La ganadería argentina atraviesa un escenario sumamente favorable. Impulsada por la firmeza de los valores de la hacienda y una mayor estabilidad macroeconómica, la actividad ha vuelto a proyectar su expansión tras años de incertidumbre.
En este marco, los criadores de Angus divisan un panorama alentador para producir carne de alta calidad, característica muy demandada por los mercados internacionales.
Sin embargo, especialistas del sector coinciden en que transformar esta coyuntura en un avance sostenido requiere afinar la eficiencia, elevar los índices reproductivos y optimizar costos mediante sistemas competitivos y sustentables.
Proyección a futuro
Frente a este contexto, la inversión en genética superior se consolida como una decisión estratégica.
El mercado actual demanda reproductores y vientres capaces de maximizar el rendimiento, tanto en rodeos grandes como pequeños, generando una mayor relación costo-beneficio.
Son puntos clave mejorar la fertilidad y la eficiencia reproductiva, la homogeneidad de las camadas de terneros, la mayor velocidad de crecimiento además del incremento en la calidad de las carcasas y el nivel de marmoleo, características tan valoradas en los nichos premium. A esto se suma un importante factor: elevar la eficiencia en la conversión de pasto a kilos de carne.
Rusticidad clave
A la par de las virtudes reproductivas, la rusticidad biológica de los ejemplares juega un papel fundamental, máxime en zonas donde las mejores tierras son destinadas a la producción agrícola desplazando la cría de animales a suelos de menor aptitud.
El factor climático, por su parte, se posiciona como una variable crítica.
Las alternancias entre ciclos de sequía severa e intensas precipitaciones, con incremento de cañadas y campos anegados, exigen animales con alta capacidad de respuesta y resiliencia.
Crianza extensiva
El desarrollo genético de un angus rústico, adaptable a diversas capacidades forrajeras, se consolida con la crianza de los toros a campo abierto.
Al criarse en el mismo entorno de los rodeos a desarrollar, los toros fortalecen su tolerancia a los sistemas extensivos y a las amplitudes térmicas, reforzando las cualidades genéticas de la raza.
Asimismo, al nutrirse a base de pasturas naturales, se seleccionan genotipos capaces de transformar forraje directo en ganancia de peso, cualidad transmisible a su progenie.
Este manejo a campo preserva, además, la facilidad de parto con terneros livianos que crecen y se adaptan con rapidez al medio, sin requerir intervención humana.
Angus de Taesa: todo terreno
Con décadas de trayectoria en desarrollo genético a campo, la empresa Taesa se posiciona como un referente del sector. Sus animales se destacan por su versatilidad para adaptarse a variados tipos de suelos y climas, manteniendo elevados parámetros de fertilidad, longevidad, mansedumbre y calidad cárnica.
Su sello “Angus 4×4, crianza todo terreno” sintetiza la capacidad de su hacienda para sostener la productividad y la rentabilidad del negocio ganadero, incluso bajo el impacto de crisis hídricas o sequías prolongadas.
Septiembre, mes de los toros
Como cada año, en la Estancia Don Alejandro (Estación Blandengues, Ruta 7, cerca de Junín) Taesa ofrecerá en venta directa un selecto lote de reproductores criados a campo abierto.
Los compradores podrán seleccionar de acuerdo a sus necesidades: Toros de ciclo completo, toros para incrementar facilidad de engorde, reproductores de alto crecimiento, ejemplares ideales para mejorar calidad de res o toros para parto fácil. Todos ellos respaldados con datos certificados por el programa de evaluación genética internacional Breedplan.
20 de Noviembre, remate de primavera
Para culminar el año, Taesa concretará su segundo remate, tras el realizado en el mes de mayo. Pondrá a la venta vientres preñados de superioridad genética verificada. La subasta se realizará como siempre en la citada Estancia Don Alejandro, combinando modalidad presencial y online. La firma Paz Hnos. estará a cargo del remate y, como marca la tradición, se servirá un asado previo.
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