Quimsa es cosa seria desde que el tucumano Lucas Victoriano se hizo cargo del equipo y en 15 partidos lo hizo apropiarse del número 1 de la temporada regular, con lo que contará con ventaja de localía cuando juegue la final ante Gimnasia y Esgrima, de Comodoro Rivadavia o Ferro Carril Oeste, que tienen su serie igualada 2-2 y la desempatarán el próximo martes en el estadio de los Socios Fundadores del equipo chubutense.
Victoriano se tomó revancha personal así de Boca, ya que justamente era bicampeón porque le ganó las dos últimas finales ligueras al cordobés Instituto, que era el equipo al que el tucumano dirigía en ambas ocasiones.
Los extranjeros fueron figuras vitales en el gran partido disputado este domingo por la noche en el estadio Luis Conde, ya que el máximo anotador del partido resultó el alero estadounidense de los santiagueños, Brando Robinson, con 23 puntos, mientras que su compatriota nacionalizado mexicano, el escolta boquense Michael Smith anotó 22 tantos.
Quimsa había ganado los dos partidos en su estadio Ciudad, de Santiago del Estero, por 88 a 76 y 91 a 78, mientras que en el tercer juego en la Bombonerita el que se impuso fue Boca por 99 a 92.
En el historial completo entre ambos equipos en la Liga Nacional el conjunto santiagueño lleva ventaja al cabo de 62 enfrentamientos, ya que ganó 37 de ellos contra 25 de los “xeneizes”.






