN EL PUEBLO
Así cambiado Pajoni visitó anoche nuestra sección deportes, significa para el que llega, hablar de su vida deportiva. Así se lo hicimos saber a Pajoni, quien de inmediato nos comenzó a contar primeramente cosas del “otro”, del que actúa en la cancha y después, como de yapa, del Pajoni de anteojos, el de la calle, el hogareño.
CON PAJONI JUGADOR
Sintéticamente, Pajoni “deportivo” tiene más o menos esta historia. De Junín, si ciudad natal, viene a Buenos Aires para proseguir sus estudios. Entre los libros, en la valija, trae consigo un par de botines…Los inaugura aquí, en el field de River Plate. Juega en segunda y primera. Es bueno. Sabe lo que significa ocupar el puesto de half. Lo reclaman. River se desprende de su concurso. Ingresa en Platense, en 1931,
Desde ese año hasta la fecha Pajoni es de Platense. Allí, en las filas de la entidad de Núñez, se escribe el resto de su historia. Jugador internacional en varias justas, logra destacarse en ellas en forma encomiable. Por sus innegables condiciones de jugador y caballero, es ascendido a capitán del team, cargo éste que viene cumpliendo satisfacción.
Contaba así, a grandes rasgos, su historia, Pajoni cambia de tema y nos habla de Platense. Y esta vez, de todo el equipo.
Cree Pajoni que el team este año, con las mejores introducidas, anda. Solamente a la mala suerte atribuye el hecho de que Platense no ocupe en la tabla un lugar más destacado. Para sus compañeros de equipo tiene palabras de elogio y deja especial constancia del compañerismo que existe entre ellos.

EL OTRO PAJONI
Oyéndolo hablar a Mario Raúl Pajoni, para quien no lo conoce vestido de particular, es toda una sorpresa. Ameno en su charla, de expresión fácil, su conversación matizada siempre con salidas chispeantes y de ingenio, revelan un espíritu culto.
-Digamos, Pajoni, -lo interrumpimos en una de sus “tenidos”-, todas esas cosas ¿las aprendió en la cancha?
Pajoni nos mira y sonríe. Algo…algo puede ser.
Sabemos lo que piensa y lo que quiere decir.- Pero usted hizo brillantemente el bachillerato, siguió luego medicina.
-¡Y sigo! Materias más…y…¡Vamos!. ¡Comienzo a recetar!.
-Ahora nos explicamos
Con Pajoni el cronista cree estar frente al hombre feliz. (Aclaramos por las dudas, que Pajoni tiene camisa y la usa de seda). 26 años jóvenes, sanos. Próximo a obtener su título de médico, padre de un pibe de cuatro meses, cómodo en Platense, este muchacho que siempre tiene a flor de labios un chiste oportuno, parece la expresión exacta de hombre feliz.
Al menos al cronista así le parece.
…Se lo preguntamos a él:
-Feliz por completo, amigos. Todo cuanto ambiciono, lo poseo. ¡Si vieran ustedes a mi pibe!.
COSSO, PAJONI Y SASTRE TREINTA Y CINCO AÑOS PARA UN REENCUENTRO
Hasta nuestra redacción llegó la noticia: Antonio Sastre está en Junín. El famoso “Cuila”. El otrora crack de Independiente y de la selección nacional, el mismo que integrara formaciones poderosísimas de los “rojos” de Avellaneda junto a otras glorias del fútbol argentino como Seoane, Erico, “Capote” De La Mata, Maril, Zorrilla, Etc., estaba acá, entre nosotros. Enterados de esto quisimos hacer algo más que un frío reportaje, quisimos hacer una verdadera nota, algo distinto, algo más que un simple cuestionario con sus consabidas respuestas.
Fue así como surgió la brillante idea: reunir junto a Sastre, a los no menos famosos juninenses Mario Raúl Pajoni y Agustín Cosso.
Con esta meta nos largamos por la ciudad en la perezosa y soleada mañana de domingo. Después de idas y venidas, de incesantes llamadas telefónicas.
Después de idas y venidas, de incesantes llamadas telefónicas, casi al filo del mediodía teníamos la promesa de Sastre de recibirnos a las seis de la tarde. Seguimos con nuestro itinerario y llegamos así a la casa del Dr. Pajoni.
-Buenas tarde doctor, mire, nosotros aquí quisiéramos hacer una nota…y le explicamos nuestra idea.
“Me parece magnífico. Ustedes traigan a Sastre que yo voy a ir a buscar a Agustín. A las seis en punto los espero.
Esta fue la respuesta que con incontenible y palpable satisfacción, nos brindara el otrora “calamar” en cuyo domicilio se realizó la reunión.
LA CHARLA
Eran las seis y quince y ya estábamos nosotros junto a los tres hombres que, sin duda, dejaron sus huellas imborrables en la historia del fútbol nacional. Antonio Sastre, 59 años, iniciado futbolísticamente en un club de barrio, Sportivo Catamarca”, de donde pasó a “Progresista”, para luego brillar en Independiente; simpatizante actual de esta institución. Mario Raúl Pajoni, también de 59 años, formado en el Club Junín, comenzó su carrera profesional en River Plate para vestir luego la camisola de Platense con notable acierto. Es simpatizante de la entidad de Núñez, a la cual defendió durante ocho años.
Y don Agustín Cosso, un año más que sus compañeros. Tuvo su comienzo en River de nuestra ciudad, pasó a Sarmiento y repitió la operación antes de partir hacia el fútbol grande. Fue a Vélez Sarsfield donde sus goles, a no dudarlo, serán recordados todavía por aquellos que siguieron la trayectoria del club de Liniers. Se declara simpatizante del fútbol argentino. Los sábados va a Sarmiento y los domingos desea que gane el conjunto velezano.
Realmente, tres cracks de antaño, tres hombres que con sus cosas maravillaron al tablón. Tres hombres a quienes prácticamente no nos atrevimos a preguntarles nada: dejamos que ellos mismos hablaran y rescataran sus recuerdos para nosotros.
Pajoni- Con Cosso, por razones obvias, nos conocemos de muchachitos, ahora, con sastre, el gran «Cuila», nos conocemos de habernos encontrado en la cancha como adversarios, pero nuestra amistad se inició cuando fuimos a Lima con el equipo argentino. Allí convivimos un mes; allí surgió esto que es una verdadera amistad. La prueba es elocuente, el hecho de que Sastre haya viajado hasta Junín para visitar a un amigo que había estado enfermo y me buscara también a mí, habla de por sí del compañerismo y del lazo que nos une a los tres y que nació precisamente del fútbol, que es lo más importante.
BELLO Y LOS RAVIOLES
Cosso- de ese viaje hay muchas anécdotas. ¿Se acuerdan cuando el gringo Bello hizo los ravioles?
Cuando don Agustín termina de lanzar su pregunta, las risas de sus compañeros, que recordaban sin duda el hecho, fue espontánea.
Nosotros miramos y comprendimos que estaban “en lo de ellos”, que estaban viviendo en ese instante, la época de la pelota con tiento…”Contalo vos Agustín, dijo Sastre. “Sí, sí, contalo”, dijo Pajoni y el cañonero velezano comenzó: “Resulta que estábamos en un hotel donde se comía más o menos. Entonces, no sé a quién se le ocurrió la idea de comer ravioles. Pero, ¿quién los hacía?, allá en Perú no se conocen.
Entonces, el gringo Bello dijo, “yo, yo los hago, pero el domingo.
Y así fue. Yo lo ayudé y qué ravioles nos comimos! ¿Te acordás?
UNA FINAL PARA NO RECORDAR
Pajoni- Deportivamente no nos fue muy bien ya que perdimos el cuadrangular, creo que esa delegación – y perdónenme la vanidad-, fue la que dio brillo al campeonato. Perdimos la final con Uruguay en un partido que mejor no recordar. Yo tengo fotos de cómo nos ganaron ese partido…
Sastre- En esa delegación estaban Bello, Gualco, Alberti, Sbarra Minella que por ese entonces actuaba en Gimnasia y estando con nosotros en Perú lo transfirieron a River, Campilongo, Arrieta, Massantonio, Barraza, Wilson, Diego García, en fin, un plantel bastante bueno. Ahí sí éramos todos titulares y suplentes. El que andaba mejor jugaba. Nosotros le habíamos ganado 4 a 1 a los chilenos y 4 a 1 a los peruanos. En ese entonces por los uruguayos jugaban Lorenzo, Fernández, Nazzassi, Sciocca, el “manco” Castro, Toboada que fue el que le dio el golpe a Bello….
“Precisamente – interrumpe Pajoni-, el partido con los uruguayos fue el del famoso encontronazo entre Lorenzo Fernández y Massantonio. “Massa” era un muchacho fuerte pero sin malas intenciones. Era un chico grande y siempre le daban con todo. Después fue Sciocca que al verlo caído le aplicó un puntapié…”
“En aquella época –añade Sastre-, no había alambre olímpico y cuando se armó todo el lío, el público que alentaba a los uruguayos, entró a la cancha y a camiseta argentina que veían, le daban. Nos cerraron los vestuarios, ¿te acordás?. A Diego García y a De Mare le abrieron la cabeza…”.
Yo tengo una foto –interviene Pajoni-, donde lo llevamos a Bello desmayado. El asunto fue así. Estábamos cero a cero y Toboada tiró un centro. Bello saltó a tomarla y la tomó. Entonces entró alguien con la rodilla y le pegó en el hígado desmayándolo. Bello soltó la pelota y entró el “manco” Castro introduciéndola en el arco. El árbitro creo que era chileno, pero de lo que me acuerdo muy bien es del lineman, ¿te acordás Cosso?. Cuando hizo el gol Uruguay, saltaba de alegría, con el banderín en la mano y todo. Eso no me lo podré borrar más de la imagen mía”.
QUÉ VIAJE
Cosso- ¿Se acuerdan cómo hicimos ese viaje a Lima? Fuimos en tren hasta Mendoza, después en auto hasta Valparaíso, No, corrigen al unísono Pajoni y Sastre. En auto fuimos hasta Punta de Vaca. – Ah, es cierto, dice don Agustín. Después tomamos el trasandino chileno hasta Valparaíso y luego en barco Hasta Callao. Las tres delegaciones íbamos en el mismo buque. La diferencia estaba en que nosotros viajábamos en primera, los uruguayos de segunda y los chilenos de tercera… pobrecitos!
DISTINCION JUNINENSE A SASTRE
Sastre- Yo no sé si ustedes se acuerdan. Acá había un Club Independiente, ¿no es cierto? –Sí, todavía está, -respondimos nosotros-. A mí me entregaron una medalla en el tren mismo, cuando íbamos para Lima…”.
LO QUE SE HABLÓ TAMBIÉN
Y así, después de haber derivado la conversación en temas generales, de haber hablado del Boca actual de Madurga, de Don Pepe Amalfitani –íntimo amigo de Don Agustín Cosso-, del “Expreso” del 33, de los hijos de Sastre, que luchan contra ese famoso apellido para abrirse paso en el fútbol, de la actuación del “Cuila” en Brasil, de su debut en Independiente jugando los partidos de reserva y primera la misma tarde, de la calidad de Pajoni, de los goles de Cosso, de la última actuación de Sastre ganando el ascenso para Gimnasia en el ´47…en fin, hablando de fútbol, de aquel fútbol que pasaba por una de sus mejores épocas, los tres hombres, los tres cracks que tienen un lugar bien ganado en el historial del “balompié” argentino siguieron recordando, riéndose con ganas ante cada hecho que surgía en la memoria de alguno de ellos y nosotros testigos de ese reencuentro que se producía en nuestra ciudad, a treinta y cinco años de haberse visto por última vez, abandonamos el domicilio del Dr. “Calamar”, cuando las campanillas de un reloj de mesa, anunciaba que faltaban quince minutos para las ocho y media de la noche.
Nos fuimos. Nos fuimos en silencio, pensando en la suerte de aquellos que tuvieron el privilegio de ver en la gramilla verde la limpieza y habilidad de Pajoni, las genialidades del gran “Cuila” sastre, los goles del siempre recordado Agustín Cosso. Y quedamos satisfechos de haber contribuido a ese reencuentro y de haber presenciado esa charla que hoy tratamos de reflejar desde esta página para que usted sienta también esa suerte de emoción que nos invadió a todos nosotros.

LA TRAGEDIA
En un accidente en Ruta 65 perdió la vida un conocido profesional y ex deportista, Dr. Mario R. Pajoni
Honda repercusión tuvo en nuestro medio el trágico fallecimiento del conocido médico doctor Mario Raúl Pajoni, ocurrido en las primeras horas de la noche de ayer a consecuencia de un accidente en la ruta 65.
Su deceso, ocurrido en forma instantánea, se divulgó rápidamente y a poco de que la infausta nueva fuera comunicada en las emisiones de LT 20 Radio Junín, se constituyó en comentario general. Es que el doctor Pajoni había cumplido una noble trayectoria como médico y se valoraba su contracción a la profesión. Por otra parte, se recordaba du actuación deportiva que fue muy destacada en sus años jóvenes, en que actuó en los equipos de fútbol del Club Junín en su época de oro y luego en el campo profesional en el Club Platense de Capital Federal y en los seleccionados de la AFA.

EL ACCIDENTE
El Dr. Mario Pajoni se había trasladado el sábado en horas de la tarde a un establecimiento de la localidad de Dudignac, Partido de 9 de Julio y regresaba en la tarde de ayer a nuestra ciudad.
Viajaba en su coche Dodge Polara modelo 1969 por la Ruta 65, cuando al llegar a unos 10 km del cruce de esa ruta con la número 7, se produjo una colisión con las lamentables consecuencias que damos cuenta.
De acuerdo a las versiones recogidas el coche del Dr. Pajoni se cruzó con otro vehículo, circunstancia en que accionó las luces bajas de su coche. Al parecer no advirtió que en el mismo sentido marchaba un tractor Fiat conducido por Juan Carlos Núñez, con el que se produjo la violenta colisión.
El doctor Pajoni falleció instantáneamente por hundimiento de tórax ya que dio contra el volante.
Su esposa, Elba Rodríguez, resultó con fractura de maxilar, contusiones en el rostro y lesiones en una pierna, que no ponen en peligro su vida.
Viajaba en el vehículo otra persona a la que el Dr. Pajoni traía hacia nuestra ciudad.
Se trata del Aspirante Agente Emilio José Brizuela de la Comisaría de 9 de Julio, quien realiza un curso en el Destacamento de Infantería de nuestra ciudad. Este resultó con algunas lesiones que no revisten importancia.
ADHIEREN AL DUELO
Conocido el fallecimiento del Dr. Pajoni, numerosas instituciones profesionales y deportivas hicieron llegar adhesiones al duelo. Se cuentan entre ellas el Círculo Médico, el Sanatorio Junín, el Círculo Odontológico, el Policlínico Ferroviario, la Comisión normalizadora de la CGT, la Peña de Veteranos del Fútbol de Junín, los clubes Junín y Newbery y muchas más.
**************************************
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora






