La aprobación legislativa representa uno de los pasos institucionales más importantes dentro de la administración municipal, ya que implica el análisis y validación del manejo de los fondos públicos ejecutados durante el último año. En ese sentido, desde el oficialismo sostuvieron que el acompañamiento del cuerpo deliberativo refleja un municipio ordenado, con planificación y solvencia económica.
Según los datos expuestos, el presupuesto municipal 2025, que inicialmente era de 47.800 millones de pesos ampliado a 62.000 millones de pesos.
Dentro del detalle económico presentado ante el Concejo, se indicó que las mayores erogaciones estuvieron destinadas a áreas esenciales como salud, seguridad y desarrollo social, además de una inversión cercana a los 6.700 millones de pesos en obras de infraestructura y equipamiento.
Otro de los puntos centrales destacados durante el tratamiento legislativo fue que el ejercicio cerró sin déficit y con un superávit financiero. Esto demuestra una administración “eficaz y responsable”, marcaron y resaltaron desde el oficialismo.
En paralelo, desde la Agencia de Recaudación Junín (ARJUN) señalaron que los niveles de cobrabilidad de tasas municipales se mantienen estables e incluso mostraron mejoras a partir de distintas herramientas de modernización implementadas por el organismo.
Con la aprobación de la Rendición de Cuentas, el oficialismo resaltó que el Municipio de Junín mantiene “equilibrio fiscal y autonomía económica”, en un contexto complejo para muchas administraciones locales, y defendió la importancia de sostener una gestión basada en la planificación y el uso eficiente de los recursos públicos.
El concejal a cargo de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Marcelo Balestrasse dijo:
“No estamos ante un simple trámite administrativo; estamos cumpliendo con uno de los actos de mayor relevancia institucional que nos confiere nuestra función: el control y la validación del destino de los recursos de cada vecino de Junín.
«Lo que hoy ponemos a consideración es el reflejo de una gestión que hace de la “planificación y la transparencia” su bandera. En un contexto donde la incertidumbre suele ser la norma para muchas administraciones locales, Junín hoy puede decir con orgullo que mantiene su “autonomía financiera” y un equilibrio fiscal innegociable».
«Los números son contundentes y hablan de una administración dinámica. Lo más importante es que este ejercicio cerró sin déficit».
«Gobernar es fijar prioridades; pero no nos quedamos solo en el sostenimiento de servicios. Hemos destinado cerca de 6.700 millones de pesos en infraestructura y equipamiento. Son obras que quedan, que transforman barrios y que mejoran la calidad de vida, ejecutadas íntegramente con recursos propios, sin caer en el endeudamiento asfixiante».
«Aprobar esta Rendición es ratificar un modelo de ciudad. Un modelo que no improvisa, que gasta lo que tiene y que cuida cada peso con austeridad republicana».
«Defendimos este despacho porque creemos en un “Estado municipal solvente”, capaz de dar respuestas por sí mismo y con la mirada puesta en el futuro», finalizó el edil.






