Por Redacción Grupo La Verdad
Recientemente, el bloque de La Libertad Avanza presentó en la Legislatura bonaerense un proyecto de ley para modificar la normativa que regula la venta de bebidas alcohólicas en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa propone habilitar su comercialización en las estaciones de servicio y actualizar el régimen de restricciones horarias vigente desde hace casi tres décadas. El proyecto plantea cambios sobre la Ley 11.825, con el argumento de adecuarla a las nuevas modalidades de comercialización y a la realidad económica y comercial de la provincia.
Ante este escenario, el doctor Oscar Pereyra, médico pediatra, dijo ante Grupo La Verdad: “No le veo lógica. Es un mensaje contradictorio en el que está la muerte detrás”.
“En Argentina, la muerte del adulto joven y del adolescente de forma violenta, ya sea por peleas afuera de un boliche o por accidente de tránsito, está relacionada directamente con el alcohol. Entonces, vender alcohol en el mismo lugar donde venden combustible para el auto o la moto, es un contrasentido”, manifestó.
Y agregó: “Si la gente es inocente puede pensar que si han permitido vender alcohol, quiere decir que la ley de alcoholemia cero al volante ha desaparecido. Es un razonamiento lógico que puede hace una persona que no esté interiorizada en este tema. Es una medida incoherente”.
Por otro lado, el entrevistado marcó que “esto tiene que ser el furgón de cola, no el inicio”. Y propuso: “Por ejemplo, tenemos que hacer una ley que permita hablar de alcoholismo en chicos de quinto y sexto grado de primaria, que es cuando empiezan a consumir alcohol, con 11 o 12 años. Por lo menos para que sepan qué es lo que van a hacer. Y nos tienen que invitar a los pediatras a cumplir esa función y también hablar con los padres. No hay que invertir mucho dinero para eso y no sería difícil”.
Respecto a esa temprana edad en donde puede comenzar el consumo de alcohol, Pereyra indicó que “hay algunos papás que piensan que los chicos no se van a divertir si no tienen alcohol. Hay un adulto que promueve pensando que un poco de cerveza no hace nada. ¿Quién regula eso? En las fiestas de fin de año de los chicos de sexto grado, el alcohol es común. Es cómo darles una pistola. Los chicos no saben las consecuencias que tiene. Entonces hay que hacer una ley para educar, pero no en el secundario donde el alcoholismo ya está instalado”.
Además, “hace un tiempo, hablando de nocturnidad, un funcionario local había dicho que había que sacar a los chicos de las calles metiéndolos en boliches de adulto. Para mí era sacarlos de la jaula de los leones y ponerlos en la jaula de los tigres. Tuve una reunión con ese secretario de gobierno y la medida no se llevó a cabo. Así que no hay que perder las esperanzas; si todos ponemos un granito de arena podemos cambiarlo”, señaló Pereyra.
Eliminar restricciones
Según los fundamentos del proyecto presentado, el objetivo es mantener las herramientas de prevención del consumo indebido de alcohol y de protección de la seguridad pública, pero eliminar restricciones que, a juicio de sus autores, «han perdido razonabilidad con el paso del tiempo».
Uno de los principales cambios consiste en modificar el artículo 2° de la ley para levantar la prohibición que actualmente impide a las estaciones de servicio y sus anexos vender bebidas alcohólicas. De aprobarse la iniciativa, la prohibición quedaría circunscripta únicamente a kioscos, kioscos polirrubro y a la venta ambulante de alcohol”.
Estaciones de servicio y horarios
Los legisladores sostienen que las tiendas de conveniencia que funcionan en las estaciones de servicio son comercios habilitados, sometidos a controles tributarios, bromatológicos y municipales, y que no existe una justificación objetiva para impedirles comercializar bebidas alcohólicas mientras esa actividad está permitida en supermercados, autoservicios y otros establecimientos. En ese sentido, consideran que la normativa vigente coloca al sector en una situación de desventaja competitiva.
La propuesta también modifica el artículo 1° de la ley para actualizar el horario en el que estará prohibida la venta minorista y la entrega a domicilio de bebidas alcohólicas destinadas al consumo fuera del establecimiento. El texto establece que la restricción regirá entre las 23 y las 10, incorporando expresamente a los servicios de delivery dentro del régimen.
En los fundamentos, los autores remarcan que el proyecto no implica una flexibilización de las políticas de prevención del consumo de alcohol. Por el contrario, destacan que se mantienen las restricciones horarias, la prohibición de vender bebidas alcohólicas a menores de edad, las facultades de fiscalización del Estado y la política de Alcohol Cero al Volante vigente en la provincia.
Además, argumentan que la habilitación de nuevos canales formales de comercialización favorecerá a industrias como la cervecera y la vitivinícola, impulsará la inversión y el empleo y ampliará la recaudación tributaria provincial y municipal al incrementar las ventas dentro del circuito registrado. También sostienen que la experiencia internacional demuestra que la venta de alcohol en tiendas de conveniencia de estaciones de servicio puede convivir con políticas estrictas de consumo responsable y seguridad vial.






