“Fue considerable el aumento no solo de consultas sino también de instalaciones de equipos de GNC en los vehículos, que se incrementó en casi un 50% en menos de un mes. El movimiento comenzó apenas se dio a conocer el decreto con el aumento de las naftas”, dijo Alejandro Di Lernia, representante del sector, sobre la demanda en el mercado local.
Según apuntó, “al aumentar las instalaciones, hay que tener en cuenta que hay que ser prolijos en el trabajo, no terminar como sea, pero hay que tener mucho cuidado porque se trata de un combustible que puede tener sus riesgos”.
“En Buenos Aires hay talleres que no están habilitados, entonces ante cualquier inconveniente que pudiera haber en el futuro, no responderán como corresponde. Nosotros tenemos equipos y garantías, algo que no existe en esos lugares, así que a la hora de averiguar, no hay que quedarse con los precios más económicos para instalar el equipo de GNC sino exigir el soporte en caso de una falla, con una respuesta inmediata”, advirtió.
Por otra parte, Di Lernia dijo que “estos equipos tienen una garantía de uno a dos años, y los controles se tienen que realizar durante el primer año cada cuatro meses, para verificar que todo funcione correctamente no sólo en cuanto a seguridad sino para saber si consume lo correcto”.
EL AHORRO
“Hay un dato particular: un litro de nafta equivale a un metro cúbico de gas, así que en base a esto puede calcularse si el vehículo está consumiendo bien o no. Acá el equipo promedio que se vende tiene una autonomía de 200 kilómetros, hay más grandes y más chicos, pero ese es el que más se utiliza”, explicó.
En lo que hace al ahorro a la hora del consumo, detalló que “monetariamente la diferencia estaba en un 60%, ahora un poco más, porque el litro de nafta está en más de $ 800 mientras que el metro de GNC varía entre $ 200 y $ 300, según las estaciones de servicio”.






