Por Redacción Grupo La Verdad
El doctor José Luis Itoiz asumió la representación de la familia de la enfermera Natalia Bellome Boza y, en el marco de un proceso judicial recientemente iniciado por averiguación de causales de muerte, presentó el pasado viernes una denuncia penal ante la Unidad Fiscal Nº6 a cargo de la doctora Fernanda Sánchez.
Si bien no trascendieron detalles mayores, Grupo La Verdad pudo saber que el escrito presentado por el letrado solicita una serie de medidas probatorias que incluyen testimonios de compañeros de trabajo y testigos, cámaras de seguridad del interior del HIGA Junín y todos aquellos indicios que puedan ayudar a determinar si hubo “negligencias” en la aplicación de protocolos n caso de existir un protocolo para estas situaciones.
Oficialmente desde el HIGA no trascendieron detalles de la investigación, y se aguarda que la Dirección se manifieste al respecto.
No obstante, el pasado viernes, momentos de tensión y dolor se vivieron en horas de la mañana en el Hospital Interzonal General de Agudos, mientras se realizaba un reclamo en el patio delantero del nosocomio por la muerte de Bellome Boza, enfermera fallecida en el centro asistencial en circunstancias en que se encontraba prestando servicios.
Tras de una ronda de deliberaciones en el sector externo del edificio, tuvo lugar una reunión en el primer piso del Hospital entre directivos del establecimiento, representantes gremiales, trabajadores y familiares de la víctima.
Si bien se prohibió en principio el ingreso a la prensa, por presión de familiares y trabajadores los periodistas pudieron subir. Allí prevalecieron los gritos, insultos y llantos de los allegados a Boza, quienes reclamaron además “que los responsables den la cara”.
Según la reconstrucción de los hechos a la que tuvo acceso Grupo La Verdad el fin de semana último, Bellome Boza ingresó a tomar su turno laboral a las 12 horas del pasado lunes, en el tercer piso del HIGA.
“Llegó a trabajar, se sentía mal, y antes de la una de la tarde le hicieron un electro cardiograma. Seguidamente le hicieron un laboratorio y aparentemente no había riesgos. Luego le repitieron el electro, el laboratorio y las enzimas aparecieron alteradas. Una médica vio que eso no estaba bien e intentó bajarla a Terapia, donde no había lugar”, relató una fuente confiable a este diario.
Bellome Boza fue trasladada entonces a la Guardia del HIGA, lugar en el que la médica a cargo “no la recibió” y pidió que la deriven.
“Los compañeros del Hospital no la pudieron ayudar, en ese transcurso llegó el hijo y el médico del piso no estaba. Llegó primero el hijo, que vino de la casa, antes que el médico. Ahí ella fallece, en el tercer piso que no tiene las condiciones para apoyar a un paciente crítico”, reveló la misma fuente.
Y detalló a continuación: “El oxígeno no andaba bien, la caja de paro sí estaba. Pero no tienen el equipo para estimular el corazón nuevamente, que sí estaba en la Guardia donde no la habían recibido”.
Tras la presión de los trabajadores, el Director tomó contacto con los mismos, pero la doctora en cuestión no lo hizo.
“Le dieron vacaciones, no estaba. Ahora dicen que van a hacer una investigación interna, que no se va a hacer”, aseguraron voces allegadas al HIGA.
La muerte de Natalia Bellome Boza generó un fuerte impacto en Junín y la región. La noticia se difundió rápidamente y las reacciones no tardaron en llegar desde distintos ámbitos.
En redes sociales, el repudio y el dolor fueron la constante. Mensajes de colegas, excompañeros, pacientes y vecinos inundaron plataformas como Facebook e Instagram con palabras de despedida, llanto y reclamos por lo ocurrido. “Explotaron” los posteos de lamento ante la pérdida de la profesional, acompañados de pedidos de esclarecimiento y justicia.
Desde las instituciones de salud y gremiales, también hubo pronunciamientos públicos. Colegas del hospital expresaron su consternación por la pérdida y destacaron el compromiso y la labor de la enfermera fallecida. Varios mensajes resaltaron el vacío que deja en el equipo de trabajo y reclamaron condiciones para que hechos como este no se repitan.
Los medios de comunicación locales dieron amplia cobertura al caso desde que se conoció la noticia. La repercusión mediática se centró en el impacto humano del hecho y en el reclamo que impulsan familiares y compañeros de la profesional.
La muerte de la enfermera dejó a la comunidad hospitalaria de luto y abrió un debate sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento. Mientras avanza la investigación, el pedido de justicia se mantiene como el eje del reclamo colectivo.
++++++++++
También puede interesarte:
• Todo el Deporte en: La Deportiva
• Escuchar las notas más importantes en: LT20 Radio Junin
• Escuchar LT20 Radio Junín en VIVO: Escuchar ahora






