El dirigente de FEBA dijo que “no puedo asegurar que se esté saliendo de la recesión”, tras analizar los números correspondientes a octubre sobre la actividad comercial.
Carlos Cappelletti, representante de la Sociedad Comercio e Industria y de la Federación Económica de Buenos Aires, evaluó los números difundidos desde CAME sobre la actividad comercial en octubre y dijo que a pesar de la mejora, todavía no impactan en la vida diaria. Además, se mostró cauteloso: “No me animo a decir que estamos saliendo de la recesión”.
“Después de dos años, es la primera vez que el índice anual vuelve a ser positivo. Esto quiere decir que octubre de 2024 fue un 2,9% mejor que octubre de 2023 y del 2022, tiempo en el que fueron números negativos”, indicó.
En este marco, explicó que “esto se da después de varios meses de una suba mensual. Tiene correlato con la política macroeconómica, que todavía es difícil percibir en la microeconomía, pero van marcando el ritmo: con la caída del riesgo país, la actividad de la construcción que empieza a ponerse en marcha en el privado, la tasa de interés de referencia, el crecimiento en las reservas… hay varios valores que debieran empezar a impactar en lo diario”.
“Si bien el índice de la industria pyme sigue siendo negativo en lo interanual, en octubre fue positivo. La inflación, si bien sigue siendo alta, estaría en el 3%, y todo esto va marcando que de alguna manera la actividad económica debería seguir creciendo para el año próximo”, agregó.
CON RECESIÓN
Pese a los signos positivos, Cappelletti no se arriesga en opinar que la recesión vaya quedando atrás. “Vamos cambiando el escenario, todo lo que era un grave problema con la inflación hoy es con la recesión, así que esperamos que empiece a revertirse. No me animo a decir que estamos saliendo, aunque haya indicadores que muestran una mayor actividad, con rubros que aún no lo pasan”, apuntó.
“No es lo mismo el norte argentino que el centro o el sur, y acá hablamos de índices generales para el país”, agregó.
Finalmente, el dirigente observó que “las economías regionales pasaron a tener una fuerte incidencia, de hecho uno de los valores que mide CAME es este, y para el mes de septiembre dio un 3,4% de representación de precios, o sea lo que obtiene respecto al precio final en góndola”.
“Que le vaya bien a la actividad agrícola-ganadera tiene que ver con el sector comercial e industrial”, apuntó para concluir.






