POR REDACCION GRUPO LA VERDAD
En San Juan ya casi no queda uva por cosechar, por lo que está cerrando la cosecha de uvas con 395 millones de kilos recolectados, el peor registro desde 1954, es decir 69 años.
La sequía, las olas de calor reiteradas y las heladas tardías impactaron de la peor manera en los viñedos sanjuaninos. La cifra de 395 millones de kilos queda muy lejos de los 470 millones de kilos del 2022.
Cabe destacar que hasta ahora la mejor cosecha ocurrió en el 2013 cuando se levantaron 720 millones de kilos de uvas en San Juan, con lo cual, se han perdido 325 millones de kilos este año.
A nivel nacional los números también reflejan una merma importante, aunque aún pueden variar las cifras porque en Mendoza algunas zonas todavía están cosechando. Para esa provincia se pronosticó una cosecha de 1.013 millones de kilos, con un estimado de hasta un 27% más baja.
La preocupación de los productores ahora gira en torno de los precios que recibirán por la uva que entregaron a las bodegas y lo que perderán ante la inflación. En la Mesa Vitícola, entidad que reúne a una buena parte de viñateros sanjuaninos, señalaron que el kilo de uva cereza ronda los $100 cuando ellos pretendían recibir entre $110 y $115; un kilo de uva blancas comunes tiene un precio de $120 cuando aspiraban a $130 o $140. Y un kilo de tintas comunes oscila entre $140 y $150 cuando el viñetero aspiraba a recibir $160 o $170. En todos los casos esos valores las bodegas compradoras los pagan en 4 a 6 cuotas fijas, a contar desde el mes de mayo o junio, con lo cual el productor terminará perdiendo frente a la inflación.
Al margen de esto, hay un tema que mantiene expectantes a los viñateros, y es cómo se terminará instrumentando el denominado “Dólar Agro, el cuál puede beneficiar al beneficiar a este sector sector. Es que uno de los condicionantes para las bodegas que quieran gozar con el beneficio de exportar con un dólar a $300 (frente al dólar oficial que estaba la semana pasada a $219) es que haya “un derrame” al productor, por lo que esperan que la industria tonifique los precios que pagará al productor que le entregó la uva.
Uvas a Mendoza
Los productores destacaron además que dentro de los números de cosecha también se debe contabilizar que, a diferencia de otros años, en el 2023 hay muchos kilos de uvas que se enviaron a elaboración a Mendoza, pero que fueron cosechados en San Juan.
Se trata de unos 20 millones de kilos que fueron a la vecina provincia para ser elaboradas, frente a 3 o 4 millones de años anteriores. Explican los productores sanjuaninos que incidió en este aumento la presencia de un jugador mendocino –bodega Los Haroldos- que alquiló este año una bodega en Caucete (San Juan), y si bien recibió y molió allí la uva, la envió para elaborar a Mendoza.






