Se acercó al golf por curiosidad, y fue creciendo en el deporte. Con el paso de los años se abocó a la docencia y hoy se encarga de enseñarles a esos tantos niños, que como lo hizo él alguna vez, se acercan a descubrir un deporte distinto. Pablo Martínez dialogó con La Deportiva sobre sus comienzos en el deporte y su tarea como formador.
“Me gustaba de chico, por curiosidad de verlo en la tele. Un abuelo materno, como me vio interesado, me lleva al club y es ahí donde tengo el primer acercamiento con el deporte. Nadie me daba bolilla porque en mi casa nadie jugaba al golf ni conocíamos a nadie que jugara”, explicó Martínez.
“A través de un abuelo materno tengo el primer acercamiento con el golf”.

Además, agregó: “Ahora hay más chicos jugando y es más conocido por la tele, en esa época se televisaba y yo jugaba en el patio con unos palitos, muy casero todo, copiaba lo que veía en la tele. Fui muy inquieto y probé con todos los deportes: básquet, tenis, fútbol y en ese ínterin se me cruzó el golf también y quise ir. Caí ahí en mis 11 o 12 años y tuve mis primeras clases de golf con Borruto”.
También, el profesor, dijo que jugó golf todo el secundario, hasta quinto año. “A los 18 años dejo, tengo una pausa larga, como 15 años, estudio educación física. Me vuelco más a la educación física y a otros deportes. Después de 15 años vuelvo a aparecer en el club ya colaborando en la escuela de menores como preparador físico en la parte recreativa. Ahí empiezo de a poquito con la técnica, incursiono después en el instructorado de golf, hago el curso de profesor, me recibo y empiezo a dar clases de a poco y después de los años quedo a cargo de la escuela de menores”.
“Tengo debilidad por los chicos que no conocen a nadie, me hacen acordar a mi historia”.
Como formador, y recordando sus inicios, Pablo comentó que las historias que uno trae de chicos de alguna forma influyen. “Tengo debilidad por los chicos que vienen y no conocen me hacen acordar un poco a mi historia que yo caí en el club sin conocer a nadie. Me gusta que los chicos aprendan o que conozcan el deporte, y que ellos puedan elegir qué actividad quieran hacer. Salir un poco de lo que es básquet, fútbol o tenis”.

También, y en cuanto a su labor diaria, dijo que hace un esfuerzo para que los chicos traten de ser buenas personas, también que puedan cuidar el medio, la cancha, el respeto por las reglas de golf, el cuidado de los compañeros. “Nosotros, los profesores, es muy común que nos centremos en la técnica y resultados, que mejore el swing o la haga volar y por ahí nos olvidamos de las partes emocionales y los demás formativos que tiene el deporte, que va por otro lado que no es solamente jugar bien. Ser parte, que se sientan cómodos, es todo un aprendizaje de parte nuestra también que tenemos que tener presente para no caer siempre, estar demasiado atento en lo que es técnica y rendimiento sino estar pendiente de lo otro: del grupo uno. Sobre todo porque en el golf no hay árbitro y los chicos juegan solos y se tienen que anotar los golpes y de repente a los 12 o 13 años están compitiendo y tienen que regular esa parte del reglamento que es auto-gestionarse todo el tiempo y que son muy chicos, esa es la parte más difícil, y es todo un desafío. Cada tanto se habla, se charla mucho con los chicos: el golf tiene muchos momentos para charlar en la cancha mientras vas caminando”.
“Tenemos nuestra escuela pero no podemos competir con una de fútbol que está llena de chicos”.
En el Junín Golf Club, Pablo está a cargo de las categorías en formación que comprende las edades desde 7 años a 18 o 19. Además cuenta con grupo de adultos. “Este año se hizo un jardín de golf, que lo coordino yo y lo dan profesoras de educación física que hicieron una capacitación básica en golf y me ayudan a llevarlo adelante. Funciona de marzo a noviembre, los sábados”.

Además y con respecto al deporte, explicó: “Las redes sociales ayudan a difundir el deporte. No es un deporte masivo; no podemos competir con una escuela de fútbol que está llena de chicos. Acá hay una sola escuela de golf y tiene 30 chicos, nunca va a ser un deporte masivo como el básquet o el fútbol, por una cuestión de que te tiene que gustar: es divertido pero no a todos los chicos les gusta, por momentos se torna pasivo, caminar, tener paciencia, es una actividad donde hay que respetar el turno, no se corre, y la creencia de que es una actividad cara o para una elite de la sociedad es mentira pero está esa creencia por eso lo hace que no sea tan masivo. Las redes sociales ayudan muchísimo para que se conozca aún más la actividad. El golf está creciendo a nivel país, tanto en menores como en adultos”.
También, agregó: “Hoy hay mucha gente grande que busca sacarse el estrés y pasarla bien en una cancha de golf. Es un deporte bastante inclusivo, podes jugarlo mucho tiempo con diferentes categorías. Es atractivo, y ojala que siga sumando mucha más gente al club. El club está muchísimo más abierto a que conozcan el lugar y el deporte. Se los invita para que tiren sus primeros tiros de golf. Caminar un hoyo, así como hacemos con los menores, también con los adultos. Te invita a que lo empieces a desarrollar sin estar en una condición atlética. Los demás deportes si no estás bien físicamente te va excluyendo y en esto es más permisivo”.
Para finalizar, el profesor, resaltó: “Están todos invitados al club. No se queden con la duda. El que tiene la curiosidad que se acerque y pruebe. Desde mi área que es la escuela de menores invitar a todos los chicos que les interese el golf, en marzo comienza la escuela”.
“El golf es divertido pero no a todos los chicos les gusta”.






