El entrenador juninense Matías Huarte analiza y define por estas horas su continuidad relacionada al básquet. Viene de dejar a Argentino de Junín en la Liga Nacional, seis fechas antes que termine la Fase Regular y más allá del buen trabajo que realizó una vez más en el “Turco”, se plantea producto del otro trabajo -es Martillero Público- no estar presente en el inicio de la pretemporada con el elenco juninense y buscar otras opciones con “procesos más cortos”. Al mismo tiempo desmintió que vaya a dejar de dirigir básquet.
En diálogo con el programa D1470, que se emite por LT20 Radio Junín, Huarte contó que “no es que es una decisión ya tomada. En realidad no es que no voy a dirigir más, como se dijo erróneamente. Estoy analizando dirigir procesos más cortos y no tomar el compromiso de una Liga Nacional tan larga, tan profesional y tan absorbente como la nuestra.
Tengo otra profesión, soy Martillero Público y tengo una oficina con clientes a los cuales debo responder. Estoy analizando esa situación pero no es algo fácil porque el básquet para mí es una pasión, me encanta y obviamente que en mi casa, como es el club, me siento muy cómodo. Hay muchas cosas que tengo que poner en balanza para tomar la decisión y ver si continúo o no, ya se lo manifesté a la Comisión Directiva”.
En la misma línea, contó que “luego tuve una charla con una persona que integra la Comisión, con la cual tengo muy buena relación y me hizo una propuesta y ya di mi punto de vista. No es que el club no quiera que siga ni nada por el estilo, sino que esto es muy profesional y siento como que las dos profesiones son muy poco compatibles, entonces estoy analizando a ver qué es lo mejor para mí y para mi familia. Ya le comuniqué a la gente del club que voy a estar en procesos cortos, que no voy a estar en el inicio de la temporada”.
Seguidamente, el exentrenador de Sarmiento y San Martín, entre otros equipos, indicó que “no me voy a tomar un año sabático ni voy a dejar de dirigir básquet. Es de mi pasión, es un cable a tierra también, soy un apasionado, amo ser entrenador, sea en la Liga Nacional o en el torneo local porque ya quedó demostrado. El año pasado estuve en Sarmiento, la pasé muy bien, estuve muy cómodo con Carlos Cavalleri a la cabeza y la pasamos de maravillas. Ahora estoy pensando más en lo que es mi familia y tener una regularidad y estar tranquilo porque lo que tengo bien claro es que en procesos largos no voy a dirigir”.
Sobre la Liga Nacional que se viene, explicó que “acá lo más complejo será la logística. Argentino siempre ha trabajado con los pies sobre la tierra en la dirigencia y sabe hasta dónde puede llegar. Se arma lo que se puede con lo que se tiene y no se paga una locura para después estar endeudado e hipotecar el club, eso está claro.
No juega la Liga para competir campeonato y jugar contra Quimsa o contra Boca, sino que tiene bien claro de que la Liga es salvar la categoría año tras año y seguir estando,
subsistir en una liga tan competitiva y a su vez por ahí tan cara para lo que es las posibilidades que tiene el club. Argentino no tiene ningún apoyo económico gubernamental como tienen por ahí otras provincias”.
Seguidamente, Huarte contó cómo fue la temporada pasada en el “Turco”. “Creo que la decisión que tomó la Comisión Directiva fue en el momento justo. Yo entro a un equipo que estaba totalmente en una situación mental y emocional muy baja, donde había jugadores que sabía que podían rendir mucho más y por una cuestión de estar mal mentalmente, no estaban rindiendo lo que realmente podían rendir y creo que el cambio de timón le hizo muy bien al equipo. Uno fue poniendo la impronta y se fueron viendo resultados importantes.
Argentino volvió a ser competitivo, que no lo estaba haciendo y eso a mí obviamente me pone muy bien. El jugador me respondió otra vez y más allá de todo, porque después en lo último hubo algunas cosas que por ahí como entrenador no me gustaron, pero sí fueron habladas para tener un poquito de empatía con el club ya que se tomaron decisiones como cortar los americanos. Nosotros, seis fechas antes, salvamos la categoría y eso para el club fue un alivio y por eso pudo tomar esa decisión en conjunto”.
En el final dijo que “el orgullo es muy grande. La verdad que me siento feliz, no solamente por mi trabajo, sino por todo el trabajo en equipo del staff, ya sea Diego como asistente, el profesor, los kinesiólogos, el utilero, creo que el staff ha hecho un laburo completo. Normalmente hacemos un buen equipo, un buen grupo de trabajo que hace que el jugador esté en un ambiente laboral que haga que disfrute”.






