Por Claudia Birello
Para Grupo La Verdad
Su última actividad notoria aquí fue la consagración del Templo dedicado a Nuestra Señora de Fátima, en Carlos tejedor y Aparicio.
La ceremonia
Tal como estaba previsto, tuvo lugar ayer la consagración de la iglesia Nuestra señora de Fátima. La ceremonia, llevada a cabo desde las 10, contó con la presencia de numerosos fieles que colmaron el templo.
El cardenal Eduardo F. Pironio, tuvo a su cargo la ceremonia de consagración, siendo acompañado por el obispo auxiliar de la diócesis de Avellaneda, monseñor Héctor di Monti, como también el cura párroco de la iglesia matriz San Ignacio de Loyola, monseñor Domingo Cancelleri y otros sacerdotes de Junín y la zona.
Asistieron el intendente municipal, señor Roberto Sahaspé, el jefe del comando de Artillería 101, coronel Jorge Melzner, los doctores Juan C. Venini y E. Lucero, integrantes de la Cámara de Apelaciones y otras autoridades.
Se hallaban asimismo presentes el Arq. Luis Morea y el artista plástico Guillermo Buitrago que tuvieron a su cargo el proyecto del templo y su ornamentación.

Asimismo se advirtió la presencia de los tenientes coroneles Marquiegui. Bidone y Gómez Olivera; de los sacerdotes Zaccardi, Giecco y Vetrano; el párroco de la iglesia Ortodoxa San Jorge, R.P. Elías Koury.
Un presente
Entre los muchos presentes llegados para adherir al acontecimiento, se señaló una estampa de la Virgen, remitida por la Hermana Lucía, última sobreviviente de los tres pastorcitos que tuvieron la aparición de la Virgen de Fátima.
Finalizada la ceremonia, al mediodía, fue servido un almuerzo en el Colegio Marianista. Allí haló monseñor Cancelleri, cerrando el acto con su palabra, el cardenal Pironio
Un templo con historia
El proyecto del templo de Nuestra Señora de Fátima data de comienzos de 1960. En 1963 se coloca la piedra fundamental sobre un terreno donado por la congregación de la Santa Unión.
Fue construido por la empresa de Américo Vizzarri y proyectado, planificado y dirigido “ad honorem” por el arquitecto Luis Morea y embellecido por el pintor y escultor Guillermo Buitrago.
Se destaca el celo apostólico de monseñor Domingo Cancelleri y los presbítero Cacho Zaccardi y Roberto Giecco y otros tantos saerdotes que acompañaron a la comunidad de Fátima.
En 1980 la comunidad de Junín, como adhesión al Congreso Mariano Nacional, es testigo de la consagración del templo.
Esta solemne ceremonia de consagración de la iglesia de Fátima estuvo a cargo del cardenal Eduardo Pironio acompañado por el obispo de Mercedes-Luján, monseñor Luis Tomé.
Además, en ese acto, el cardenal Pironio le da el título de santuario mariano para la oración y penitencia.
“Han pasado 38 años desde aquella fecha y La Virgen de Fátima ha sido testigo de la fe y devoción de los feligreses que abrían el templo para rezar el santo rosario todos los días. También tuteló la celebración de la Eucaristía una vez a la semana y fue cobijo de los numerosos bautismos y casamientos que allí se consagraron”, destacaron desde la comunidad parroquial.
“Desde el miércoles, nuestra ciudad, la arquidiócesis y la región contarán con un lugar privilegiado para la Devoción y el culto mariano. Un nuevo santuario en el que los hijos de la Virgen podrán celebrarla, venerarla y honrarla”, concluyeron.

EN LOS TOLDOS
El 28 de junio de 1980, fue elegido como primer Abad del monasterio de Los Toldos, Mamerto Menapace, por seis años. Así, el 6 de agosto de ese año tuvo lugar la solemne bendición abacial, a cargo del cardenal Eduardo Pironio, siendo con celebrantes el obispo diocesano, monseñor Alejo Guilligan y el Abad Einsiedeln Dom Georg Holzherr.
El milagro del cardenal Pironio
Quien abrió el camino del cardenal Pironio a los altares fue la cura milagrosa de un niño marplatense de quince meses.
Para la Iglesia, un milagro es una acción de Dios en la que el Señor actúa directamente por encima de las leyes naturales, produciendo un efecto que la ciencia no puede explicar.
En el caso que nos ocupa, la curación extraordinaria reconocida como milagro por el Vaticano ocurrió a principios del 2006 en la localidad bonaerense de Mar del Plata.
Juan Manuel Franco tenía quince meses y había ingresado al hospital en gravísimas condiciones tras haber inhalado purpurina, un polvo extremadamente tóxico que la madre estaba utilizando para un trabajo manual.
Los médicos desahuciaron a Laura y Mariano Franco, los padres del pequeño paciente, y les dijeron que era imposible sobrevivir a ese tipo de intoxicación.
El niño fue sometido a asistencia respiratoria y coma inducido por padecer un síndrome de angustia respiratoria aguda (SDS). Lamentablemente los análisis confirmaron la presencia de trazas de plomo, zinc y cobre que revalidaron el trágico panorama. “Si saben rezar, recen”, dijo el médico a los padres de Juan Manuel.
El 2 de diciembre los padres del niño decidieron participar de una procesión llamada “de la esperanza”, una iniciativa instalada por el propio Pironio cuando fue obispo de la ciudad, desde el año 1972 hasta 1975. La primera parada de la peregrinación fue en la iglesia de San Antonio de Padua, la parroquia del hospital donde estaba internado Juan Manuel.

Mariano y Laura encontraron al párroco de la Parroquia de la Asunción, el padre Silvano de Sarro, y desesperados le contaron la situación de su hijo.
El sacerdote les regaló una estampita de Pironio, invitándolos a rezar. Laura quiso conocer la historia del sacerdote de la estampa y quedó impactada con una frase de la madre de Pironio: “A veces los médicos cometen errores”.
Esta frase quedó en la historia de esa familia, ya que el cardenal fue el último de 22 hermanos luego de que el médico le hubiera dicho a su madre que no iba a poder tener más hijos después de su primer parto.
Los padres de Juan Manuel comenzaron a rezar pidiendo la intercesión de Pironio e involucraron también a todos sus familiares y amigos. La recuperación del niño comenzó a las veinticuatro horas, cuando pudo respirar espontáneamente. A los diez días fue dado de alta del hospital. Mejoró tan rápidamente que los médicos no pudieron dar una explicación científica.
Sacerdote y formador
Eduardo Francisco Pironio fue el vigésimo segundo hijo del matrimonio de inmigrantes italianos conformado por Giuseppe Pironio y Enrica Rosa Buttazzoni, provenientes de la región de Friuli en 1898.
Nacido en la ciudad de 9 de Julio el 3 de diciembre de 1920.
Al referirse a su vida, supo destacar la figura de su madre, “que fue una mujer sencilla pero de fe profunda. Soy el vigésimo segundo hijo, el último nacido, y tengo que reconocer que en esta historia hay algo milagroso. Mis padres eran italianos. Cuando nació el primer hijo mi madre solo tenía 18 años y se enfermó gravemente. Durante seis meses estuvo en cama sin poder moverse. Cuando se recuperó, los médicos le dijeron que no podría tener más hijos, pues de lo contrario su vida correría un grave riesgo.
Al no saber qué hacer, mi madre fue a consultar al obispo auxiliar de La Plata, quien la tranquilizó y celebró una misa pidiendo protección. Más tarde dio a luz a 21 hijos, yo soy el último. Pero lo mejor no acaba aquí pues después fui nombrado obispo auxiliar de La Plata, precisamente en el cargo de aquel que había bendecido a mi madre. El día de mi ordenación episcopal, el arzobispo me regaló la cruz pectoral de aquel obispo, sin saber la historia que había detrás. Cuando le revelé al arzobispo que debía la vida al propietario de aquella cruz, lloró”.
Incentivado por su madre, a los 18 años ingresó seminario San José de la Plata, para egresar cinco años después y fue ordenado sacerdote a sus 23 años, el 5 de diciembre de 1943, en la Basílica Nuestra Señora de Luján, por el obispo de Mercedes, monseñor Anunciado Serafini, el mismo lugar en el que descansarían sus restos desde 1998.
Durante los primeros quince años se desempeñó como docente en el seminario Pío XII de Mercedes, formando a futuros sacerdotes para luego, en Roma, cursar la licenciatura en Teología en la Pontifica Universidad Santo Tomás de Aquino, en Roma, entre 1953 y 1955.

A su regreso a la Argentina continuaría como formador en seminarios de Mercedes y La Plata, hasta ser nombrado vicario general.
La fundación del Instituto Secular Misioneras de Jesucristo Sacerdote –donde fueron consagradas las tres primeras misioneras-su actividad ya sea como docente, rector o decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina se prolongarían hasta 1963, cuando el papa Juan XXIII lo designó para participar en la segunda sesión del Concilio Vaticano II en calidad de perito.
Se ordenó como sacerdote en 1943 en la ciudad de Luján. Fue rector del Seminario Metropolitano de Villa Devoto en la Arquidiócesis de Buenos Aires, decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Plata y participó de las últimas sesiones del Concilio Vaticano II. Fue secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y obispo de la Diócesis de Mar del Plata desde 1972 hasta 1975.
En 1972 fue elegido Presidente del CELAM y tres años después trasladado a Roma como Prefecto de vida consagrada y sociedades de vida apostólica durante el pontificado de Pablo VI, quien lo había elegido como su confesor. Ese traslado se da en un momento en el que Pironio había recibido amenazas, mientras gobernaba el país María Estela Martínez de Perón. El 24 de mayo de 1976 fue declarado Cardenal. Durante el pontificado de Juan Pablo II fue designado presidente del Pontificio Consejo para los Laicos. El Cardenal Pironio fue el cofundador de la Jornada Mundial de la Juventud y elector en los dos cónclaves de 1978.
Juan Pablo II lo designó presidente del Pontificio Consejo para los Laicos pocos días antes del Domingo de Ramos de 1984, cargo que ocupó hasta 1996. Muy amigo del obispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero y del prepósito general de los jesuitas Pedro Arrupe, los vaticanistas consideraron a Pironio parte del sector progresista.

^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora




