El productor Daniel González aseguró que los accidentes en la vía pública con motos “es algo que no cambia”, a la vez que destacó que “crecen los robos” de ciclomotores.
Las calles de Junín siguen siendo el escenario de choques permanentes de autos y motos, “algo que no cambia nunca”, según la opinión del productor de seguros Daniel González, quien además destacó el crecimiento de los casos de robos de ciclomotores.
El profesional habló sobre la situación general en la ciudad y afirmó que “no ha habido un incremento de denuncias de eventos siniestrales. En Junín sí venimos padeciendo el problema de los choques entre automóviles y motos, algo que no cambia, lo vemos todos los días”.
“Estamos viendo que empezaron también a crecer los eventos por robos, sin ser tan graves pero lo vemos todos los días con la sustracción diaria de motos, que antes no veíamos con tanta frecuencia”, agregó.
Además de estas cuestiones, “Junín no tiene ningún índice siniestral grave, según el detalle que presentan las aseguradoras”.
Por otra parte, sobre la circulación de motos sin cobertura, dijo que “la mayoría circula sin seguro, a pesar que es obligatorio. Solemos tener reclamos cuando les secuestran el rodado, algo delicado porque a veces abonan la primera cuota y después dejan de pagar”.
“Hoy un seguro de responsabilidad civil para una moto oscila entre 18 y 20 mil pesos mensuales, no es una gran erogación, como podrían ser las consecuencias en daños materiales o choque de un peatón”, añadió González.
AUMENTOS
Sobre los aumentos experimentados por los seguros del automotor, el productor dijo que “hubo incrementos importantes, porque tuvimos una época en que los vehículos se revalorizaban en forma permanente, lo cual trajo aparejado algún exceso de aplicación de los valores asegurados y el costo de seguros”.
LAS ASEGURADORAS
Finalmente, en lo que hace a las compañías, González evaluó que “no hay mayores inconvenientes en las aseguradoras, que tienen como principal tema la cuestión financiera, las inversiones, que ha provocado preocupación en algunas compañías porque sus números finales no están respaldados por los números financieros, que es lo que necesitan para respaldar los eventos siniestrales”.
“Más allá de los problemas generales, no hemos tenido ninguna situación que pueda poner en dudas el comportamiento de sus respuestas ante posibles siniestros”, remarcó para concluir.






