Por Redacción Grupo La Verdad
El endeudamiento de las familias en la provincia de Buenos Aires creció de forma sostenida, con una tasa de morosidad general que supera el 15 por ciento.
Los hogares destinan créditos y el uso de billeteras virtuales a cubrir gastos corrientes como alimentos, servicios públicos y alquileres debido a la pérdida del poder adquisitivo.
A nivel bonaerense, la problemática también muestra una dimensión significativa. El Mapa de la Deuda registró para junio una tasa de mora del 20,1 por ciento, por encima del 17,4 registrado a nivel nacional.
El relevamiento permite seguir la evolución mensual de la situación financiera de los hogares y ofrece una mirada territorial sobre un fenómeno que se relaciona con el uso creciente del crédito para afrontar los gastos familiares.
El mapa pone números a una problemática que comienza a ocupar un lugar cada vez más visible.
Sobre el tema, en Junín, Grupo La Verdad dialogó esta semana con la titular de la Oficina Municipal de Información al Consumidor, doctora Alejandra Tomasone, quien aseguró que “la situación se percibe más ahora, pero desde la pandemia venimos trabajando en esto”. Y recalcó que “de 30 consultas diarias que tenemos en la oficina, 10 son sobre el sistema financiero”.
En declaraciones a Grupo La Verdad, Tomasone manifestó que “esto es algo que viene de arrastre, lo que sucede es que en este momento no pueden muchas familias afrontar los créditos que hayan sacado. Tenemos muchas consultas respecto de esto, nuestra función es poder intervenir para que se eviten acciones judiciales y poder sanear el endeudamiento que tienen las familias”.
La funcionaria local explicó además que “ahora solo a través de un click se acepta un crédito, y mucha gente desconoce las condiciones de ese préstamo. Es fundamental la información, y cómo debe estar detallado un contrato de consumo financiero debe estar. Las familias muchas veces se ven doblemente vulneradas por la situación económica. Y no hablamos de bienes de lujo sino de bines de consumo”.
Ahondando, Tomasone expresó que “desde OMIC nosotros tratamos que el proveedor que va entregar ese crédito haga un análisis crediticio para ver si la persona realmente puede afrontar el crédito. Siempre hay que tener una razonabilidad sobre el tipo de crédito que se va a dar”.
Y cerró: “Tratamos además de refinanciar las deudas dentro de la capacidad de los consumidores. El hostigamiento, en tanto, roza el trato indigno. Por eso buscamos que las personas que van a sacar un crédito primero se informen y consulten. La situación sabemos que es complicada, no obstante cualquier proveedor debe informar que tipo de crédito una persona firma. Nosotros trabajamos para evitar acciones judiciales, desde hace tres años o cuatro notamos que han aumentada este tipo de situaciones. De 30 consultas diarias que tenemos en la oficina, 10 son sobre el sistema financiero”.







