La tranquilidad de la Ruta Provincial 65 se rompió al mediodía del lunes a la tarde con sirenas policiales y una persecución que se extendió por más de 10 kilómetros hasta el camino que desemboca en Agustina, a la altura del Relleno Sanitario. Un conductor oriundo de Tucumán, que se trasladaba con un auto Volkswagen Vento sin patente colocada, terminó detenido luego de ser embestido por dos patrulleros y recibir disparos para frenar su marcha.
El episodio comenzó pasado el mediodía en calles Alvear y Juana Azurduy, cuando personal de la Policía Vial intentó detener un automóvil Volkswagen Gol. El conductor aceleró y se dio a la fuga, primero por calles juninenses para luego trasladarse hacia rutas cercanas a nuestra ciudad.
Lo que siguió fue una persecución de varios minutos en la que participaron móviles de la policía juninense como así también personal del destacamento de Saforcada.
El hombre, con domicilio en San Miguel de Tucumán, conducía a alta velocidad y realizaba maniobras peligrosas, poniendo en riesgo a otros automovilistas que circulaban por la ruta.
Luego de una larga persecución fue embestido por al menos dos patrulleros. El impacto dejó abolladuras en el frente del vehículo policial y obligó a los efectivos a descender. Lo que siguió fue el extremo: uno de los policías descendió y comenzó a dispararle a las ruedas del auto, debido a que el conductor seguía con su intento de huida.
“Se negaba a detenerse. Tuvimos que usar el protocolo para este tipo de casos”, relató un jefe policial que participó del operativo. Ante la imposibilidad de detenerlo con los móviles, los efectivos efectuaron disparos disuasivos a los neumáticos del Gol. Uno de los proyectiles impactó decididamente en el auto, lo que provocó que el vehículo perdiera el control y quedara detenido sobre la banquina.
El conductor fue aprehendido de inmediato. No llevaba armas y no se registraron heridos, ni entre los policías ni entre civiles. Sí llamó la atención que, entre sus pertenencias, llevaba dos bombas molotov y aparentemente la cuestión sería un supuesto caso de infidelidad.
Ya en la comisaría, los efectivos constataron que el hombre tenía una restricción de acercamiento ordenada por el Juzgado de Familia. La medida había sido dictada días atrás en el marco de una causa por violencia familiar, pero el sujeto aún no había sido notificado oficialmente.
Por este motivo, además de la imputación por resistencia a la autoridad, se le abrió una causa por desobediencia.
El fiscal de turno avaló la aprehensión y ordenó el secuestro del vehículo. El hombre quedó alojado en la comisaría a la espera de la audiencia de declaración indagatoria.
El caso quedó caratulado como “Daño calificado, resistencia a la autoridad y desobediencia” e interviene la UFI Nº 1 de Junín. La Justicia evaluará en las próximas horas si el hombre queda detenido o recupera la libertad bajo caución.
“Se actuó conforme al protocolo de persecuciones. No hubo heridos y se logró detener a una persona que representaba un riesgo para la circulación”, afirmaron las autoridades.
La Ruta 65 volvió a la normalidad pasado el mediodía, pero en ese sector de la ruta quedó marcado por una persecución frenética que empezó en la ciudad y terminó con disparos, choques y un detenido que se enteró de su restricción perimetral recién en la comisaría.






