El boxeo juninense tiene una nueva estrella en ascenso. Rodrigo «La Bestia» Cirulli, un joven púgil, de 16 años, que hace apenas unos meses dio sus primeros pasos en este deporte, se ha convertido en la gran sensación de la ciudad.
Con una racha invicta y la mayoría de sus victorias por nocaut, Cirulli ha cautivado a los aficionados locales con su estilo agresivo y su gran potencia en los puños. En mayo del 2024 se subió por primera vez a un ring a pelear, una pelea que la ganó por puntos, desde ahí que no se quiso bajar más “estaba muy nervioso, pero después de la primera piña, los nervios se fueron, fue una pelea pareja dentro de todo fue más para mí el hecho de que yo tiro muchas piñas seguidas y constantemente”.
Rodrigo inició su trayectoria deportiva en el fútbol. Sin embargo, tras la salida de su entrenador, el equipo se quedaba un tiempo sin entrenar. Ahí es que un amigo lo invita a practicar boxeo en octubre del 2023 y conoce este deporte que hoy tanto le apasiona.
En el día de hoy “La Bestia” se entrena con el excampeón sudamericano profesional Luis “Cuty” Barrera siendo un gran ejemplo para el boxeador que confía plenamente en su experiencia “mi entrenador que me empujan siempre cada día a ser mejor que están a mi lado, me acompañan y me motivan muchísimo”.
Su rápido ascenso ha generado una gran expectativa en torno a su futuro. Muchos se preguntan hasta dónde podrá llegar este joven talento. Con cada pelea que gana, Cirulli se acerca más a su sueño de convertirse en un boxeador profesional y representar a Junín a nivel nacional e internacional.

“Yo creo que lo que más me gusta de este deporte es la individualidad, saber que depende de uno, si corriste, si entrenaste bien, si te cuidaste en las comidas, en el entrenamiento y sabes que si cumpliste con eso vas allá a pelear y estas tranquilo. Yo creo que esa es mi tranquilidad el ir a pelear sabiendo que estoy bien entrenado y que estoy para pelear contra cualquiera. Tengo un gran apoyo de mi familia, a la mañana trabajo con ellos y ya las tardes me quedan libres para entrenar y tener mi vida social”.
Rodrigo siente una gran satisfacción al saber que la gente habla de él y de sus logros. Esa atención lo motiva a seguir trabajando duro y a superarse. Además, cuenta con el apoyo incondicional de su familia, que celebra cada uno de sus triunfos y lo acompaña en cada paso. Esta unión familiar es fundamental para él y le brinda la fuerza necesaria para enfrentar cada desafío.
En su primer año como boxeador amateur, Rodrigo recuerda con mucho anhelo la primera pelea por la emoción que le generó subirse al ring por primera vez y encima ganarla que es un mérito extra. Luego las dos veces que fue a Vedia, que cuenta que fueron sus mejores peleas y sobre todo la última ya que peleó contra un rival muy duro de 38 años y con 25 peleas “fue duro porque sabía mucho, se notaba mucho la experiencia que tenía y por suerte pude sacar adelante la pelea”.
La potencia de Rodrigo en el ring es innegable, la mayoría de sus victorias son por nocaut. Sin embargo, detrás de cada golpe certero esta la tranquilidad y la certeza con la que lleva la pelea “siempre observo a mi rival con tranquilidad buscando el momento justo para atacar. El respeto hacia el contrincante es fundamental, porque sé que las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento», afirmó.

El boxeo fue el gran protagonista de este año para Rodrigo. Con cada entrenamiento y cada pelea, fue creciendo día a día como deportista “me conocí, me descubrí y me enamoré de este deporte” afirma. Una frase que resume a la perfección la pasión y el compromiso con el que está recorriendo este camino.
Esto recién empieza para este joven boxeador, pero está seguro de que si vienen más logros y de cómo tiene que encarar el año 2025 “seguir metiéndole con todo y buscar el profesionalismo” estos nuevos desafíos le permiten empezar a soñar a lo grande “quiero ser campeón del mundo y tener a mi familia en primera fila, sería un sueño a cumplir”.
“El boxeo ya forma parte de mi vida», afirma Rodrigo, la pasión que siente por este deporte es evidente en cada una de sus palabras. «Siempre voy a seguir metiéndole con estas mismas ganas que tengo desde el primer día que fui a entrenar», asegura, demostrando un compromiso absoluto con el deporte.
El entorno que rodea a un deportista es de gran importancia y el apoyo que recibe es fundamental. El boxeador quiso agradecer a todos aquellos que están atentos a él y a su presente, pero sobre todo a su familia “quería decirles que los quiero mucho a todos, a mi viejo, a mis hermanas, a mi vieja, a mi entrenador que me empuja siempre cada día a ser mejor que están a mi lado, me acompañan y me motivan muchísimo”.







