La doctora Eliana Lancioni es médica especialista en Reumatología (MP 115641), de la Clínica Centro, habló sobre los efectos de las bajas temperaturas en los casos de artrosis y artritis.
“La artrosis es el desgaste que van sufriendo los cartílagos que tenemos entre dos huesos, y con el paso del tiempo va perdiendo espesor. Mientras, la artritis es una enfermedad inflamatoria, que produce aumento del líquido articular y distensión que causa el dolor”, comenzó explicando.
Estos cuadros pueden detectarse no solo en las manos “sino en cualquier articulación que tenga cartílagos. En parte, la artrosis es hereditaria de generaciones anteriores, y otras están asociadas a la actividad que hacemos, en rodillas o caderas si hay sobrepeso, va variando”.
INFLUENCIA DEL FRÍO
La profesional detalló cómo afecta el frío en estos casos, y dijo que las bajas temperaturas “generan una contractura en la masa muscular, que está en permanente tensión, y eso hace que no podamos relajarnos, ni siquiera cuando estamos descansando, lo que produce más dolor a nivel articular y se interpreta como si fuera en los huesos”.
“A todo esto se suma que con el frío uno se pone más sedentario, prefiere quedarse en casa quieto, y a más rigidez, más dolor”, agregó, aconsejando “seguir realizando las actividades físicas, tal vez no al aire libre sino en casa más calefaccionados”.
MANOS BLANCAS
Lancioni también mencionó que “en cuanto a las enfermedades autoinmunes, existe el fenómeno de Raynaud, que es el cambio de coloración de las manos cuando hace frío, se ponen azules o muy blancas, un síntoma que debe tenerse en cuenta si aparece para hacer una consulta con un especialista, porque podría tratarse de otra enfermedad y uno confunde o justifica con el frío”.
CALOR
La profesional recomendó la colocación de calor en los casos de artrosis. “Puede ser con almohadilla térmica, las de semillas que se calientan en microondas, que ayudan a relajar la masa muscular y mejora el dolor”, apuntó, diferenciando: “Esto colabora en la artrosis, porque en la artritis –al haber una inflamación- el calor puede empeorar el cuadro que se beneficia con el frío local”.
TRATAMIENTO
“Tenemos tratamientos anti-artrosis, que lo que hacen es enlentecer el desgaste y mejorar la rigidez, pero no hay nada para tomar que vuelva a hacer crecer los cartílagos”, explicó la facultativa de la Clínica Centro.
Además, aconsejó “cuidarlos con ejercicio para mantener la movilidad, pero el proceso no tiene vuelta atrás”.
Lancioni apuntó finalmente que “estos casos suelen aparecer después de los 50 años, pero depende mucho de la exigencia que uno le da al cuerpo, por trabajo o por sobrepeso”. Y aclaró que “las patologías reumáticas autoinmunes tienen predominancia en las mujeres, pero en el caso de la artrosis no hay diferencia de género”.






