“Full YPF Alciati” es lo nuevo en Benito de Miguel y José Hernández, entremezclándose con una rica historia que involucra a toda la familia.
Alciati YPF cumple 73 años de vida como estación de servicio, una herencia familiar que hace 40 años lleva adelante Doro Alciati, y ahora suma nuevos desafíos y propuestas.
“Es muy difícil dejar de ser sensible cuando se pueden ver tantos cambios producidos en los últimos 50 años, que vemos con la familia, toda la vida trabajando en este lugar: mis viejos, mis tías, mi hermana, mi prima, mis abuelos…”, señaló.
“En nuestro último desafío que representa Full, se trataba de sostener un edificio de mi abuelo”, explicó Doro acerca de la propuesta lanzada hace pocas semanas. “Full YPF Alciati” es un espacio integrado a la estación de servicio donde se pueden compartir desayunos, meriendas y comidas rápidas, todo en Benito de Miguel y José Hernández.
El ambiente climatizado incluye una esmerada atención, con una carta con menús gastronómicos de calidad, incluyendo opciones para veganos y productos sin TACC, comidas rápidas, licuados, bebidas y mucho más. A la vez, cuenta con el servicio de delivery, a través de pedidos que pueden efectuarse al 236 4221102.
“Tuvimos que vaciar todo lo que había en el boliche y trabajar para sostener la estructura, lo cual nos llevó todo un año entero. Esta propuesta ‘Full’ hace mucho que la veníamos postergando, porque yo quería sostener nuestra cocina que nos ayudó mucho, sobre todo en pandemia”, explicó el empresario.
Y anunció: “Esta cocina la vamos a trasladar a la parte de atrás, donde será el turno de una tratoría con muchos platos italianos y para esto ya estamos muy avanzados”.
Alciati dijo que “en estos últimos años venimos formando mucha gente, porque me ocupo de la parte operativa pero también de la capacitación, porque es muy importante el recurso humano” y detalló que en la empresa trabajan 63 personas.
TRABAJO PERMANENTE
En lo que hace a su historia personal, Doro Alciati contó que “mis hermanos y yo no tuvimos opción, porque cuando terminamos la escuela primaria había que trabajar, con una impronta italiana en su labor mi abuelo y mi padre, los 365 días del año y para siempre”.
“Trato de capitalizar toda la experiencia que tengo de tantos años y estoy orgulloso de haber podido lograr lo que deseaba: compartir todo con mi familia. Mi papá no tuvo otra vida más que el trabajo, actitud que es valorable pero también tiene sus carencias”, agregó.
Y remarcó: “Desde muy chico quise que competir con mi viejo, que era un imperio, y sabía que cuando fuera grande iba a darse ese cambio de estar con la familia”.
“Hace muchos años cambiamos también la manera de relacionarnos con el personal y tratamos de acudir al joven universitario y que venga de afuera. Nuestro plantel tiene estas características, para que puedan desarrollarse y tener un título universitario. Para mis hijos no quiero otra cosa que no sigan este camino de estudio”, concluyó Doro.






