En una conferencia ante la prensa local e internacional, Benjamín Netanyahu, el mandatario de Israel, rechazó un alto al fuego y declaró que es “hora de la guerra” contra Hamás, además de asegurar que no se rendirá “ante el terrorismo”.
Comparó los ataques del grupo terrorista palestino del 7 de octubre con los ataques del entonces Imperio del Japón a la base estadounidense de Pearl Harbor en 1941 y los ataques a las Torres Gemelas del 11 de septiembre del 2001, atribuidos al Al-Qaeda del fallecido Osama Bin Laden.
Tras las comparaciones, dijo que Israel tiene igual justificación para tomar represalias contra Hamás en Gaza, y afirmó que su país continuará con la guerra hasta obtener la victoria.
“Los llamados a un alto el fuego son llamados a que Israel se rinda ante Hamás, se rinda ante el terrorismo, se rinda ante la barbarie. Eso no sucederá” manifestó.
Agregó: «Damas y caballeros, la Biblia dice que hay un tiempo para la paz y un tiempo para la guerra. Este es un tiempo para la guerra. Una guerra por nuestro futuro común».
«Hoy trazamos una línea entre las fuerzas de la civilización y las fuerzas de la barbarie. Es un momento para que todos decidan cuál es su postura. Israel se enfrentará a las fuerzas de la barbarie hasta la victoria. Espero y rezo para que las naciones civilizadas de todo el mundo respalden esta pelea”, continuó.
Luego, dijo que el conflicto es una promesa de un futuro mejor entre el “mundo civilizado” y “los bárbaros”. Las fuerzas armadas de Israel ingresaron este fin de semana en territorio palestino controlado por Hamás, en lo que es la segunda etapa del conflicto, con amplias y masivas operaciones terrestres. Los altos mandos del país hebreo advirtieron que el conflicto será extenso y difícil.
Hasta el lunes, unas 9400 personas han muerto en la guerra en ambos bandos, incluidos al menos 1400 civiles y soldados israelíes. El costo en vidas civiles es, por el trasfondo del conflicto, mucho más alto que en una guerra convencional.






